pr copy copy copy

Tras esa dura discusión con su padre, Cristina volvió a Londres e intento suicidarse, pero le salvaron la vida, ella decidió quedarse un tiempo con su madre quien también estaba en decadencia, Tina Livanos era alcohólica y drogadicta, además estaba casada en terceras nupcias con Stavros Niarchos el viudo de su hermana Eugenia y acérrimo contrincante de Onassis. Pero Tina no pudo ni siquiera salvarse a sí misma, fue encontrada muerta dos meses después en su departamento de Paris, tenía 45 años. Su padre murió en 1975, lo que llevó a Christina a lamentarse: “Ahora estoy completamente sola en el mundo”, según cuentan los pocos allegados a ella.

La sorpresa fue cuando Ari dejo establecido Jackie recibiría una suma anual de 250,000 dólares, su departamento en la 5ta avenida y un fideicomiso de 10 millones de dólares para John Jr, lo que desato la furia de Cristina, aun mas cuando el resto de la fortuna fue dividida en dos partes, una para crear una fundación con el nombre de Alexander Onassis y la otra mitad para Cristina, pero existía un inconveniente, la fortuna de Cristina seria controlada por la junta directiva de la fundación, Cristina estaba dispuesta a pelear, así que opto por tener a una liada, la propia Jackie.

Cristina contrato abogados para pelear contra la junta, Ted Kennedy la asesoro, Jackie le pidió a cambio 26 millones de dólares en efectivo y el departamento en Paris, Cristina acepto, finalmente Cristina gano el juicio el poder absoluto sobre su fortuna pero también sobre los negocios de Onassis.

571bb8a0-f7f9-4661-8ba4-852f320495e0

2caa07de-08ab-4fee-965a-f9114b760cb1

AMOR A CUALQUIER PRECIO

Onassis había seguido los inquietantes pasos de Barbara Hutton, Gloria Vanderbilt, Doris Duke y todas las demás niñas ricas cuya vida privada se había convertido en diversión pública. Cada paso en falso era magnificado, cada historia de amor infeliz se transformaba en chisme. ¿Quién sabe cómo el dinero torció Onassis? En la biografía de 1991, “Todo el dolor que el dinero puede comprar”, el autor William Wright detalla cómo Onassis gastó $ 30,000 dólares para enviar un avión privado a Estados Unidos para mantenerla surtida en Diet Coke, y una vez envió un helicóptero desde Austria a Suiza para recuperar un cassette de David Bowie que había dejado allí. Cuando sus amigos le decían que estaban demasiado ocupados para pasar tiempo con ella, Onassis les daba dinero en efectivo (hasta $ 30,000 al mes) para que hicieran a un lado sus compromisos.

Una vez le dijo a Peter Evans, quien escribió una biografía de su padre, que le gustaba llevar diamantes al desayuno. “Se ven tan bonitas en el sol de la mañana. No tienes idea de cómo los hombres eróticos encuentran el rocío en las rocas”, escribió Evans en el New York Social Diary.

89b59b79-2b52-4a72-ae43-0ae18b166944

Sin embargo, Onassis también ganó su propio dinero. Después de la muerte de su padre en 1975, “se dedicó a trabajar en el cuartel general de su padre en Mónaco, y pronto demostró ser una mujer de negocios inteligente e inteligente”, informó una revista financiera. “En poco tiempo, ella dirigía el negocio familiar”, en 1982, fue “la primera mujer elegida para el consejo de la Unión griega de armadores, uno de los clubes de hombres más ricos del mundo”, según el diario Los Angeles Times.

 

Pero Onassis fue notablemente desafortunado en el amor. Su elección de hombres fue “impulsiva y desastrosa”. Su primer matrimonio fue Joseph Bolker, un hombre divorciado con cuatro hijos y 27 años mayor que ella, terminó en unos pocos meses en 1971. Su segundo marido, Alexandros Andreadis, un heredero griego de la banca y los envíos, duró 14 meses. Un tercer matrimonio, en 1978 con Sergei Kauzov un agente de transporte ruso, también surgió rápidamente. Su cuarto matrimonio fue con el heredero farmacéutico francés Thierry Roussel.

88a7eb66-01de-474c-b2a1-f6e2dea0b306

Thierry Russell, un guapo joven heredero de una fortuna farmacéutica y con el que había salido en un par de ocasiones diez años atrás, sus amigos le advirtieron Thierry era todo un playboy y solo se dedicaba a despilfarrar el dinero de su padre a lo que Cristina dijo –“Yo me dedicaba a lo mismo, pero no era bella”-una vez más los complejos de Cristina se hicieron presentes, esta lo persiguió como loca el joven solo quería divertirse pero Cristina le propuso casarse, el padre de Thierry estaba más que encantado de que su hijo sentara cabeza, así que Russell le puso una condición a su novia, que perdiera 20 kilos, si es que quería tener algún día relaciones íntimas con él.

Cristina bajo 25 kilos con una prescripción de anfetaminas, se casaron en marzo de 1984, ella estaba tan enamorada que le regalo a su esposo 20 millones de dólares y un jet privado, después le compró una casa en Suiza, la realidad era que Cristina se desvivía por complacerlo, a pesar de que la familia de Thierry poseía grandes mansiones y otros lujos, un día le confeso a una amiga –“Me gusta darle todo eso, porque no quiero que me deje, es demasiado hermoso para mí, haría lo que fuera por conservarlo a mi lado”-y así lo hizo, Cristina quería desesperadamente formar una familia y por fin lo consiguió, Cristina se embarazo y esta vez podría conservar a su bebe.

El 28 de enero de 1985 dio a luz a una niña en Paris, la llamo Athina en honor a su madre, se entregó a su hija, por fin había encontrado la felicidad, después de tanto tiempo, ella se hacía cargo de su hija, le daba de comer, la bañaba, la paseaba, le cambiaba pañales, pero su felicidad estaba construida en una fantasía, pero poco después del nacimiento de Athina se enteró que Thierry había tenido un hijo con otra mujer solo cinco meses después de su hija. Se trataba de Gaby, la novia oficial de Thierry, ambos mantenían una relación desde hacía diez años, todos sabían de Gaby, menos Cristina, pero Cristina estaba tan enamorada que lo perdono y no solo eso incluyo a Gaby y su hijo en sus vidas, la convirtió en su amiga con tal de no perder a Thierry, pero cuando Gaby volvió embarazarse tomo otras cartas en el asunto. Accedió a  divorciarse siempre y cuando este aceptara pasar la noche con ella cada vez que esta lo dispusiera, obviamente le pagaría 100,000 dólares por noche, humillante para todos sus amigos, pero Thierry acepto.

c8eb9088-e19a-4e0d-b2b7-7f863a77b25f

Finalmente en 1988 Russell anuncio se casaría con Gaby, después le aclaro a  Cristina jamás volvería  pasar la noche con él, ella no lo tomo nada bien, pero tras llorar por meses decidió iniciar una nueva vida junto a su hija en Argentina, fue así que en noviembre de 1988 viajo a Buenos Aires, no pudo llevar con ella a Athina ya que padecía una infección en el oído y el pediatra recomendó no volara en avión.

La mañana del 19 de noviembre de 1988, Cristina fue hallada muerta en la tina de su cuarto de hotel, se rumoro se había suicidado, pero la autopsia revelo murió de un infarto causado por años de ingestión de anfetaminas y píldoras para dormir, cuando Thierry conoció la noticia se sintió culpable, amigos cuentan se lamentaba –“No me costaba nada haberle tenido compasión”-su cuerpo fue llevado a Skorpios a descansar junto a su padre y hermano, Caroline Kennedy y su esposo acudieron a los funerales, Caroline dijo a la prensa –“Ella fue amorosa conmigo, tenía un gran corazón”-en efecto tenía un gran corazón, en su testamento le dejo a Thierry 2 millones de dólares al año de por vida, así como lo dejo como albacea de la fortuna de su hija la cual se estimaba en 1,000 millones de dólares.

5001e999-9354-4b40-8ec5-82e581a2e17f

Cristina Onassis con toda su fortuna nunca encontró la manera de ser feliz sino hasta el final de su vida justo cuando había encontrado el verdadero amor, el de su hija. Hoy a treinta años de distancia vemos como su propia hija pasa por situaciones similares a  de ella, tras firmar su divorcio con Doda Miranda. ¡Una maldición? No sabemos, pero parece que el destino de estas mujeres es vivir ajenas al amor de un hombre.