Lo mejor de Mexico City Art Week no fueron los más de 72,000 visitantes en ZsONAMACO, las n mil ferias satélites más, ni la gala amfAR (con la cantante que no podía ni bailar), ni la del Tamayo (con su plant based menu), ni los programas VIP et al. Tampoco el premio al mejor booth que Grupo HABITA otorgó a la galería Nils Staerk con el solo show de Olaf Breuning: Sad and Worried Animals. Sin temor a equivocarme, the best in show de la decimoséptima edición de la feria y ahora bajo la plataforma que incluye todo todo estuvo FUERA del recinto central (y no me refiero a las alternativas como Salón Acme ni Material Art Fair, ni a las inauguraciones y exhibiciones en galerías de diferentes códigos postales, ni los pre’s aquí en la Ciudad de México, allá en Monterrey y Guadalajara o acullá en Puerto Escondido ni Oaxaca –en resumidas cuentas en donde hay un hotel de Grupo HABITA. Ni los post’s etcétera, etc.

Lo mejor de lo mejor fue La Feria de la Acción que celebró su primera edición durante la Semana del Arte de la Ciudad de México en la Ex Fábrica de Harina.  Finalmente, a alguien se le ocurrió organizar algo con el propósito de impulsar la creación artística, tener un acercamiento distinto al de las ferias de arte tradicionales, mostrar el proceso creativo al público y –en resumidas cuetnas- descentralizar la escena del arte de los barrios “fifí” o boutique (¿Conscripto?). ¡Así o más contundentes! La plataforma dirigida por artistas optó por inaugurar el último día (oséase ayer), en un recinto súper alternativo y, su objetivo es buscar fomentar un diálogo entre distintas disciplinas, así como ofrecer un espacio y, brindar apoyo para que distintas ideas e iniciativas artísticas cobren vida. Al grito de “¡acción!” Yuki Ogura y Alfredo Rossano promovieron el encuentro entre artistas, curadores y espectadores para reforzar el pensamiento creativo. En la Feria de la Acción el público es testigo de los procesos creativos de los artistas y curadores. Así, el concepto de conectar al público con el proceso artístico en tiempo real  se cumple cabalmente.

La visita fue una experiencia única, lejos del modo en el que los proyectos más comerciales muestran el arte. Tomen nota creadores de foros, curadores, directores de museo, académicos y all of the above. Fue como un pop-up que se organizó de manera súper pro entre un grupo de cómplices todos. Sigue grabada en mi mente la pieza/acción inscrita con el “No Olvidamos” [Polvo de Estrellas] de Alina Sánchez en la sección de Des-van-e(s)cencias. Call me! Idem “No me olvides” de Gisela Guzmán –ambas  curadas por Daniela Orozco. Lástima que se acabó tan rápido pero el pretexto y excusa siguen válidos para visitar hoy, hoy, hoy la Ex Fábrica de Harina que por primera vez escuché de Gina Ortega como venue de una de sus épicas fiestas de cumple (a las que me colé como canción de MECANO hace tiempo). En esta última ocasion, entre la flojera, la desidia, y el alternativo código postal nunca llegué, pero ahora comprendo lo talentosa que es. Allí, se expone todo lo que viene siendo la “cultura” urbana de nuestra metrópoli: snkrs en North Sneaker Store (X Fábrica), un Tattoo Parlor, la pizzas del Perro Negro y más, más, más. El nombre para bautizar lo que allí se presentó fue perfecto y seguramente no tuvieron que recurrir a una empresa de branding “comme il faut” que apuntalara los magnos esfuerzos op cit.

Lástima del código postal PERO al mismo tiempo fue un acierto la insuperable locación que justifica todo. El word of mouth, y la amplificación a través de las redes sociales aseguró el éxito de Acción entre  influencers y bloggers, hasta fashion stylists quienes aprovecharon la oportunidad para hacer sesiones de fotos y, los coleccionistas más aventurados e importantes. Medios nacionales (como Bad Hombre) y otros internacionales, colectivos de artistas e ídem, galeros, sponsors y todos los “mexicanos que fruta vendían” incluídos miembros de las diferentes castas sociales del mundo del arte contemporáneo internacional se dieron un rol por allá, compraron en la exhibición, venta y subasta. Espero que ya estén en las más importantes colecciones de arte contemporáneo de este #RADAR Por lo pronto, hice lo propio con dos modestas propuesta que me llegaron (y alcanzaron a mi presupuesto): una de Esteban Ferro Astaiza (Artista de The Lab Program) “Que tus huesos no tengan paz sino batalla”  y otra tan íntima pero tan cercana de Dylan Angell (Artista de The Lab Program) con el título: Dream Piece.

La críptica locación fue perfecta, una manera creativa de trabajar con un presupuesto limitado, en donde las conexiones y el networking infinito -así como el conocedor expertise de all of the above. Mención especial y muy aparte dentro del mainstream también merece el evento en la Cuadra San Cristóbal organizado por Lisson Gallery “ORIZABA TO URIQUE” para presentar la obra de Richard Long -que aún puede visitarse obviamente by appointment onlyLucky 17° y nos vemos para celebrar la mayoría de edad el próximo año en febrero del 2021 más ordenaditos, flojitos y cooperando entre todos. #gobiérnense PD Aquí en El Mundo de Regina quincenalmente lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Twitter ambos @rafaelmicha y lee todas las columnas en la web en radarmicha.com y cada viernes en RSVP Excélsior