(Entrevista con Pablo Prudencio – parte II)

Después de sentarme a platicar con Pablo Prudencio hace un mes, pasaron muchas cosas – entre otras – la decisión del paro de las mujeres durante el día 9 de marzo, y fue esto en particular, lo que me hizo volver a reflexionar acerca la novela en cuestión; de hecho se la he recomendado a varias personas –cuando me veo en medio de discusiones estériles y torpes – pues nuestra sociedad machista seguirá en el hoyo, hasta que no hagamos un cambio radical en la forma de educar a nuestros varones.

Hoy les comparto la segunda parte de esta entrevista, que mientras leo, me deja nuevamente claro, el problema con las mujeres y los hombres de la “clase educada” de nuestro maravilloso y contrastante México.

S: Prudencio, nos quedamos un rato atorados en este punto de las Mamilomas “buscando eternamente quien las mantenga”, pero a mí lo que me sorprende mucho es la ignorancia latente, el no enterarse, el no querer aprender más, porque muchas no se enteran de nada, no saben ni que pasa con su país… ¿cómo es posible tener una sociedad atorada así en 2020?

P: Esto es fácil Sofi, y también muy complicado, pues para que una mujer Mexicana guapa de clase social alta se ponga a trabajar, es porque ya está vacunada contra el virus mamilomas, pero eso es porque su mamá o papá la vacuno. Nadie se vacuna voluntariamente. Y esto júntalo con los sugar daddys y la falta de valores; es más fácil agarrar a un pendejo que me mantenga, que ponerme a estudiar, trabajar y sudar.

Pero voy a decir algo a su favor, también en esa época, cualquier guapa de mi generación que se metía a trabajar, era acosada; yo siempre les he dicho a mis amigas, “ustedes escogen a quien se cogen”, no vas a salir a luchar, trabajar y acabar acostándote con el jefe o con el cliente, eso si es el colmo.

S: Yo viví eso, así era en los 90’s, aguantar las borracheras de los jefes y los chistes pasados de lanza, también algunas “tiradas de onda” no deseadas. Y ahí si hay un punto; pero muchas lo vivimos y si dijimos “hazte para allá guey”.

P: Yo viví esa generación de la casa de bolsa, las pobres chavas que tenían que aguantarle las pedas a los jefes y a los clientes. Tu le decías a tu hija “ponte a trabajar” en aquellas épocas, y sabías a lo que se iban a enfrentar. A mí eso no me paso, mis hijas son de otra generación, gracias a Dios. Y eso ya no pasa ahora, hoy ya hay otra adrenalina, los millenials están más protegidos con toda la cultura de la denuncia y del #metoo. El problema siguen siendo las clases bajas, a esas pobres mujeres las acosan y no saben que hacer, si se niegan, seguro pierden su chamba.

S: Bueno pero es importante dejar claro que SI hay mujeres de tú generación que lo hicieron bien, que decidieron salirse del círculo mamilomas y enfrentarse a la vida. Hay “las Tanias” (como el personaje) de tu libro.

P: Exacto, las hay. Y tampoco quiero faltarles al respeto a las mamilomas, muchas de ellas son mis amigas, pero la realidad es que si hay un común denominador muy dominante entre todas ellas.

S: Alejandra Márquez dijo algo que me encanto, “mucho de lo que ha conseguido la lucha feminista NO ha atravesado esos grupos sociales, porque justamente es un atributo social para estas mujeres y un símbolo de estatus, rechazar todo lo que el feminismo propone y asumir la pérdida de su independencia y su libertad.” Es decir, les conviene. Y ahorita con lo que está sucediendo, ¿cómo podemos tener a las “clases educadas” atoradas en la nata, defendiendo a Placido Domingo?, ¿enojadas por no tener su clase ejercicio el 9 de marzo?, De hecho hay mujeres a las que les apalanca que hables del feminismo, les aterra declararse feministas.

P: Es espantoso. Después de todo lo que he leído y vivido creo que lo único que puede romper este ciclo, es la pérdida total, el perderlo todo. Porque la mujer es fuerte y mucho más fuerte que el hombre, el instinto de madres las enciende, pero mientras no hay necesidad de trabajar, no quieren perder su zona de confort, no quieren moverle ni tantito, “son machistas”. Y a menos que de verdad haya una tragedia fuerte, una quiebra, un abandono, harán algo por salvarse.

Pero aún así, tristemente siempre hay un plan A, uno B y uno C. Donde el C es a veces un tipo casado, y se meten con ese, que igual es el marido de la amiga, pero les vale madres, ellas solo necesitan quien les financie su estilo de vida y sus mamibolsas.

S: Dices que por cada 70 mamilomas, hay un papilomas.

P: Y no por que sean valiosos, sino porque hay muy pocos. Y se lo perrean entre varias al mismo tiempo, y todas ellas se conocen. Yo a esos Papilomas los conozco bien, sus hijos son los papilomitas y mirreyesitos que le tiran la onda a nuestras hijas, a ellas yo les decía, “¿por qué mejor no se agarran un contador o un economista del Poli, también tienen iPhone y entran a IG y viajan por el mundo, y te hará seguro más feliz que un pendejo que te pinte el cuerno desde que amanece y se vaya al gimnasio… por amor de Dios”.

Porque un día te despiertas con 4 hijos y este mirrey te cambia por una modelo Argentina de la formula 1. Hoy en día los chavos dicen “lo siento ya fue tú tiempo”, en mi generación todo era a escondidas; sigue siendo. Todos les ponen el cuerno y muchas de ellas lo saben, ¿acaso no es patético?, yo creo que podemos hacer talleres de auto-ayuda carajo, hay que hacer algo.

S: El libro es un drama Prudencio, no quiero revelarlo pero me llevaste hasta las armas y los narcos… se va poniendo punk conforme avanzas, lamento sonar naive, pues aun sabiendo que es “ficción” de algún lado sale todo esto… y la gente va a preguntar, ¿qué tanto se apega a tu vida, que tanto se apega a la gente con la que te has topado a lo largo del camino?

P: Sofía, el 99.9% se apega a mi vida y a la gente que me ha acompañado. Sin ser yo el protagonista. Pero lo que si soy yo es un sobreviviente, es un entorno muy tóxico, con mucha adrenalina, es un tema muy serio, la formula de la felicidad yo si creía que era “el éxito material, el prestigio social y la nalga que traías”, había que llevarte con el guey de varo, en esa época de mi juventud, los hijos de la políticos eran los poderosos, mucho más que los narcos de hoy, daban miedo y desgraciadamente mucho del dineral que fluye en las Lomas, viene de malos manejos… aunque últimamente se están ya destapando cosas

Todos esos excesos sin fundamento, el orgullo por tener un avión privado. Hazme el favor. A mi me tocaron los extremos, de hecho fui light en el libro, porque yo casi me muero.

Pero hoy está todo peor.

Y te doy un ejemplo pendejo, hace poco en una fiesta de gente conocida y querida, echaron LSD en la limonada con vodka. Eso se puso rudo, había hijos y amigos cercanos, la gente no entendía que pasaba, nadie aviso. Eso jamás hubiese pasado antes, los reventones eran con tus gentes, en tu mesa. Hoy en día no sabes que te comes, que te dan, con quien estas. Los malos de antes eran los malos y los conocías. Hoy en día los malos están escondidos y hay más muertos. 

S: Como Alejandro (el del libro), él me horroriza, nomás de pensar que mi hija se encandile con uno así, un papilomitas insensible, casi lobotomizado… 

P: Uy y me auto-censure Sofía, tú no sabes lo que hay allá afuera. Alejandro personifica a la síntesis de lo que está pasando, y tenemos muy de cerca a sociópatas, algunos son amigos de nuestros hijos, es aterrador. Hay que estar muy alertas. Porque los papás de esos niños no se enteran de lo que hacen sus hijos, hoy las drogas y las substancias no son las de antes. Y no solo se las meten ellos, se las dan a sus chavas y suceden cosas diabólicas. No es el date-rape, es consensual-party-on-drugs y muchos acaban heridos. (Ahora, por favor, no podemos alterar al lector, no es un drama tan pinche…)

S: (Risa) No, nomas no lo veía venir. Yo si quiero que lo lean, es exactamente lo que dice la introducción, es una historia producto del vacío espiritual y el bajo nivel cultural de México.

P: Y los ricos, pues no son todos iguales, no se trata de demonizarlos, pero por otro lado en México, son una clase muy grosera. Yo he ido a todo tipo de terapias para sanar, el fundamento de los fondos de dolor es encontrar una respuesta. En todos los grupos se trata de buscar una solución. Yo no soy nadie para decirlo, pero Move it, no te esperes a tocar fondo, ese lugar es muy gacho, muy triste.

S: Mamilomas también muestra las notables diferencias que existen entre los hombres y mujeres de la clase alta mexicana. Roles muy definidos, ¿por qué redimes a ella antes que a él?

P: Pedro pudo ser mejor, es un junior, pero self-made y en la lucha; y ella es una pendeja consumada; pero el hombre no se puede dar el lujo de no buscar una solución, pues a él le toca buscar el varo, ese es su rol. Ellas duermen hasta las 12, pues gozan de la beca del divorcio, la beca del amante, la beca de papa… y con eso seguirán de por vida enfermas. En cambio un cuate sin chamba y dinero ¿qué hace? Tiene que seguir buscando por donde. Una mujer atractiva y divertida que sepa acostarse bien, siempre tendrá proveedores. Hay mujeres que dicen que les hablan 100 cuates, que no para el teléfono.

S: Y donde están Prudencio? Si dices que no hay, que hay 70 para una sola…

P: Hay mamilomas PRO, y saben quién, dónde y cómo, y no es prostitución, encuentran un galán que las consienta feliz. Son colmilludas y no tienen necesidad de fidelidad, de ser “la única mujer”. Por eso son profesionales, son mujeres muy frías y calculadoras. La pro dice “a mí llévame a Saint Tropez, cómprame muchas bolsas y zapatos caros, y yo te dejo en paz. A mi nunca me alcanzo para eso…

S: Lo de las mamibolsas de tu libro es todo un tema. Todas andan con la misma bolsa, hay miles de millones de opciones de bolsas en el mundo, pero una específica – se pone de moda – y todas usan la misma.

P: Ni siquiera tratan de ser originales. Entre las “niñas bien de antes” la ilusión máxima era tener su “luis huichol” (LV). Y tenían una, y eso era ya su máximo, no se la quitaban; pero de pronto llego el fenómeno este de las mamibolsas y bolsas de 10 mil dólares, un pedazo de piel con su logo… hay chavas que viven y mueren por tener una bolsa Chanel.

S: Loaeza dice esto y yo no sé si estoy de acuerdo, “A diferencia de la ignorancia de aquella época, hoy en día esta clase se muestra más empática con la filantropía y es consciente, pues tiene ganas de entender su realidad. Sigue este clasismo y racismo, sólo que está mejor informada”…

P: Filantropía inventada, 90% la foto y 10% la ayuda. “Tengo que salir en la foto, que me vean como ayudo”. El peor mal detrás de la epidemia es el ego. El prestigio es lo que quiero que digan de mí, si soy una mamilomas infectada, no me importa ayudar, sólo quiero que se sepa que ayudo. Y el verdadero servicio es el que no se nota, el que no aparece en las revistas de sociales. Un jefe que tuve me decía, “pon una moneda de oro en un jarrón y escucha el ruidero que hace, pero si la retaco de monedas, ya no se escucha tanto…”

Y de eso que están más informadas, pues “gracias google” ¿no?, estar enterada es distinto que estar informada.

S: Porque en tu libro, pareciera que el universo de las niñas bien sigue vivo y coleando. Es para mi además sorprendente. Pero aún creyendo conocer medianamente a esa esfera – tú libro está lleno de detalles que me asombran… como “Las bodas planeadas, por apellidos, entre ricos de las Lomas”…. Eso es como medieval, las mamilomitas que se van a Paris y acaban de escorts, el día oficial de cougars y mirreyes jovencitos en un bar, el ex recomendándole a la ex que se agarre un rico mientras sigue buena, el grupo de swingers selecto de las lomas…” ¿todo eso es verdad?

P: Sofía tú viviste muchos años fuera, tú te has perdido de ver y de enterarte de todo esto. Los Papilomas aman las bodas de sus hijos, entre apellidos importantes. Les gusta eso tanto como les gusta mandar copas a las mesas, invitar cuentas a mujeres guapas, traer guaruras, relojes, trajes caros; y todo es por compensar el tamaño de su… ¿De quién es culpa los chamacos de hoy en día?, es culpa de sus papás – que son unos pendejos – y que los están educando para ser como ellos, otros pendejos.

La presión social es fuerte, muchos meten a sus hijos a la escuela XX para que se codeen con ricos y puedan tener “contactos”, hazme el favor, luego esos pobres chamacos para seguirles el paso a los juniors, acaban robando o dealing, para poder ir a Vail con el amigo rico, que trae su black y heredara en unos años, el trabajo de su padre.

Y pues de la promiscuidad Sofía, sí hay todo eso y más. Como te dije antes, si te metes al fondo hay mucha toxicidad.

Pero quiero decir algo más, la especie de mamilomas que se detecta (por este Prudencio que soy yo), habita por todos lados, no solo está en las Lomas. Es una forma de vida. Muchas mujeres me preguntan que porque hablo de ellas y no de ellos, pero les digo que lean el libro, porque si hablo bastante de los Papilomas, ellos son quienes más contribuyen a que siga viva esta especie.

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#ReginaTeLoCuentaMejor