Hoy al regresar a trabajar un compañero me preguntó: “¿Descansaste?”
E inmediatamente mi cuerpo reaccionó y contestó:

“No, Justo porque no podemos descansar en paz, es que sucedió lo de ayer.
Es la falta de seguridad lo que nos tiene preocupadas y no nos deja descansar.
Es hartazgo a no sentirnos seguras.
Porque, quien descansa en paz cuándo nos matan y violan y nadie hace nada.
Nuestro cansancio es de alma, es de espíritu y aún así seguimos dando para adelante.
Un día sin nosotras no fue un berrinche. Un día sin nosotras es un ya basta en paz.”

Hay silencios que dicen más que mil palabras.

No se si fue la marcha, ayer, o que…

Traigo un sentimiento de lucha. Pero es una lucha conmigo. Es un despertar muy mío para decidir que rumbo quiero tomar.
El preguntarme a mi misma que tipo de mujer quiero ser a partir de ahora.
Comprometerme a cuidar más de mi en todos los aspectos y el ser mejor. Y eso viene de la mano con ser mejor con todas. Ser compañera y amiga de muchas otras mujeres. Ser apoyo, aliento y todo eso que exijimos hoy a los hombres.
¿Porque saben algo? Esta no es una guerra de sexos. Es solo en unidad que podemos hacer mejor el mundo. Pero para eso tenemos como siempre empezar desde nosotros mismos. En cambiar lo que haya que cambiar y hacer una limpia de lo que no nos sirve.

De empoderarnos y ser en verdad otro tipo de mujeres.
De seres humanos.

Cris Aubry