En medio de su próxima mudanza a Barcelona, la infanta Cristina prepara una nueva etapa en su vida marcada por cambios importantes, entre ellos poniendo distancia definitiva de su exmarido y papá de sus hijos, Iñaki Urdangarin.
La hermana menor del rey Felipe VI está próxima a dejar Ginebra, ciudad que durante años fue su refugio en medio de la presión mediática y las turbulencias familiares que rodearon tanto a su exesposo como a su entorno más cercano.
Ahora, con 61 años recién cumplidos y en un contexto de mayor estabilidad personal, la infanta inicia un nuevo capítulo de regreso a España para estar más cerca de los suyos, aunque manteniendo distancia de Iñaki Urdangarin.
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El desgaste de la relación entre la infanta e Iñaki
El ingreso a prisión de Iñaki Urdangarin marcó un punto de quiebre en la relación con la infanta Cristina, quien se vio envuelta en el escándalo de corrupción que rodeó a su entonces esposo.
Tras la salida del exduque de Palma, la infanta intentó recuperar cierta estabilidad familiar, principalmente por el bienestar de sus hijos, que aún eran pequeños. En ese momento, llegó a contemplar la posibilidad de recomponer la vida familiar y establecerse nuevamente en Ginebra.
Sin embargo, esos planes no se consolidaron. En 2022, la revista Lecturas publicó unas imágenes de Urdangarin paseando de la mano de Ainhoa Armentia, lo que supuso un nuevo punto de inflexión en la situación.
El episodio fue un duro golpe para la infanta Cristina, que se vio obligada a centrarse, una vez más, en mantener la estabilidad de su entorno familiar y personal.


Por el bien de sus hijos y del propio Iñaki
Pese a la realidad de ver a Iñaki Urdangarin de la mano de otra mujer, la infanta Cristina optó por aceptar la situación y mantener la calma. Su entorno cercano ha señalado que hizo un esfuerzo por comprender el contexto del padre de sus hijos tras su salida de prisión.
Lejos de los reproches públicos, la infanta centró sus prioridades en ofrecer estabilidad a su familia, especialmente a sus hijos, buscando preservar un entorno lo más armónico posible. En ese proceso, mantuvo una relación cordial con Urdangarin, enfocada exclusivamente en el bienestar familiar.
El primer paso para lograrlo era restableciendo la comunicación. Fue así que crearon un grupo de WhatsApp, donde ellos y sus cuatro hijos se mantenían en contacto. Desde ahí se anunciaban planes, coordinaban salidas y se mantenían al tanto de sus actividades.
Los planes profesionales de Iñaki
Recuperar la libertad supuso un gran alivio tanto para Iñaki Urdangarin como para la infanta Cristina. Sin embargo, su salida de prisión estuvo marcada por importantes desafíos, especialmente en el ámbito laboral.
Para el exduque de Palma, reincorporarse al mercado profesional resultó complicado y su panorama se tornó cada vez más incierto ante la falta de oportunidades.
En ese contexto, Urdangarin comunicó a la infanta su intención de impulsar un proyecto propio enfocado en la asistencia y el bienestar, además de la posibilidad de escribir un libro que combinara reflexiones de superación personal con algunos pasajes de su vida.
La infanta, por su parte, habría mostrado una actitud de apoyo hacia el padre de sus hijos, aceptando que reconstruyera su vida y tomara las riendas de su propio camino personal y profesional.


El libro de Iñaki Urdangarin que reavivó la distancia con la infanta Cristina
La publicación de las memorias de Iñaki Urdangarin supuso un nuevo revés para la infanta Cristina. Las revelaciones sobre aspectos íntimos de su vida familiar, expuestas en el libro del exduque de Palma, fueron interpretadas como una traición.
En sus páginas, Urdangarin habría señalado a su exesposa como una de las responsables del deterioro de la situación familiar, lo que habría tensado aún más la relación entre ambos. El impacto de estas declaraciones habría reavivado viejas heridas dentro del entorno familiar, en un momento en el que la infanta buscaba mantener la discreción y preservar la estabilidad de sus hijos.
Desde entonces, la relación entre ambos habría quedado reducida al estricto vínculo familiar, limitado principalmente a temas relacionados con la crianza y el bienestar de sus hijos, sin señales de un acercamiento personal.


Como dos desconocidos
Sin embargo, hoy que la infanta Cristina emprende un nuevo capítulo en su vida, con su regreso a Barcelona, lo hace tomando distancia definitiva de Iñaki Urdangarin.
Medios españoles reportan que procuran no coincidir en eventos relacionados con sus hijos. Y si sucede que ambos estén en el mismo sitio, se tratan como dos completos desconocidos. ” Si coinciden, ni siquiera se saludan”, expone el medio Vanitatis sobre la distancia definitiva entre la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin.
Prueba de ello, un partido reciente de su hijo Pablo. La infanta seguía el encuentro de su hijo desde las gradas cuando fue informada que estaba por ingresar Iñaki y su pareja, Ainhoa Armentia. La pareja se sentó en la tribuna y no hubo intercambio de saludos con la hija del emérito.
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