Durante años, un persistente rumor ha acompañado tanto a Carolina de Mónaco como a su cuñada, Charlène de Mónaco: el de una supuesta rivalidad eterna entre ambas.
Desde que la exnadadora se incorporó a la familia Grimaldi, comenzaron a circular especulaciones sobre posibles celos por parte de la hermana de Alberto II de Mónaco hacia su cuñada.
Aunque nunca se ha confirmado públicamente algún distanciamiento entre ellas, con el paso del tiempo también han surgido versiones que apuntan a una relación cordial.
Ahora, una voz cercana a la familia confirma lo que desde hace tiempo se sospechaba.
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La confirmación de la “guerra” entre Carolina de Mónaco y Charlene
Será en unas semanas cuando salga a la luz un libro que desvelará algunas intimidades sobre el Principado de Mónaco.
Se trata de las memorias ‘Monaco Unveiled’, que escribió Claude Palmero, quien fuera por 23 años el administrador financiero de Alberto de Mónaco.
El excolaborador del príncipe asegura que la rivalidad entre las cuñadas es real y va más allá de simples celos; responde, más bien, a cuestiones de poder, protagonismo e influencia dentro del Principado.


Carolina, la figura más destaca del Principado de Mónaco
La muerte de Grace Kelly marcó la vida de su esposo y sus tres hijos. Ante la ausencia de una figura femenina, Carolina, la hermana mayor, tomó cierto protagonismo al convertirse en la “pareja” o “acompañante” de su papá, Rainiero. En términos prácticos, se convirtió en la “primera dama”.
Pero el matrimonio de su hermano Alberto con la nadadora Charlène provocó un movimiento dentro de las jerarquías del Principado.
De acuerdo con Palmero, la relación entre las cuñadas es “sabido” por todos que no es cordial. Carolina, por su parte, nunca lo ha reconocido, mientras que Charlène sí ha mostrado su inconformidad.


Las desventajas de Charlène frente a Carolina
En medio de la “guerra”, asegura Palmero, se encuentra Alberto, quien solo ve como su hermana y esposa compiten por protagonismo y poder.
Destaca que su papel no solo es de mediador, sino que también juega como estratega pues en medio del conflicto cualquier “vacío” podría ser ocupado por alguna de las mujeres, donde Carolina lleva más de ganar.
Charlene será la esposa del príncipe, pero es extranjera y tocó integrarse a una familia donde los roles estaban bien marcados y definidos.
Además sus ausencias por salud, la dejaron por debajo de su cuñada, quien es uno de las caras más representativas de Mónaco, sin contar su legado y belleza.


Alberto, un rol neutro que poco ayuda
Según el excolaborador de Alberto, su papel conciliador poco ha servido para limar las asperezas entre Charlène y Carolina de Mónaco.
Relata que el príncipe durante años intenta darle a cada una de las mujeres, sin mucho éxito, su lugar; lo que ha alimentado más la llama de la rivalidad.
Según The Telegraph, la intención de Claude Palmero con su libro es “abrirle los ojos” a Alberto, a pesar de su polémica salida de la administración de su fortuna.
Fue en el 2020 cuando Palmero se unió a Alberto como administrador de su fortuna. Su buen desempeño en el manejo financiero de la economía del Principado lo llevó a ser considerado un guardián del patrimonio de la familia Grimaldi.
Para el 2023, surgió una página de internet anónima que lo acusaba de corrupción. Ante los señalamientos, Alberto tomó la decisión de prescindir de sus servicios.
Aunque Claude sigue negando las acusaciones, asegura que este libro también tiene la finalidad de “restaurar su honor”.
Sin embargo, el interés de su libro se ha centrado más por el interés sobre la familia Grimaldi que en su intento por defender su honorabilidad.









