Cuando el príncipe Rainiero III de Mónaco le pidió matrimonio a la estrella de Hollywood, Grace Kelly, lo hizo entregándole un espectacular y costoso anillo de la prestigiosa casa Cartier.
El soberano viajó formalmente desde el Principado hasta los Estados Unidos con un propósito claro: encontrarse con su futura esposa y pedir su mano formalmente frente a sus padres en la residencia familiar de Filadelfia.
El anillo de compromiso de Grace Kelly que marcó la pauta nupcial
En diciembre de 1955, el príncipe Rainiero III de Mónaco viajó a los Estados Unidos con una misión clara: proponerle matrimonio a la gran estrella de Hollywood, Grace Kelly.
Sorprendentemente, aquella era apenas la segunda vez que los novios se veían en persona. El primer encuentro había ocurrido meses antes, en mayo de ese mismo año, cuando la actriz viajó a Francia para participar en el Festival de Cannes y accedió a posar junto al soberano en una sesión de fotos en el Palacio Grimaldi.
Cumpliendo con la tradición y el protocolo de la realeza, Rainiero formalizó su petición entregándole a Grace Kelly un espectacular anillo de compromiso de la casa Cartier. Se trató de un impresionante diamante de corte esmeralda de 10.47 quilates engastado en platino, que tenía a los costados dos diamantes más en talla baguette.
El segundo y más discreto anillo de compromiso de Grace Kelly
Aunque el deslumbrante anillo de platino y diamantes pasó a la historia como la joya oficial de su compromiso, la realidad es que el príncipe Rainiero no se lo entregó en la primera propuesta.
El diseño original con el que sellaron su promesa de matrimonio fue una pieza más discreta, pero cargada de un profundo simbolismo. Se trataba de una delicada alianza de eternidad (eternity ring), también diseñada por la casa Cartier, que entrelazaba diamantes y rubíes para recrear las franjas rojas y blancas de la bandera de Mónaco.
De hecho, fue esta sortija con los colores del principado la que Grace Kelly lució con orgullo en sus manos cuando la pareja convocó a la prensa en la residencia de los Kelly para confirmar su compromiso ante el mundo.
De la vida real al cine
El segundo anillo, la imponente pieza con el diamante de corte esmeralda de 10.47 quilates engastado en platino, llegó poco después de la petición de mano formal. Esta espectacular joya fascinó tanto a Grace Kelly que se negó a quitársela, al punto de lucirla con orgullo durante el rodaje de la película High Society, producción cinematográfica que marcaría su última actuación antes de retirarse de las pantallas, casarse y mudarse definitivamente a Mónaco.
La presencia de la joya real en el set no fue un secreto; de hecho, se integró dentro del guion. En una escena, el personaje de Grace limpia su anillo con una sábana, momento que es captado por la cámara y que permitió a la audiencia a conocer de cerca su anillo de compromiso que la llevaría a Europa para convertirse en princesa de Mónaco.
El anillo más caro de todos los tiempos
Tanto por la excepcional pureza de sus diamantes como por su impecable diseño y su incalculable valor histórico, el anillo de compromiso que la casa Cartier creó para Grace Kelly fue valorado inicialmente en 4.06 millones de dólares. Sin embargo, con el paso de las décadas, su cotización ha ido en aumento.
Hoy en día, los expertos estiman que el valor de la joya ronda los 38.8 millones de dólares, una cifra astronómica que la consolida firmemente como una de las piezas de alta joyería y uno de los anillos de compromiso más costosos de todos los tiempos.
Sobre el anillo de diamante de corte esmeralda de 10.47 quilates engastado en platino, Pierre Rainero, director de imagen, patrimonio y estilo de Cartier, comentó a la revista Vogue en el 2023 que tienen algunas pistas sobre la historia del famoso anillo de compromiso.
“Tenemos fotos de Kelly y Rainier mirando por los escaparates de la tienda Cartier en la Rue de la Paix [en París]”, dijo. “No sé si ya estaban casados o comprometidos, pero quizás estaban eligiendo este anillo”. Detalló que, de acuerdo a los archivos de la casa de joyas, se tiene registro del traslado del anillo de París a la tienda que se ubica en Mónaco.
Sobre el paradero de ambas joyas, a la fecha pertenecen al legado de la familia Grimaldi. De las últimas veces que se exhibieron ambas piezas fue en septiembre del 2016, cuando en la reapertura de la tienda Cartier en la Quinta Avenida de Nueva York. Los anillos se habrían exhibido dentro del recién inaugurado Salón Princesa Grace de la mansión, en Nueva York, expuso el medio The Hollywood Reporter.
El año pasado, se presentó en la exposición de Cartier en el Museo Victoria y Alberto de Londres.
La gran boda entre Rainiero y Grace Kelly
Tras concluir la filmación de High Society, Grace Kelly emprendió un viaje trasatlántico desde los Estados Unidos rumbo a Europa para contraer matrimonio con el príncipe Rainiero. El histórico traslado lo realizó a bordo del majestuoso SS Constitution, acompañada por su familia, sus damas de honor, un selecto grupo de invitados y una expectación mediática sin precedentes.
El esperado enlace real se dividió en dos partes: el 18 de abril de 1956 la pareja celebró su boda civil dentro del Salón del Trono del Palacio Real de Mónaco, mientras que al día siguiente, el 19 de abril, se llevó a cabo la multitudinaria ceremonia religiosa en la Catedral de San Nicolás, ante la mirada de millones de personas en todo el mundo.
Con el tiempo, los nuevos príncipes consolidaron su dinastía con la llegada de sus tres hijos: la princesa Carolina, nacida en 1957; el príncipe Alberto, en 1958, actual soberano de Mónaco; y la princesa Estefanía, en 1965.
“Cuarenta años después, sigue cautivando la imaginación de la gente”, expresó el príncipe Alberto en el 2023 a la revista People, sobre su mamá.
“Logró captar la imaginación y la atención de varias generaciones más jóvenes, algo que no muchos han conseguido. Poseía un don increíble”.


Conoce más: Herencia histórica invaluable: las joyas de Grace Kelly que hoy usan Carolina de Mónaco y Carlota Casiraghi







