Victoria y David Beckham celebraron sus bodas de plata el 4 de julio y lo hicieron compartiendo fotos con los mismos outfits que cada uno lució hace 25 años: ¡en color morado! Fue el pretexto ideal para recordar grandes anécdotas de su gran enlace nupcial en 1999 que fue catalogado como la ‘boda de la década’ y que incluso eclipsó la boda del príncipe Eduardo y Sophie Rhys-Jones. Pero además, la reina Isabel II y el duque Felipe de Edimburgo se vieron “afectados” en su momento.
Además, una confusión hizo que los fans de la Spice Girl y el futbolista mandaran miles de cartas de felicitación por la boda al Palacio de Buckingham, que tuvo que “quejarse” con los recién casados en su momento.


(Foto: Instagram/@victoriabeckham)
¿Por qué el Palacio de Buckingham recibió miles de cartas de felicitación para Victoria y David Beckham tras su boda?
De acuerdo a la información que compartió Alan Edwards, publicista de las Spice Girls, el Royal Mail confundió la dirección de la nueva residencia de los Beckham -ubicada en Rowneybury- porque fue apodada Beckingham Palace. Dado la similitud del nombre con el Buckingham Palace, el correo entregó toda su correspondencia en el hogar de la reina Isabel II.
“Sabíamos que el interés era similar al que rodea a una boda real”, mencionó el publicista. “De hecho, recibimos una queja del Palacio de Buckingham diciendo que seguían recibiendo cartas dirigidas a David y Victoria en el Palacio de Beckingham”.




(Fotos: Instagram/@davidbeckham)
Isabel II y Felipe de Edimburgo no querían parecerse a los Beckham
Otra consecuencia de ‘la boda del año’ llegó varios años después y terminó por ‘afectar’ a Isabel II y al duque Felipe de Edimburgo, quienes decidieron hacer una modificación en uno de sus eventos más significativos. Y es que la reina y su esposo se negaron a sentarse en sus tronos durante el Jubileo de Diamantes de la reina en 2012. ¿La razón? Porque no querían parecerse a los Beckham, quienes posaron en “tronos” durante su boda en 1999.




Fue el duque quien, con su peculiar sentido del humor, respondió a la prensa al ser cuestionado por su decisión. “Bueno, nos habríamos parecido al Sr. y la Sra. Beckham, ¿no?”, confesó Felipe de Edimburgo.
David y Victoria se casaron el 4 de julio de 1999 en el castillo Luttrellswtown en Dublín, Irlanda, y sí, fue un boda de ensueño. De alguna manera, se trató de un evento digno de cualquier miembro de la realeza. Quizá de ahí la cercanía de los Beckham con la familia real británica.
La relación tan significativa de los Beckham con la familia real británica
No es un secreto que David y Victoria se codean en los círculos sociales ‘reales’ desde que son pareja. A finales de los años 90, se les vio muy unidos a los príncipes Carlos, William y Harry. Sobre todo después de que las Spice Girls los acompañaran a una gira por Sudáfrica para realizar un concierto benéfico.
Fue ahí cuando inició la cercanía de Victoria con los royals y que se consolidó con la ‘llegada’ de David a su vida.


Los Beckham son realmente cercanos a la monarquía, pues además de conocer a la fallecida reina Isabel II y al duque Felipe de Edimburgo, son amigos de la nueva generación de la familia.
Las hijas de los duques de York, las princesas Eugenia y Beatriz, eran fanáticas de las Spice Girls. Y justo en los inicios del año 2000, David y Victoria tuvieron un encuentro con el entonces príncipe Carlos y la relación entre los tres se volvió inquebrantable. No olvidemos que el pasado 2 de junio, el monarca nombró al exfutbolista como embajador de la Fundación del rey Carlos III.
Y, aunque realmente los Beckham parecían muy cercanos a los príncipes William y Harry, hoy las cosas entre los cuatro son muy distintas. Esto a pesar de que David y Victoria fueron invitados a las bodas de cada uno. Pero luego de la mudanza de los Sussex a Estados Unidos, la relación entre Harry y David se enfrió, de tal manera que terminaron en un pleito innecesario luego de que Meghan Markle ‘pensó’ que era Victoria quien filtraba información de los Sussex a la prensa.
Lo cierto es que el amor de David y Victoria Beckham por la realeza inició desde su admiración por la princesa Diana. “La boda real dio un gran impulso a nuestro país”, comentó el exfutbolista en la boda de William y Kate. Y, al final, su amor hacia los royals hoy ha rendido frutos.







