S: Que te parece si primero arrancamos por las preguntas generales y luego nos pasamos a las particulares…

P: Nomás dime ¿me vas a debatir?, ¿a discutir?

 

S: Depende… primero dime ¿por qué escribiste Mamilomas?

P: A mi me sorprendió mucho encontrarme con una especie dentro de mi generación, completamente desubicada de los valores y de la forma de contenerse ante los excesos, sumergidos en la frivolidad y el materialismo. Y quise contribuir en algo, en alguna solución que ayude a la felicidad de mi entorno social, pues yo soy parte de este desastre.

Y todo surge en una ocasión donde recién divorciado por 2ª vez, escuche a un grupo de amigas hablar y dije, yo tengo que escribir de este tema, ni más ni menos. Me atañe directamente a mí…

 

S: Y a tus hijos también… si están creciendo en el mismo mundo, que es el tuyo.

P: Exacto y en aras de defender a la especie en general, me pareció escribir del tema, pues andamos muy perdidos.

 

S: Entonces… ¿a quién dirías que va dirigido este libro?

P: Mira, a mi me llama la atención esto que te voy a decir, pues yo no soy Chopra, no me toca dogmar ni juzgar, esto es una novela entretenida, con tragedia, humor negro y morbo, porque nadie va a leer el libro de “Como ser feliz por Prudencio”.

Pero cuando la gente comenzó a leerme y se enganchaba, me di cuenta de que no era sólo para las Mamilomas – quienes ya estaban pensando que el libro era casi una columna de morbo y chismes – con todo y nombres… 

Se lo di a leer a choferes, y señoras de la limpieza y gente de clase media baja que conozco, y se ríen, se conmueven, se divierten con el libro, se pican.

Algunas Mamilomas sin embargo, lo leen y me dicen “Oye yo no lo soy”… y yo les digo, ¿y quién te dijo que eras tú?

 

S: Se ponen el saco… porque además veo diversos tipos de mamilomas en el libro… no son todas idénticas.

P: Exacto ahí viene el blog en camino donde podremos clasificar y catalogarlas a todas…

Pero el chiste es que gente de más bajo estrato social lo disfruta también, pues ven un mundo donde creen que el dinero es la puerta de la felicidad, y cuando leen nuestros problemas, traiciones, adicciones, suicidios y deslealtades dicen “ah chingao…”

 

S: Si caray, yo tampoco me lo esperaba- es una telenovela – pero es fácil de leer, y si te picas.

P: Y eso que la gente cada día lee menos. Un poco la intención es que si esto tiene retroalimentación, pues que lo lleven al cine y que entonces lo vean hecho película.

 

S: Con las Mamilomas lectoras en específico, me imagino tocarás más de un nervio…

P: Y van a reaccionar fuerte, pero yo me base en muchas realidades, historias y vivencias, cuide que fuera una novela de ficción y aunque seguro habrá quienes se ofendan, pues yo solo señalo los vacíos y las idioteces de estas Mamilomas, los Papilomas y sus descendientes… pues eso sí, no hay una Mamilomas sin un Papilomas

S: Y una vez juntos con sus hijos se convierten en una FAMILOMAS…

Siiiii

S: Y habrá quienes pregunten de donde surge la critica o el resentimiento…

P: Yo tengo coraje porque somos una clase privilegiada y es increíble lo desperdiciados que estamos en el “nomás tener y consumir”, y educando a nuestros hijos con esos valores tan pendejos.

Yo no soy el mejor ejemplo, pero si a través de muchos golpes y fracasos – y un milagro que me hizo tomar conciencia – decidí que había que denunciar esto, pues la estamos regando y hay que despertar lo antes posible.

En el libro yo pongo ejemplos muy crudos, pero es que cuando yo veo a una mujer de mi edad, que después de TRES intentos fracasados, con TRES distintos galanes-proveedores que les mantienen sus excesos y sus bolsas; ¿cómo es que en lugar de echar a andar algo, un negocio, ponerse a vender bienes raíces, o lo que sea, no hacen nada, sólo siguen buscando al cuarto? Uno de estos que les sigan ofreciendo el mismo tren de vida…

Muchas de ellas me dan tristeza, pues son usadas y cambiadas después por Mamilomas mas juveniles.

 

S: Ay Prudencio tampoco son las víctimas, eso no justifica la actitud Mamilomas. 

P: No, no son víctimas pero imagínate que muchas de ellas, no aprendieron nunca que había opciones, no fueron educadas para subsistir de otro modo.

Victima o culpable es una fina línea. Pero son mujeres que no se ponen a trabajar pues ya tienen 40 y pico o 50, ¿y cuándo es demasiado tarde para empezar?, para salir del RB&V (Ribotril, botox y vodka)…

 

S: Hay mucho ribotril allá afuera… y hay mucho Botox también.

P: Uta… muchísimo, dentro de todo la gente se divierte porque se la pasa dopada, las sustancias y los excesos te divierten, luego los likes les ayudan, Vail, el buen vestir, hay gente que con eso tiene y le basta.

 

S: Partidazos…

P: Imagínate y muchas de ellas me dicen “preséntame a alguien”, nunca me han dicho “pongamos un negocio”

Además tampoco tengo tantos amigos que presentarles.

Hay trophy wifes, hay padrotes, hay muchas infidelidades y traiciones, todos se conocen, matrimonios con todo acordado, Hay quienes llevan triple vida novio, novia, mucha coca y poco amor. Y ahí en el libro esta el tema más gacho, cuando una mujer está subsidiando su súper estilo de vida mientras sacrifica su dignidad completa, es un costo muy alto; estos maridos o amantes les son infieles, les dicen mentiras, las maltratan. Y ellas deciden “yo no veo nada”, me subo en mi Land Rover blanca y sigo firmando en mi amex black. Pues antes muertas que trabajar en un mostrador de Saks.

 

S: O mudándose a Villa Coapa.

P: No pues se mueren, ni saben donde queda.

Con todo y todo, lo triste es que las acaban dejando por un modelo nuevo, luego les dan una pensión risible, y que injusto para ellas que solo sirvieron para la foto perfecta ante la sociedad; donde no sirvió de nada el silencio y el “hacerse guey”.

Que injusto que estos hombres con triples vidas usen a estas mujeres mientras les conviene, y luego las boten cuando ya no les sirve.

 

S: Hay de otras mujeres…

P: Claro, aquellas mujeres que renuncian a esas relaciones que en definitiva son prostitución. Esas son las que hay que encontrar.

Le dije aun amigo hace poco,

“Acabas de salir con esa chava y le compraste su última mamibolsa. Ella tiene 200 y tú le diste la 201. ¿Por qué no mejor sales con una chava, que no tenga ninguna mamibolsa y le compras tú la primera? Igual es de satélite o que se yo de donde, pero la apreciara mucho más”.

 

S: Es todo un tema eso de las mamibolsas… sobre todo las pequeñas mamilomitas que tienen apenas 16 años, y ya traen la suya.

P: Si no mames, las ves en Starbucks con sus lululemons o en uniforme, con sus tenis de 500 dólares, sus bolsas de Chanel, pagando cuentas cabronas en el Becco con su black de AMEX…

No tienen ni idea de lo que es ganarse un peso, ósea que trabajen un rato, al menos en Siclo…

 

S: Mi sobrina trabaja en Siclo, va en el Tomas Moro, es una chava muy trabajadora y ahorradora, y no tiene mamibolsa.

P: Pues no tiene el virus… hay quienes se vacunan y vacunan a sus hijos.

Yo la mitad del tiempo que escribí lo hice para ellos, los hijos, porque siento que nosotros ya estamos muy hechos a quienes somos, cambiar es difícil A mí me toco tocar fondo y que triste esperar a que eso suceda.

 

No puede ser que como papá, estés pagando el precio del like, pero las niñas y los niños vienen con el virus mamilomas en la sangre.

Hay gente que me dicen, nuestros hijos ya cambiaron

Y yo digo, si como no.

S: Tú libro me hizo pensar en dos cosas, de modo inevitable,

Uno, el título de esta entrevista (luego te lo digo), y dos, en “Las niñas bien” de Loaeza – que aunque ya pasaron muchos años, tuvimos el placer de que Alejandra Márquez hiciera una película basada en el mismo. ¿Tú crees que el rol de la mujer de hace treinta años, ha cambiado mucho?, ¿Comparado con el de ahora?, ¿Con el que tú abordas en Mamilomas – con Isabel y sus amigas?

P: En esta clase social NADA ha cambiado. Pero somos todos parte del problema Las niñas bien de Loaeza son las mamás de las mamilomas, óyeme yo las tengo muy cerca y es el mismo discurso, son princesas y quieren su príncipe y ya, eso es lo único que les interesa, y esa orden, que vienen de las abuelas lo siguen teniendo hoy. Buscan dinero y apellidos,

“Hay que buscar un buen partido mijita, cásate bien”

Por eso los chavos de hoy salen corriendo, saben que les van a costar ojo de la cara, mejor se van con una modelo Argentina que conocieron en el evento de los caballos, les sale mucho más barato.

Pero estas niñas quieren su niño bien, y si se asomaran a ver el resto del mundo, verían que hay chamacos que hacen cosas, consiguen becas y trabajos fuera, se van y se superan y ven y leen; y mientras los Papilomitas solo esperan el cheque de papa, Saint Tropas Brother, Ixtapa, heredar la empresa familiar.