Oficialmente, la temporada de vacaciones de verano ha iniciado y será hasta septiembre cuando los niños y niñas de nuestro país regresen al colegio.
Mientras eso sucede, muchos pequeños disfrutarán de más de un mes de vacaciones, donde podrán levantarse tarde y pasar el día jugando con sus amigos, hermanos o primos.
A diferencia de otras épocas, actualmente las infancias disfrutan su tiempo libre utilizando dispositivos electrónicos, desde videojuegos, consolas, celulares o tabletas.
Sin embargo, el verano se presenta como una oportunidad única para frenar un poco ese ritmo,
para que los niños experimenten el placer de jugar sin pantallas y descubran la magia del
juego creativo.
Sí hay diversión en vacaciones sin necesidad de dispositivos móviles
Como parte de una iniciativa de Juguetron, este año propone un plan para que los niños en casa aprovechen sus vacaciones de verano con actividades que no involucren dispositivos móviles.
Se trata de juegos y dinámicas que incentivan la imaginación y la diversión más allá de la tecnología, ayudando a que esas experiencias vuelvan a ser parte del día a día.
Ideas para recuperar el juego libre
Tarde de juegos de mesa
Pocas cosas unen tanto como un tablero, unos dados y ganas de reír. Los juegos de mesa no solo entretienen: enseñan a esperar turnos, negociar, trabajar en equipo y hasta resolver conflictos.
La propuesta de Juguetron para esta actividad es organizar una tarde con palomitas, bebidas frías y un buen juego puede convertirse en el plan más simple y exitoso del verano.
Para llevar la experiencia al siguiente nivel, sugiere una “liga de juegos” familiar con rondas semanales.


Crear mundos desde cero (y con lo que tengas a la mano)
Una caja llena de figuras de acción, muñecos o dinosaurios puede convertirse en la mejor herramienta creativa.
Los niños pueden inventar historias, construir escenarios y hasta representar pequeñas obras de teatro.
Este tipo de juego simbólico potencia el lenguaje, la empatía y la narrativa. Además, es una gran forma de observar cómo piensan e interpretan el mundo los más pequeños.


Jugar en movimiento
El verano también es el mejor momento para soltar energía, correr, lanzar, saltar y mover el cuerpo.
Desde pistolas de agua, pelotas, frisbees o pistas de carros hasta juguetes con control remoto, hay muchísimas opciones que combinan el juego activo con la emoción.
Este tipo de juguetes ayuda a mejorar la coordinación, la concentración y, sobre todo, a desconectarse. Una excelente manera de hacer del juego físico una rutina de todos los días.


Construir algo juntos
Jugar con bloques, piezas encajables o sets de construcción es casi terapéutico. Invita a trabajar la paciencia, la lógica y la creatividad.
Pueden inventar una ciudad, un castillo o simplemente una torre que desafíe la gravedad. Lo mejor de este tipo de juego es que no tiene reglas: solo intención y ganas de crear.


Armar tu rincón de colección
Muchos juguetes no solo están hechos para jugar: también inspiran a coleccionar, organizar y compartir.
Ya sea con figuras coleccionables, autos, personajes de películas o ediciones especiales, este tipo de juego invita a observar, comparar y cuidar.
Además de ser una actividad divertida, desarrollar una colección les da a los niños sentido de logro y pertenencia, y puede convertirse en una tradición que crece con el tiempo.


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