Estilo de vida

El arte de dejar ir: una manera de aprender a vivir la vida

El arte de dejar ir: una manera de aprender a vivir la vida
El arte de dejar ir (Foto/Pexels: Ferhan Özbek)

Una vez leí en uno de mis libros favoritos de Gabrielle Bernstein: “Cuando pienso que me he rendido, me rindo más”. Como yo, mucha gente piensa que rendirse es simplemente rendirse dejando atrás lo que no se resolvió. Pero la realidad es que esto está muy lejos de eso, rendirse no es rendirse, es ceder.

Rendirse significa literalmente dejar de luchar. Deja de luchar contigo mismo, contra el universo y el flujo natural de las cosas. En inglés se le llama: “surrender” esto no se trata de dejar ir todas tus opciones o renunciar a tus sueños, sino más bien de ceder, tu línea de tiempo o tu control.

Por ejemplo: cuando intentas manifestar algo en este momento, y no estás llegando, a ese camino confía en que debes de quitar el control del volante y sólo hacer lo que está en tus manos y lo demás déjalo a tu guía espiritual.

Una manera que me funciona es en lugar de presionar para convertir algo en lo que creo que debería ser, cambio mi lema a este: “Doy la bienvenida a lo que es del mayor bien para mí”. Usa lo que tienes adelanté, sigue lo que te inspira. 

Confía en que dejar que el camino se desarrolle de forma natural es una de las mejores formas de rendirse. Cuando estes pasando por un momento difícil en tu vida, es hora de reafirmarnos la creencia de que este obstáculo en realidad te está guiando en la dirección correcta. 

Imagínate que cuando lo haces, te conviertes en fe en porque vives con la expectativa positiva de que incluso cuando las cosas son difíciles, estás siendo guiado. Ahí es cuando empiezas a disfrutar la vida. 

Es importante confiar en la dirección del Universo. Algo que a mí me sirve mucho es crear mi propio rezo haciendo una lista sobre qué quiero que se me cumpla.

“Siempre confío en la dirección del universo. Confío en que estoy siendo guiado”.

¡Ojo!

Acuérdate que tratamos de controlar las cosas por lo que pensamos que sucederá si no lo hacemos. El control es el resultado de apegarse a un resultado específico, un resultado que estamos seguros es el mejor para nosotros. Se nos olvida que debemos abrirnos a todo tipo de posibilidades a un camino “correcto”. 

Si soltar el control y rendirse no solo se siente mejor, sino que en realidad produce mejores resultados, entonces, ¿cómo lo hacemos? A veces es tan fácil como darse cuenta de que está en modo de control y elegir dejarlo ir, cambiando consciente y deliberadamente a la energía de rendición. 

Acuérdate que el dejar ir es un gran paso y que somos lo que pensamos, lo que comemos y lo que hablamos así que decretar lo que queremos. 

Video de Gabrielle Berenstein para que aprender más sobre el tema:

Algunas formas de practicar la rendición hoy:

  • Practica la paciencia con lo que sea que esté ocurriendo.
  • Busque momentos de soledad y silencio.
  • Deja de juzgarte a ti mismo y a los demás.
  • Relaje su cuerpo cuando sea posible.
  • Sea agradecido por todas las pequeñas cosas.
  • Permanezca en el momento presente.
  • Enfréntate a tu resistencia con un corazón abierto.

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