Vanessa Laine, como se le conocía de soltera, es hija de padres mexicanos y nació en California con el nombre de Vanessa Cornejo Ubrieta; tomó el apellido de su padrastro, Stephen Laine mas adelante. Vanessa conoció  a Kobe cuando estaba en high school, durante la filmación de un video en donde ella salía de extra y el jugador estaba en el mismo edificio. El flechazo fue Instantáneo y tuvo que dejar la escuela cuando Kobe la pasó a recoger y le mandó flores.  Ella tenía 17 años y el 20.
Se casaron 2 años después, en el 2001,  a pesar de que los papás de él no querían que lo hicieran pues estaban muy chicos y no firmaron acuerdo pre nupcial; el enojo de los Bryant fue tal que no asistieron a la boda. Las malas lenguas dicen que la realidad fue que no les gustó que su hijo se casara con una mujer latina y no afro americana.
Kobe estaba tan enamorado que su primer tatuaje lo hizo en su honor: una corona con su nombre y 2 alas de ángeles que representaban a sus hijas mayores : Natalia Diamante y Gianna Maria Onore, quien falleció junto con él en el helicóptero.
En el 2005 Vanessa perdió un bebé debido a un embarazo extrauterino entre el nacimiento de sus 4 hijas: Natalia en 2003, Gianna 2006, Bianca 2016 y Capri 2019. Tenían planeado tener un niño más adelante, según declaró el ex jugador de los Lakers recientemente.
En el 2011 la pareja tuvo problemas y Vanessa pidió el divorcio aunque un tiempo después lo retiró y siguieron adelante con su matrimonio, lo cual llenó de alegría a Kobe, quien no se cansaba de reiterar su amor por ella y de llamarla Queen Mamba.
Vanessa es una mujer privada dedicada a su casa y su familia. Su amor por Kobe así como el de él por ella siempre fue muy evidente para todos los que los conocen quienes dicen que ambos siempre fueron muy familiares.
El jugador le dedicaba constantemente palabras amorosas y la reconocía como su compañera por más de 20 años y la mujer con la que él había crecido en todos aspectos y sobrevivido los malos momentos así como disfrutado los mejores. Aprendió a hablar español por ella y le decía Mamacita. Solo Dios sabe cómo hará Vanessa para salir adelante de esta doble tragedia que cambió su vida para siempre. Y cómo era Gianna, a quien de cariño llamaban Gigi, la hija de 13 años que también amaba el básquetbol y que murió junto a su padre, a quien adoraba.
Gigi quería seguir los pasos de su padre y jugaba en un equipo en donde Kobe era el Coach. Precisamente rumbo a un juego de ese equipo se dirigían ayer.
Era una niña alegre y con grandes aptitudes para el juego. No era extraño verla junto a su papá en los partidos y se notaba el gran cariño entre ellos.
Lo que la mantiene a Vanessa de pie es su fe; ella y su marido siempre han sido muy apegados a dios. La fe y sus hijas siempre han sido una red de apoyo, pero hace unos años, tanto Kobe como Vanessa se volvieron aun más religiosos de lo que ya eran.  Así que estar apegada a Dios y a su fe va a ser una gran fuente de apoyo para Vanessa durante este duro proceso.
Quién iba a decir que los dos perderían la vida juntos.
Descansen en paz.
R.