El tradicional posado de verano de la familia real se volvió polémico cuando una revista consideró más importante hablar de la talla de la heredera que de otra cosa.

Lo peor de todo es que esto lo hizo una revista de Argentina, el país natal de la reina Máxima, madre de Amalia, princesa heredera de Holanda.

Caras Argentina publicó hace unos días una portada con una de las fotos del posado real en la que la información principal se refiere a la talla de la princesa Amalia; la llaman “plus size”, una forma “políticamente correcta” (ajá) de referirse al sobrepeso o gordura (¿por qué tememos tanto a las palabras?) 

¿Dónde está la polémica?

En que el tema fue referirse al cuerpo de una adolescente en desarrollo y ese es otro agravante, la edad de ella podría conllevar vulnerabilidad, y eso es lo que molestó a muchas personas en Argentina, en Holanda y en otras partes del mundo.

¿Había necesidad de referirse a la apariencia física de la princesa? Yo pienso que no, pero Liliana Catalano, directora de la publicación, escribió que sí en un intento justificarse: “Nuestra tapa es a favor de tirar por la borda todo aquello que nos esclaviza y estigmatiza. Nuestra intención… ha sido rescatar lo que inspira, visibilizar la inclusión y darle voz a los que muchas veces no tienen el merecido espacio”.

Catalano también dice que Amalia “con todos sus títulos reales” fue víctima de bullying y que su historia puede ser inspiradora porque lo superó y cuenta con el apoyo de su familia…

Para empezar, los reyes de Holanda son conocidos por cuidar su vida privada al máximo y porque no dan escándalos (como pasa con los royals británicos o los españoles, por ejemplo), entonces, ¿cuáles son las fuentes que la revista tiene para afirmar que la princesa sufrió bullying? ¿Son confiables?

Al parecer no hay fuentes y menos confiables, como sucede con tantas informaciones de realeza y celebridades en las que, “un amigo de la familia” o “alguien de su entorno” o “personas cercanas” (los títulos pueden ser muchos) cuentan lo que quieren por chisme, por darse importancia o por dinero y esparcen rumores, no certezas ni pruebas que, además, implican la vida privada de una persona.

Otro argumento que da la directora de la revista es que Amalia ha recibido el apoyo de su familia tras el bullying… Si la princesa realmente lo padeció, es obvio que su familia iba a apoyarla, ¿no? 

También intenta justificarse con este enunciado: “Su fortaleza, cómo sobrellevó ser la princesa “plus size”, como la llamaban en Holanda…” Esto suena algo así como: “En Holanda ya le decían así, ¿eh? Nosotros lo inventamos”.

Parece evidente que no hay nota, no hay nada que informar, y lo que sí hay son ganas de vender sin pensar en lo que implique así como ganas de generar polémica pero de la peor manera, sin información, sin certezas y mucho menos pruebas.

Solo es una jovencita

La otra gran controversia está en la edad de Amalia; tiene 16 años y, tal como dice la directora de Caras, “con todos sus títulos reales” ellos debieron poner atención a lo obvio: es una jovencita, una menor de edad. 

Además ya vimos que la familia real holandesa es discreta, pues aun así la revista alega que el protocolo le prohíbe el uso de redes sociales a Amalia, y yo me pregunto ¿por qué Caras enfatiza en esta prohibición? ¿Para qué y, sobre todo, por qué necesitaría la princesa redes sociales si sus papás cuidan su privacidad y es menor de edad? ¿Para defenderse? ¿Para decir que sufrió bullying (en caso de que fuera cierto)? 

Lee también: Llegó el turno de Alexandra de Hannover

Sobre esta portada controvertida, un especialista argentino en nutrición reflexionó así en una estación de radio: “Cuando uno hace una publicación, uno debe responder a una pregunta: ¿esto implica o refuerza algún estereotipo negativo? ¿Cuál es el valor informativo de esta imagen con el texto que la acompaña? ¿Cuáles son las posibles consecuencias de publicar estas imágenes? Hay que tratar con mucho respeto este tema y hay que poner siempre a las personas primero”. Como periodista y como persona estoy de acuerdo con él.

En Instagram, la usuaria Luciana Siri le dijo otra verdad a Caras: “…No todo el mundo va a leer el artículo completo. Y las tapas (portadas), como saben, crean agenda”.

¿Por qué hay que dejar en paz a Amalia de Holanda? Porque es menor de edad y, principalmente, por respeto.

En este momento, la familia real de Holanda se encuentra de vacaciones, esto y su discreción no nos harán ver su postura respecto a esta portada en la que aparecen Amalia y Máxima. Y es muy probable que tampoco después den su punto de vista. Simplemente ignorarán el tema y harán lo que siempre hacen sin alardes: proteger a sus hijas. Y todos debemos respetar su decisión.

#ReginaTeLoCuentaMejor