Un nuevo informe ha colocado al expríncipe Andrés en el centro de la controversia, luego de revelarse que habría recibido ingresos privados provenientes de propiedades ubicadas en la finca de Windsor, mientras él solo pagaba una renta simbólica por su residencia en Royal Lodge.
La Oficina Nacional de Auditoría expuso que el hermano del rey Carlos III habría contado con la posibilidad de alquilar hasta tres propiedades dentro del complejo de Royal Lodge y conservar para sí los ingresos generados por dichos arrendamientos.
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Los ingresos del expríncipe Andrés vinculados a Royal Lodge
El ahora expríncipe Andrés gozó de diversos privilegios durante su etapa como miembro activo de la Familia Real británica, hasta que su hermano, el rey Carlos III, decidió retirarle sus títulos y responsabilidades dentro de la monarquía.
Entre las ventajas de las que habría dispuesto se encontraba la posibilidad de arrendar hasta tres propiedades ubicadas dentro de los terrenos de Windsor, lo que le permitía generar ingresos a través de las rentas obtenidas. En contraste, su residencia en Royal Lodge se mantenía bajo un esquema de renta simbólica, que se logró establecer tras llegar a un acuerdo previo que incluía el compromiso de financiar renovaciones en la propiedad por un valor de aproximadamente 7,5 millones de libras esterlinas, negociado cuando se instaló allí en 2003.


Causa indignación la revelación de los negocios de Andrés
Tras darse a conocer la información, tanto sectores de la clase política como ciudadanos británicos expresaron su molestia por los privilegios de los que habrían gozado miembros de la Familia Real.
En el caso del expríncipe Andrés, la indignación ha sido mayor debido a su historial, que incluye sus vínculos con Jeffrey Epstein, las acusaciones presentadas por Virginia Giuffre y una investigación en curso relacionada con un posible intercambio de información confidencial durante su etapa como enviado comercial de la Familia Real.
Entre las primeras voces en pronunciarse estuvo la del exministro liberal demócrata Norman Baker, quien calificó de “indignantes” los acuerdos que habrían favorecido al exduque de York. Baker señaló que los beneficios derivados del arrendamiento de dichas propiedades deberían haber permanecido en manos de la Corona y no en beneficio personal de Andrés.
“Todo esto es indignante”, declaró. “Demuestra un desprecio absoluto por el contribuyente, no solo porque Andrés pudo vivir pagando una renta simbólica por una propiedad gigantesca, sino también porque potencialmente obtuvo millones mediante el subarrendamiento de propiedades”.


El rey paga por el alquiler de sus sobrinas, las princesas Beatriz y Eugenia
Por si fuera poco, el informe también señala que las princesas Beatriz y Eugenia contarían con el respaldo económico de su tío, el rey Carlos III. De acuerdo con la información revelada, el monarca cubriría los gastos de arrendamiento de las residencias de sus dos sobrinas, hijas del expríncipe Andrés y Sarah Ferguson.
Según el reporte, estos pagos se realizarían a través de los ingresos provenientes del Ducado de Lancaster, el patrimonio privado del rey destinado a financiar diversos compromisos de la Familia Real.
En el caso de la princesa Beatriz, casada con Edoardo Mapelli Mozzi, reside en Ivy Cottage, ubicada dentro de los terrenos del Palacio de Kensington. Por su parte, la princesa Eugenia, quien actualmente espera a su tercer hijo junto a su esposo Jack Brooksbank, vive con su familia en un departamento del Palacio de St. James.
Ambas princesas mantienen un rol activo dentro de la monarquía británica y desempeñan funciones en apoyo a la Corona. Además, son consideradas figuras cercanas al rey, con quien mantienen una relación familiar estrecha.
Otro gasto que cubre el rey Carlos III es del apartamento del príncipe y la princesa Michael de Kent en el Palacio de Kensington.


Andrés a la espera de un pago por la desocupación anticipada
Como si no fuera suficiente, el informe oficial que expuso los detalles del acuerdo de arrendamiento del ex príncipe Andrés también reveló que, al no seguir residiendo en Royal Lodge tras su salida anticipada, podría tener derecho a una compensación por abandonar la propiedad.
De acuerdo con su contrato, existe una cláusula poco habitual de terminación anticipada que contempla la posibilidad de un pago en caso de desocupación antes del vencimiento del arrendamiento.
Este beneficio dependería de las condiciones del inmueble y del momento en que se formalice la finalización del acuerdo, por lo que el monto final aún no está definido.
Las estimaciones actuales sitúan la posible indemnización entre 301.967 y 488.342 libras esterlinas, aunque la cifra podría ajustarse tras la valoración correspondiente.









