La liberación de documentos de Jeffrey Epstein ha cimbrado una vez más a la Corona Británica, por la relación que tuvo el empresario con Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson, padres de las princesas Eugenia y Beatriz de York.
Justo los vínculos del expríncipe y su exmujer con Epstein han pasado factura a sus hijas, pues ambas princesas han quedado expuestas también en este escándalo mundial.
Sarah Ferguson expone la intimidad de sus hijas Eugenia y Beatriz
Entre los documentos, correos y fotografías que se han hecho públicos, también aparece material que involucra a las princesas Eugenia y Beatriz de York. Ellas se convierten así en parte de las víctimas de Jeffrey Epstein que han quedado expuestas por las acciones de sus padres.
Todo parece indicar que Sarah Ferguson buscaba impresionar a toda costa al empresario, acusado de trata de personas y agresión sexual. En los correos que intercambiaba con él llegó a pedirle matrimonio, un acto calificado de admiración o desesperación por parte de la exduquesa de York. Pero eso no es todo, sino que además intercambiaba información reservada de sus hijas.
En un mensaje que le envió Sarah a Epstein le hace expone que no sabe si podrá encontrarse con él en Nueva York, pues “estoy esperando a que Eugenia vuelva de un fin de semana de relaciones íntimas”, refiriéndose a una salida entre su hija con su entonces novio y hoy marido, Jack Brooksbank.
En otro intercambio de correos, Jeffrey le pide que sea ella o alguna de sus hijas Beatriz o Eugenia, le muestren a una persona cercana a él los interiores de Palacio de Buckingham, como un favor personal.


La visita de Beatriz y Eugenia a casa de Jeffrey Epstein
Luego de que Jeffrey Epstein cumplió una condena de un año por intentar involucrar a una menor en actividades ilícitas, Sarah Ferguson viajó a Estados Unidos con sus hijas para visitarlo.
Fue en 2009, cuando el empresario se encontraba en arresto domiciliario, que recibió la visita de Sarah, quien estuvo acompañada de Beatriz y Eugenia, de entonces 20 y 19 años. El encuentro se dio la mansión de Epstein en Palm Beach, Florida. Se trata de un acto considerado irresponsable por parte de Sarah de permitir que sus hijas convivieran con un hombre acusado de tener una red de trata de personas.


Las conexiones de la realeza de Epstein
Jeffrey Epstein no tenía límites y así como se relacionaba con empresarios, artistas y políticos, sus nexos se extendían hasta la realeza misma.
Entre los documentos que han salido a la luz se expuso su vínculo con Mette-Marit, esposa del príncipe Haakon de Noruega. Además de confirmarse la cercanía con la Corona Británica por intervención del expríncipe Andrés y su exmujer, Sarah Ferguson.
Este último lazo, sin duda, le resultaba de lo más atractivo a Epstein, pues se trata de una de las monarquías más importantes e influyentes del mundo.


El daño colateral para Eugenia y Beatriz
Aunque está confirmado que Beatriz y Eugenia no tienen ni tuvieron nexos con Jeffrey Epstein, el que sus padres fueran amigos íntimos de él las coloca en una situación vulnerable. Si bien ellas no corren el riesgo de perder sus títulos nobiliarios, como sucedió con su papá, sí han quedado expuestas en este escándalo.
Si bien es muy pronto para saber si tendrán consecuencias públicas, la realidad es que la prensa especializada se ha centrado en cómo su madre se aprovechó de ellas con la firma intensión de mantener contacto con Epstein.
“Es la personificación de la avaricia que la madre hiciera eso. Es explotarlas, suponiendo que esto sucediera”, expuso Richard Fitzwilliams, experto en realeza sobre el caso.
En el caso de Andrés, él también intercambió información de sus hijas con Epstein. Entre ellas imágenes de algunas vacaciones de Eugenia y Beatriz, en 2010 y 2011. Además, recibió a Epstein y a Harvey Weinstein en la que fue hasta hace unos días su residencia en Royal Lodge, por el cumpleaños 18 de la princesa Beatriz en 2006.


Te podría interesar: La razón por la que Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson podrían ser detenidos si viajan a Estados Unidos







