La princesa Mette-Marit atraviesa un momento turbulento, atrapada en el ojo del huracán por múltiples escándalos que amenazan su reputación. Además del juicio contra su hijo Marius Borg, la esposa del príncipe Haakon enfrenta sus propias controversias, incluida su relación con Jeffrey Epstein.
Esta situación ha desatado una crisis en la Corona Noruega, que se tambalea entre la incertidumbre y la desaprobación de la ciudadanía.
Expulsan a Mette-Marit de organizaciones benéficas
Tras la revelación de correos electrónicos e imágenes que muestran los vínculos de Jeffrey Epstein con políticos, artistas y miembros de la realeza, las reacciones no se hicieron esperar.
En Noruega, varias asociaciones de las que Mette-Marit era benefactora decidieron apartarla de sus cargos tras confirmarse que la princesa intercambiaba mensajes con Epstein.
Una de ellas fue la propia Cruz Roja, que calificó el caso como “un asunto serio”. Por su parte, la fundación ‘Sex and Society’ fue más allá y decidió retirarle a la princesa el premio Shameless.
“Muestran un amplio contacto entre la princesa heredera y el fallecido Jeffrey Epstein, quien fue condenado por delitos sexuales contra menores”, comentaron en un comunicado.


Crisis en la monarquía por culpa de Mette-Marit y su hijos Marius Borg
Las controversias de Marius Borg impactaron a la Corona Noruega desde que se le acusó de violencia y agresión sexual; ahora, las acusaciones contra su madre, Mette-Marit, han desestabilizado aún más a la Casa Real.
La situación llegó a un punto que hizo cuestionar a los noruegos si debería mantenerse o no la monarquía, por lo que se sometió a debate en el Parlamento. Para suerte de la Casa Real, la mayoría se mostró a favor de seguir con ella y darle continuidad.
La propuesta llegó del lado del Partido Socialista de Izquierda que presentó la propuesta para abolir la monarquía y en su lugar instaurar una república. Tras la valoración, los números favorecieron a la Familia Real con 141 votos a favor y apenas 26 en contra.
“Es simplemente triste lo que está ocurriendo en los medios en estos momentos, y solo la honestidad puede ponerle fin”, mencionó Erna Solberg, la líder del Partido Conservador, al medio VG.


Noruega se opone a que Mette-Marit se convierta en reina
Aunque desde el Parlamento apoyaron mantener el régimen monárquico, en las calles el ambiente y la percepción es distinta. En medio de los escándalos reales, se realizó una encuesta para conocer la opinión de la ciudadanía. Los resultados no son favorecedores.
El medio VG publicó los resultados del sondeo realizado por InFact y arrojó que el 44 % de los noruegos considera que Mette-Marit no debería llegar a ser reina. Por otro lado, un 32,5 % sí la apoya, mientras que un 22 % se muestra indeciso.
Pero eso no es todo. Sobre su opinión sobre el respaldo a la monarquía, la probación también se redujo, pues del 72% que los apoyaba en 2025, ahora solo el 60,9 % está a favor. En contraste, la instauración de una República va en aumento, pues mientras que para el año pasado solo lo consideraban un 17% dela población, hoy la cifra aumentó a 27.4%, 10% más en un solo año.
En cuanto a la percepción, la gran mayoría de los noruegos expresó que es negativa, especialmente por todos los escándalos en los que han estado envueltos.


Un divorcio que podría salvar la reputación de la Casa real de Noruega
Aunque los números todavía favorecen a la Familia Real, su situación sigue siendo frágil, dado que su percepción, reputación e imagen entre los ciudadanos no es favorable.
Anticipando un posible escenario, Ricardo Mateos Sáenz de Medrano, historiador y experto en casas reales, compartió con el medio Vanitatis una posible vía para la Familia Real de Noruega para encaminar su destino.
“Un divorcio sería deseable y previsible”, explica sobre una acción inmediata entre Haakon de Noruega y Mette-Marit.
“Pero desconocemos la influencia que ella ejerce sobre su marido en un momento en el que la salud del rey Harald parece especialmente delicada”, expuso.
Pese a las especulaciones, la moneda aún está en el aire. Por ahora, Marius aceptó ser responsable del delito de tráfico de drogas en el juicio que se está llevando a cabo, donde está siendo acusado de más de 30 delitos.
Por su parte, Mette-Marit se refugia en el anonimato mientras se lleva a cabo el juicio, tal como lo adelantó en su momento su esposo, el príncipe heredero.


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