Ha pasado poco más de un año y medio desde que el fundador de Mango, Isak Andic de 71 años, muriera de forma trágica al caer de un acantilado en la montaña de Montserrat, Barcelona, mientras hacía senderismo con su hijo, Jonathan, quien desde octubre de 2025 pasó de ser testigo al principal sospechoso del accidente, y la reciente declaración de una colaboradora de su terapeuta no está jugando a su favor.
Apenas en mayo, Jonathan Andic fue detenido por la policía española. Aunque salió al pagar un millón de euros de fianza, la investigación en su contra sigue. En las últimas semanas se han llamado a diferentes personas a declarar ante el juez que lleva el caso, entre ellas la colaboradora de la terapeuta Julia Lüderwaldt.
Jonathan Andic se defiende de la testigo que asegura recorrió la misma ruta con él meses antes de la muerte de su padre
Esta testigo reveló que el paseo por la montaña de Jonathan e Isak Andic fue “prescrito” por su terapeuta como parte de su tratamiento. Aparentemente, la idea era buscar una ruta que ayudara a confrontarlos para mejorar la relación entre padre e hijo.
La experta declaró que en dos ocasiones acompañó a Jonathan Andic a recorrer la zona donde murió Isak Andic, en diciembre de 2024. Según su testimonio, los paseos ocurrieron a finales de junio y principios de julio del 2024.
Ante dicha declaración, la desconfianza de la juez se acentúa, pues en ninguna de las veces que Jonathan habló con la policía sobre el accidente de su padre mencionó que había recorrido previamente dicha ruta acompañado de una tercera persona.
Los abogados del hijo de Isak Andic ya respondieron. Aseguran que el hecho de que no hiciera comentarios sobre la asistente de su terapeuta tenía como objetivo protegerla del escrutinio público tras la tragedia. Además, aseguran que la ruta que recorrió con la colaboradora -de quien se desconoce su nombre y pidió ser testigo protegido por temer por su seguridad– no era la que caminó con su padre.


¿La colaboradora de Julia Lüderwaldt está confundiéndose de cliente?
Jonathan Andic cree que la indicación que recibió la colaboradora, experta en rutas, por parte de la terapeuta de la familia no era para él, sino para la terapia de otro cliente.
Además, señalan que Jonathan nunca tuvo conocimiento de dichas indicaciones. En todo caso, el paseo con su padre estaba pensado para andar por la naturaleza de forma tranquila para poder conversar. Nunca se planteó hacer una ruta extrema que los confrontara, como se dijo anteriormente.
“La excolaboradora de la terapeuta de la familia Andic acudió en dos ocasiones a declarar ante los Mossos para explicar que fue ella quien eligió esta ruta por indicación de Julia para proseguir con la terapia que llevaban haciendo padre e hijo, además de otros miembros de la familia”, informó The Objective.
Jonathan asegura que las características que se han publicado sobre la ruta de Montserrat no corresponden con el camino que hizo en diciembre de 2024 con su padre, ya que es una zona concurrida y transitada por el público.


El objetivo de la caminata por la montaña era hablar de los planes de Jonathan Andic fuera de Mango
El paseo por la naturaleza entre padre e hijo sugerido por la terapeuta Julia Lüderwaldt estaba pensado, y ambos lo sabían, para hablar con calma de los planes personales inmediatos de Jonathan fuera de Mango.
“Los dos estaban de acuerdo, llevaban tiempo trabajando en ello y Jonathan estaba muy ilusionado”, comparten fuentes cercanas al hijo del empresario.
Isak Andic era conocedor de estos planes. Algo que quedó registrado en los mensajes y documentos que se incluyeron en la causa judicial, según reportaron varios medios españoles.
La defensa de Jonathan aseguran que las informaciones que hay sobre dicha colaboradora de la terapeuta Julia contienen “imprecisiones notables”.
“La terapia incluía paseos, pero han sido adjetivados con notas que Jonathan Andic ni conocía ni comparte”, comentan los abogados. Y es que se dijo que su terapeuta quería que recorrieran una ruta que los pusiera en una situación de riesgo para que se confrontaran.
Ante todo, Jonathan sostiene su inocencia y asegura que el objetivo principal del paseo con su padre era mantener una conversación tranquila y no realizar ninguna actividad terapéutica “extrema”.







