La Paris Fashion Week Otoño/Invierno 2026-2027 volvió a transformar la capital francesa en el epicentro global de la moda. Entre los desfiles más esperados del calendario destacó Saint Laurent, bajo la dirección creativa de Anthony Vaccarello, quien presentó una colección que rinde homenaje a uno de los códigos más revolucionarios de la maison: Le Smoking.
Este año se celebran 60 años del icónico traje femenino creado por Yves Saint Laurent, una pieza que redefinió la elegancia contemporánea al trasladar la sastrería masculina al guardarropa femenino. Desde su debut en los años sesenta, Le Smoking se convirtió en símbolo de poder, sensualidad y modernidad, marcando un antes y un después en la historia de la moda.
Para esta temporada, Anthony Vaccarello reinterpretó el legado con una visión contemporánea, apostando por trajes de líneas alargadas, hombros estructurados y escotes profundos que acentuaban la silueta característica de la casa. El diseñador también presentó versiones diurnas del traje clásico en tejidos de raya diplomática y estructuras más fluidas, aportando una nueva lectura a la sastrería.
La colección dialogó además con vestidos de encaje de apariencia delicada reforzados con látex, creando un contraste entre suavidad y estructura que definió el carácter de la pasarela: una mezcla de sensualidad, precisión y actitud.
Un front row lleno de íconos
Como era de esperarse, el front row de Saint Laurent reunió a algunas de las figuras más influyentes del panorama internacional. Kate Moss, icono absoluto de la moda, asistió junto a su hija Lila Moss, consolidando uno de los dúos más fotografiados de la noche.
La modelo Rosie Huntington-Whiteley destacó con su estética minimalista y sofisticada, mientras que Zoë Kravitz aportó su distintiva energía rock y contemporánea. A ellas se sumó Rosé, integrante del fenómeno global BLACKPINK, cuya presencia confirma el creciente vínculo entre la moda parisina y las estrellas del pop internacional.
La puesta en escena del desfile, acompañada de peinados pulidos, maquillaje ahumado y joyería dorada de gran tamaño, reforzó la estética poderosa que define a la casa.
Con esta colección, Saint Laurent demuestra que su interpretación del traje femenino sigue siendo una referencia absoluta. Incluso en un panorama donde muchas firmas reinterpretan la sastrería, el legado de Le Smoking continúa marcando la pauta tanto en la pasarela como en la historia de la moda.


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