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Para 1980 el cuento de hadas no tuvo precisamente un final feliz, Carolina descubría varias infidelidades de Junot y pedía el divorcio, regreso a palacio a los brazos de sus padres, Junot se convirtió –y a la fecha- en personan non grata en Mónaco, era el malo del cuento, aunque el fin de este matrimonio no fue 100% a causa de las indiscreciones de Philippe.

No solo Junot tenía culpas, en esa época se supo del romance de Carolina con el tenista argentino Guillermo Vilas, fuentes cercanas cuentan que Grace supo de esto mientras leía una revista a bordo de un avión. El romance de Carolina con Vilas termino muy pronto, pero las imágenes de ambos en la playa entre besos y caricias quedaron para la posteridad.

A la distancia, Estefanía veía el espectáculo, era todavía una niña cuando fungió como dama de honor de su hermana, poco tiempo después Estefanía ya adolescente comenzó a hacerse notar en la prensa, era muy linda y simpática, Rainiero no tenía ojos más que para ella, dicen que ese fue su error, consentirla tanto y consentirle todo. Cuando Carolina se divorció de Junot, Estefanía ya tenía 15 años y comenzaba su primer noviazgo, se trataba de Paul Belmondo hijo del actor Jean Paul Belmondo, parecía un romance tierno e inocente.

Pero de inocente no tenía nada, Estefanía se rebeló muy temprano, quiso vivir su vida muy pronto, en 1982, la joven quería mudarse a vivir a Paris con su novio, dejar los estudios y vivir su vida. Grace y Rainiero no lo iban a permitir, no dejarían a Estefanía hacer su voluntad, menos viendo lo ocurrido con Carolina y su estrepitosa boda. Entonces surge la versión de la famosa y acalorada discusión entre madre e hija mientras Grace iba al volante en la carretera, poco después el trágico final de la princesa, cuando su auto se volcó.

Estefanía fue consolada por su novio, pero la muerte de Grace abrió una brecha entre las dos hermanas, dicen que Carolina recrimino a su hermana por la muerte de su madre, Carolina estaba muy estable, mantenía un noviazgo con Robertino Rossellini, hijo de Ingrid Beergman, a la familia le agradaba el noviazgo de Carolina con el joven italiano, de buena familia, muy educado y formal. La mayor de las Grimaldi se enfocó en su nuevo noviazgo dejando a su hermana en palacio, se marchó a Italia con Robertino, la distancia fue el remedio que Carolina puso a su resentimiento.

To be continued…

Por Eugenia Garavani