El paradero de Sarah Ferguson es un misterio desde la detención de su exmarido, el expríncipe Andrés, arrestado por la policía como parte de una investigación por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público.
La exduquesa de York ha permanecido en la sombra desde hace casi cinco meses, cuando comenzaron a revelarse documentos vinculados a Jeffrey Epstein en los que se mencionan sus nexos con diversas figuras destacadas, entre artistas, empresarios y miembros de la élite.
Acostumbrada a la vida pública, Sarah Ferguson ha optado ahora por la discreción, manteniéndose alejada de los reflectores en medio de la crisis que enfrenta el padre de sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz.
Sarah Ferguson se encuentra en “mal estado”
Sin revelarse su paradero, una fuente cercana a Sarah Ferguson reveló que se encuentra “en mal estado” por todo lo que ha ocurrido con el expríncipe Andrés. El testimonio, informó al Daily Mail, que la exduquesa siente que “todo el mundo quiere perjudicarla”, por lo que ha preferido mantenerse fuera de los reflectores.
De acuerdo con los documentos de Jeffrey Epstein liberados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, se reveló que él habría financiado con su dinero los negocios y proyectos de Ferguson. Como consecuencia, trascendió que seis empresas de Sarah serán liquidadas en los próximos días.
Ante tal panorama, la mujer de 66 años se siente acorralada, pues sus vínculos con Jeffrey son más que evidentes, por lo que teme que “podría terminar teniendo que contarle esa historia a la policía”.


El arresto de Andrés toma por sorpresa a sus hijas y a su exmujer
En un hecho sin precedentes, la policía británica acudió a la residencia del expríncipe Andrés para arrestarlo, tras la apertura de una investigación en su contra por presuntamente haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein cuando se desempeñaba como representante de Comercio.
La noticia sacudió a la Familia Real, que —según reportes— no tenía conocimiento del caso, así como a sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz, y a su exesposa, Sarah Ferguson.
Son precisamente ellas tres, quienes no han expresado su sentir sobre la detención de Andrés, incluso se desconoce su paradero.
“He estado hablando con algunos de sus amigos. Parece estar muy mal. Les ha estado contando a todos que está sufriendo mucho con su salud mental y cree que todos la persiguen”, reveló al Daily Mail una fuente cercana a Sarah.
Andrew is released from custody https://t.co/VYCo5ABxp6 pic.twitter.com/U2aLkVHH33
— Daily Mail (@DailyMail) February 19, 2026
De ser encontrado culpable, Andrés Mountbatten-Windsor podría pagar una condena de cadena perpetua.
Sarah se queda sin dinero
Otra de las preocupaciones de Sarah Ferguson sería su situación financiera, ya que con el paso de los días sus recursos se reducen, especialmente ante el inminente cierre de algunas de sus empresas.
“Insiste en que quiere salir y volver a ganar dinero. No veo cómo lo va a lograr. Su marca es tóxica”, aseguró una fuente cercana.
Entre las sugerencias que habría recibido está la posibilidad de escribir un libro en el que aborde sus nexos con Jeffrey Epstein y el impacto que el escándalo tuvo en su círculo más cercano. Sin embargo, según trascendió, se niega rotundamente a esa opción.
“Además, podría terminar teniendo que contarle esa historia a la policía, a un juez y a un jurado o a algún otro tipo de investigación”, expuso el testimonio.
Sobre dónde se establecerá, los rumores aseguran que podría refugiarse en los Emiratos Árabes Unidos, el mismo sitio a donde podría exiliarse el propio Andrés. Aunque en realidad le gustaría permanecer en Reino Unido donde está su familia.
“Creo que le gustaría quedarse en el área de Windsor para que sea relativamente fácil para Beatriz y Eugenia visitarla. Pero puedo entender los argumentos para establecerse en el Golfo si realmente cree que todavía puede ganar dinero”.


Los lazos entre Ferguson con Jeffrey Epstein
A través de correos electrónicos que han salido a la luz entre Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein se ha evidenciado la cercana relación de amistad que mantenían.
En ellos, Sarah le hacía saber lo importante que era para ella, incluso se refería a él como “amigo constante, generoso y supremo”.
En otros más, le revelaba situaciones de índole privada de sus hijas, como la ocasión en la que le dijo que “estoy esperando a que Eugenia vuelva de un fin de semana de relaciones íntimas”, refiriéndose a una salida entre su hija con su entonces novio y hoy marido, Jack Brooksbank.
Ante tal panorama, el experto en realiza Richard Fitzwilliams declaró que: “Sarah Ferguson no tiene futuro alguno. Está avergonzada y sus negocios están cerrados, y ciertamente ninguna organización benéfica la tocaría y saldrá mucho más a la luz. No hemos llegado al final”.
De lo último que se ha sabido es que acompañó a la princesa Eugenia a Doha, Qatar, donde su hija acudió a una feria de arte en su papel de directora de la tienda de arte Hauser and Wirth. Este evento fue al último donde se les vio a ellas dos, desde entonces no se sabe su paradero, lo mismo que el de la princesa Beatriz.









