Cuando el príncipe Harry y Meghan Markle formaban parte de los miembros activos de la Familia Real británica, residían en Frogmore Cottage, en Windsor. Se trata de una propiedad ubicada dentro de los terrenos reales donde la pareja comenzó su vida de casados y donde también vivió su hijo Archie durante sus primeros años.
Sin embargo, la historia dio un giro en 2020, cuando los duques de Sussex anunciaron su decisión de apartarse de sus obligaciones como miembros senior de la monarquía y comenzar una nueva etapa lejos del Reino Unido.
Tras su salida, Harry y Meghan se establecieron primero en Canadá y posteriormente en California, donde fijaron su residencia definitiva junto a sus hijos.
El rey Carlos III les pide al príncipe Harry y Meghan Markle las llaves de Frogmore Cottage
Tras los primeros años de su salida de la Familia Real, el príncipe Harry y Meghan Markle todavía conservaban la posibilidad de alojarse en Frogmore Cottage cada vez que viajaban al Reino Unido.
Desde su exilio voluntario, los duques de Sussex regresaron en contadas ocasiones a su antigua residencia, especialmente durante acontecimientos de gran relevancia para la Corona, como el Jubileo de Platino de la reina Isabel II y los actos relacionados con su fallecimiento en 2022.
Sin embargo, la situación cambió tras la muerte de la monarca y la llegada al trono de Carlos III. Meses después de su proclamación, el soberano solicitó a Harry y Meghan que devolvieran las llaves de Frogmore Cottage, poniendo fin al vínculo oficial de la pareja con la propiedad.


La causa por la que nadie ha habitado Frogmore Cottage
Antes de que se mudaran a Frogmore Cottage, Meghan Markle y el príncipe Harry vivieron una corta temporada en Nottingham Cottage, una propiedad que le tenían aprecio. Pero su mudanza a Frogmore Cottage resultó más reconfortante para los recién casados.
“Meg y yo trasladamos nuestra oficina al Palacio de Buckingham. También nos mudamos a una nueva casa. Frogmore estaba lista. Nos encantó el lugar. Desde el primer momento. Sentimos que estábamos destinados a vivir allí“, escribió el príncipe en sus polémicas memorias.
Antes de su traslado, Frogmore Cottage fue intervenida para recibir a sus nuevos inquilinos. Entre las mejores y cambios a la propiedad se integró una nueva bomba de calor, se sustituyeron algunas vigas del techo y suelo y se hicieron arreglos en la fontanería.
Las reformas, según trascendió, alcanzaron un valor superior a los 2,4 millones de libras esterlinas, el equivalente a unos 55 millones 903 mil 920 pesos mexicanos, dinero que pertenecía a fondos soberanos.
Los cambios y mejores, por supuesto, fueron diseñados al gusto de Meghan y Harry. Pero a su salida, tuvieron que devolver los fondos una vez que dejaron de vivir en la casa.
“Reservar estas decisiones para destinar la propiedad a otro uso podría ser un proceso costoso y prolongado, lo que quizás explique por qué no se ha llevado a cabo”, apunta la revista Hello Magazine, sobre la principal razón de que Frogmore Cottage aún siga sin ser habitada.


Quiénes pudieron habitar Frogmore Cottage, pero nunca llegaron a hacerlo
Desde la salida de Meghan Markle y el príncipe Harry de la Familia Real, Frogmore Cottage ha permanecido vacía, por lo que en distintos momentos se han barajado opciones para encontrar nuevos residentes.
Cuando el rey retiró a su hermano Andrés, sus títulos reales, además de presionarlo para abandonar Royal Lodge, se consideró que Frogmore Cottage podría convertirse en su nuevo hogar. Sin embargo, ante la controversia que rodea al exduque de York, finalmente se optó por reubicarlo en una propiedad dentro de la finca de Sandringham.
Los príncipes de Gales también figuraron entre los posibles ocupantes de Frogmore Cottage. El año pasado, cuando Kate Middleton y el príncipe William evaluaban mudarse de Adelaide Cottage en busca de una residencia más amplia, surgieron especulaciones sobre un posible traslado a la antigua casa de los Sussex. No obstante, esa opción nunca se concretó, quizá por las dimensiones de la propiedad.
Finalmente, se inclinaron por Forest Lodge, una residencia mucho más amplia que cuenta con ocho habitaciones, un espacio ideal para ellos y sus tres hijos: los príncipes George y Louis, así como la princesa Charlotte.


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