Realeza

Mientras el príncipe Eduardo y la princesa Ana muestran acercamiento hacia Andrés, esta es la razón de peso (y personal) del rey Carlos para nunca más hablar con él

Mientras el príncipe Eduardo y la princesa Ana muestran acercamiento hacia Andrés, esta es la razón de peso (y personal) del rey Carlos para nunca más hablar con él

Si bien la princesa Ana y el príncipe Eduardo han tenido una actitud un poco más empática con su hermano el expríncipe Andrés y se han puesto en contacto recientemente con él debido a la preocupación por su bienestar, el rey Carlos III mantiene, según se informa, una estricta política de silencio absoluto hacia su hermano.

Aunque el escándalo por la cercana amistad de Andrés con Jeffrey Epstein -acusado de tráfico sexual infantil- inició en 2019, fue en los últimos seis meses donde todo escaló y más desde que en enero, cuando se revelaron los archivos del Caso Epstein, donde salió a relucir que nunca cortó lazos con el financiero pese a sus delitos.

Si bien la distancia del rey Carlos con Andrés en parte es para alejarse de la polémica, también se debe a una antigua animosidad personal y a la creencia del rey de que fue engañado respecto a la implicación de Andrés en el escándalo de Jeffrey Epstein.

Más allá de los sentimientos personales, el rey debe afrontar una crisis constitucional, ya que cualquier comunicación podría interferir con los procedimientos legales en curso u obligarlo a testificar. Los expertos sugieren que Carlos considera este aislamiento social esencial para proteger la reputación de la monarquía de mayores daños.

En este contexto de alto riesgo, la negativa del rey a reconciliarse señala una ruptura permanente diseñada para salvaguardar el futuro del trono.

El rey Carlos III despojó a su hermano Andrés de todos sus títulos y privilegios reales.
El rey Carlos III despojó a su hermano Andrés de todos sus títulos y privilegios reales. (Foto: Instagram/theroyalfamily y depositphotos.com)

Tensiones históricas y rivalidades personales entre el rey Carlos y Andrés

Las tensiones históricas y las rivalidades personales entre el rey Carlos y el príncipe Andrés tienen su origen en décadas de relaciones tensas, temperamentos diferentes y resentimientos arraigados respecto a sus respectivos roles dentro de la Familia Real.

Infancia y estatus

Los dos hermanos nunca fueron cercanos durante su infancia, separados por una diferencia de edad de 11 años.
Históricamente, se desarrolló una “mezcla tóxica de desdén y resentimiento” porque Andrés era considerado el favorito de la difunta reina, mientras que Carlos soportaba la pesada carga y el escrutinio de ser el heredero al trono.

Visiones contrapuestas sobre el trono

Según el biógrafo de Andrés, el duque de York albergaba la profunda convicción de que él debería haber sido el siguiente en la línea de sucesión al trono en lugar de Carlos. Aparentemente, Andrés “detestaba” la adulación que recibía Carlos como futuro rey, considerándolo “débil” y creyéndose “el más apto para el papel” y, en general, “superior” a su hermano mayor.

Choques profesionales y temperamentales

Los hermanos diferían significativamente en sus perspectivas; Carlos es descrito como cauto e introspectivo, mientras que Andrés adoptó un enfoque más despreocupado ante la vida pública. Carlos siempre desconfió del criterio de Andrés y se opuso específicamente a su nombramiento como enviado comercial, temiendo que el cargo dañara la reputación de la monarquía, una preocupación que Carlos siente que se ha confirmado.

El escándalo Epstein y las “mentiras”

El actual silencio “ensordecedor” entre los hermanos se ve exacerbado por la sensación del rey de que le mintieron sobre los vínculos de Andrés con Jeffrey Epstein. Si bien sus hermanos, la princesa Ana y el príncipe Eduardo, se han puesto en contacto con Andrés debido a la preocupación por su estado mental, Carlos se ha negado a hacerlo.

Deber vs. Sangre

Existe una tensión fundamental entre el papel de Carlos como hermano y su deber como rey.
Ha puesto a Andrés en una “cuarentena legal” para proteger a la monarquía de un “peligro legal catastrófico” y evitar que la “marca” real se vea aún más empañada. Carlos considera la supervivencia de la institución como su prioridad, incluso si eso significa sacrificar su relación personal con su hermano.

Andrés aún tiene una fuente de consuelo: sus hermanos Eduardo y Ana están apoyándolo

En tiempos donde la Familia Real británica ha cerrado filas con el expríncipe Andrés, tal parece que el apoyo aún sigue de manera discreta. Este consuelo viene de parte de sus hermanos, los príncipes Eduardo y Ana.

Si bien sus acciones suscitaron especulaciones sobre un posible acercamiento de la Familia Real hacia Andrés, fuentes internas aclaran que esto no es una señal de reconciliación por parte del Rey. En cambio, subraya la diferencia entre el deber de Carlos de proteger la monarquía y la preocupación personal de sus hermanos por el bienestar de su hermano.

El príncipe Eduardo y la princesa Ana ofrecen su apoyo a Andrés

Recordemos que hace unos días se dio a conocer que el menor de los hijos de la reina Isabel II, Eduardo duque de Edimburgo, acudió a visitar a su hermano mayor debido a una creciente preocupación por su salud mental.

La princesa Ana le propuso a su hermano Andrés que se trasladara a vivir con ella a su residencia en Gloucestershire, pero luego cambió de idea.
La princesa Ana le propuso a su hermano Andrés que se trasladara a vivir con ella a su residencia en Gloucestershire, pero luego cambió de idea. (Foto: Instagram/theroyalfamily)

Además, según Richard Kay del Daily Mail, la princesa Ana mantuvo en contacto telefónico con su hermano menor Andrés y lo llamó el día de Navidad cuando aún vivía en su casa de Windsor. En su llamada, Ana también habría sugerido que Andrés podría mudarse con ella a su finca de Gatcombe Park en Gloucestershire, antes de su traslado a Sandringham. 

Es así que los hermanos del rey Carlos III estarían mostrando un discreto apoyo al exduque de York en la intimidad. “Ahora es un asunto entre hermanos. ¿A quién más le queda?”, declaró una fuente a The Telegraph.

A pesar de la postura que ha tomado la Corona frente al escándalo del expríncipe Andrés, parece ser que en privado existen indicios de una relación un poco más conciliadora con el exduque de York. 

Cabe recordar que el príncipe Eduardo fue el primero en pronunciarse públicamente sobre Andrés y el caso Epstein a principios de febrero, mostrando públicamente su apoyo a las víctimas. 

“Creo que es muy importante recordar siempre a las víctimas, y quiénes son las víctimas en todo esto”, señaló el duque de Edimburgo.

Lo que pasó en la visita del príncipe Eduardo a su hermano Andrés en Semana Santa

El duque de Edimburgo se convirtió en el primer miembro de la Familia Real en visitar al expríncipe tras su arresto en febrero pasado. Eduardo y su esposa Sophie cenaron con el exduque de York el fin de semana de Pascua.

El diario The Sun publicó a principios de esta semana que ambos mantuvieron “una charla tranquila” en Wood Farm sobre el traslado definitivo de Andrés a Marsh Farm, el que será su hogar definitivo.

Aunado a que el duque de Edimburgo estaría preocupado por la salud mental del expríncipe por la presión mediática y la investigación policial que lleva a cuestas el exesposo de Sarah Ferguson desde inicios de año.

El príncipe Eduardo, duque de Edimburgo, hermano menor del rey Carlos III.
El príncipe Eduardo, duque de Edimburgo, hermano menor del rey Carlos III. (Foto: Instagram/theroyalfamily)

El distanciamiento oficial de la Familia Real británica en el caso de Andrés Mountbatten-Windsor

Tanto los reyes Carlos y Camilla como los príncipes de Gales, William y Kate, han tomado distancia de Andrés Mountbatten-Windsor debido a su vinculación con el caso Epstein. Aunque justo hace unos días se dijo que el príncipe William, si bien está manteniendo la distancia pública, en lo privado se ha mostrado más empático con su tío.

El rey de Reino Unido despojó a Andrés de sus títulos restantes el pasado octubre. Mientras que fue en febrero, justo el día de su cumpleaños 66, cuando el exduque de York fue detenido bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas. Aunque fue puesto en libertad horas después, la investigación continua.

En ese momento, Carlos III declaró que “la ley debía seguir su curso” y expresó su profunda preocupación. 

Por su parte, Sarah Ferguson, exesposa de Andrés, también cayó en desgracia por su vinculación con el financiero estadounidense y se encuentra en paradero desconocido. 

En tanto, sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz de York, parece que se han distanciado de su padre y también intentan mantener un perfil bajo. Incluso se ha dicho que por orden real tienen prohibido acudir a cualquier evento por el momento.

Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson con sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz. 
Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson con sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz. (Foto: Instagram/princesseugenie)