El día más importante para la corona danesa en los últimos años llegó el domingo 14 de enero. Por fin se llevó a cabo la proclamación oficial de Federico X como rey y cabeza de la monarquía de Dinamarca. Y claro que estuvo acompañado por su esposa, la ahora reina consorte Mary, así como de sus cuatro hijos, Christian, Isabella, Vincent y Josephine. Desde el balcón del lujoso Palacio de Christiansborg, el nuevo rey salió a saludar al pueblo danés, que con emoción recibió a quienes ahora son sus reyes.
La reina Margarita, quien estuvo 52 años como reina de Dinamarca, firmó su abdicación a favor de su hijo, Federico X, en presencia de miembros de la familia real danesa, incluido su otro hijo, el príncipe Joaquín (pero con la evidente ausencia de su esposa Marie), así como de la primera ministra, Mette Frederiksen, quien dio su visto bueno a este importante movimiento de la realeza de ese país. Lo cierto es que el magno evento estuvo “manchado” por los rumores previos de un supuesto romance extramarital entre el ahora rey y la socialité mexicana Genoveva Casanova.
La corona danesa le da la bienvenida a su nuevo rey: Federico X
Entre lágrimas, risas, aplausos y momentos que quedaron para la historia, se espera que el nuevo rey de Dinamarca sea capaz de mantener a raya los escándalos, así como de ser una cabeza prudente y discreta a cargo de una institución querida entre el pueblo dańes, así como por otras monarquías y naciones alrededor del mundo.
Asimismo, la imagen ‘desgastada’ de Federico, que se desgastó aún más con la publicación de sus fotos en Madrid al lado de Genoveva, se refuerza con una carismática y muy querida reina Mary, que goza de popularidad tanto en Dinamarca como en su natal Australia, así como la de su hijo Christian, segundo en la línea de sucesión y a quien muchos quisieran realmente como rey.


La abdicación de la reina Margarita se da entre lágrimas y aplausos por su ‘adiós’
Una de las primeras, e históricas postales, que circuló alrededor del importante día que vivió la familia real de Dinamarca, fue la firma de la abdicación de la reina Margarita. La monarca, quien ascendió al trono cuando tenía 31 años, abandonó su cargo a los 83, tras 52 años de un reinado fructífero, en el que supo darle la vuelta a la institución real y sobre todo, refrescó su imagen.
Usando un traje color frambuesa, Margarita pronunció un emotivo discurso en el que no pudo evitar un tono ‘pesimista’ ante la coyuntura que se vive en el mundo. “En 14 días cumpliré 52 años como reina de Dinamarca. Tanto tiempo no pasa sin dejar huella para ningún ser humano ¡ni siquiera para mi. El tiempo pasa y las “enfermedades” aumentan. Ya no te enfrentas a las mismas cosas que antes. En febrero del 2023 me sometí a una extensa cirugía de espalda”, señaló la monarca.
Asimismo, habló sobre los recientes acontecimientos que suceden alrededor del globo terráqueo (como la guerra en Gaza y el conflicto en Ucrania) y señaló la importancia de la monarquía como mediadora y procuradora de paz.
Su abdicación también viene marcada por el hecho de que la última vez que un Rey danés renunció voluntariamente al trono antes de su muerte fue en 1146 cuando Erik III, se retiró para entrar a un monasterio, de acuerdo con los anales de la historia de Dinamarca.


Después de la firma de los documentos, la monarca abandonó el palacio de Christiansborg y no participó en el resto de los actos reales, que marcaron la proclamación de su hijo. Cabe mencionar que la reina Margarita continuará como cabeza del Estado danés.
‘Enamorado’ y al lado de su esposa, Mary, Federico X asume sus funciones como rey
En el balcón del palacio de Christiansborg, el nuevo rey danés saludó al pueblo, que se congregó en la plaza principal del recino, que se encuentra en la ciudad de Copenhague. Al lado de la reina consorte, Mary, y de sus cuatro hijos, el monarca aparece por primera vez bajo el título de Federico X para honrar al protocolo y a los ciudadanos.
Con nerviosisimo evidente, pero al mismo tiempo estoico y sonriente, el rey Federico besó en los labios a su esposa, acallando así, y poniendo punto final, a los rumores de un romance con la mexicana, Genoveva Casanova, un escándalo por el que ‘corrieron ríos de tinta’ y por el que la corona danesa se vio envuelta en un escándalo que quedó sepultado en el silencio de los miembros de la familia real.
Muy por el contrario a la pompa del protocolo de coronación británica, en el que las calles de Londres lucieron abarrotadas tras la ascención al trono de Carlos III, la familia real danesa prefiere la discreción por encima de todo, por lo que el saludo tuvo una duración corta.
También, se llevó a cabo una recepción por parte de los nuevos reyes de Dinamarca a la que solo acudieron invitados especiales y con una cobertura prácticamente nula por parte de los medios de comunicación locales e internacionales.


Cabe mencionar que la presencia de la hermana de la reina Mary, Jane Stephens, fue importante para la nueva monarca, pues marca la realización de años de preparación de la australiana para convertirse en la soberana del pueblo danés, un acto que, de acuerdo con fuentes cercanas, llevaba esperando por poco más de veinte años.
El significativo ‘guiño’ del vestido de la reina Mary para la proclamación de su esposo como rey
El sencillo vestido blanco como la nieve que eligió Mary de Dinamarca fue creado por el diseñador danés Soeren Le Schmidt. El elegante vestido largo, entallado y con vuelo, consistió en una falda de corte A, mangas largas y cuello vuelto. Los detalles drapeados conectaban el escote con un cinturón en la cintura, con una bufanda simulada que caía en cascada por la parte posterior.
Expertos en realeza, y por supuesto en moda, elogiaron la elección de la reina, quien sin caer en la ‘humildad’ si demuestra los esfuerzos por acercar de una forma sencilla y elegante al pueblo. Asimismo, la elección del color blanco se interpretó como un gesto de ‘integridad y moralidad’, valores necesarios para alzar la institución monárquica y ser su máxima representante.
Por su parte, el rey Federico eligió un traje militar, propio del protocolo oficial y mismo que se ensalza con la experiencia del ahora monarca en las fuerzas armadas de su país. Cabe mencionar que, tanto en Dinamarca como en otras naciones, cayeron los aplausos hacia Mary, quien siempre ha demostrado su impecable labor por ‘encajar’ dentro de la familia real con honestidad y, sobre todo, estoica ante los escándalos.









