Realeza

Las anécdotas ‘cero royals’ de la infancia de Estefanía con su hermano, el príncipe Alberto de Mónaco

Las anécdotas ‘cero royals’ de la infancia de Estefanía con su hermano, el príncipe Alberto de Mónaco
Estefanía de Mónaco es la hermana menor del príncipe Alberto. (Foto: www.palais.mc)

Ser la menor de la familia le otorgó a Estefanía de Mónaco ciertos privilegios, entre ellos, convertirse en la consentida tanto de sus padres como de sus hermanos, la princesa Carolina y el príncipe Alberto, y ella misma contó cómo fue su infancia.

Considerada como “la princesa rebelde”, Estefanía gozó de mayores libertades que sus hermanos mayores. Carolina, como primogénita de Grace Kelly y Rainiero III de Mónaco, creció bajo una estricta mirada pública, mientras que Alberto II de Mónaco, único varón del matrimonio, fue preparado desde joven para asumir su papel como heredero del Principado.

En ese equilibrio familiar, Estefanía encontró un espacio propio, menos rígido, que le permitió explorar su personalidad con mayor espontaneidad, lejos de los protocolos que marcaban el destino de sus hermanos.

Estefanía de Mónaco con sus hijos.
Estefanía de Mónaco con sus hijos y su hermano, el príncipe Alberto. (Foto: Instagram/palaisprincierdemonaco)

La infancia ‘normal’ de Estefanía de Mónaco en el Principado

En una entrevista del 2023, la princesa compartió aspectos de su vida poco conocidos, como lo fue su infancia dentro del Principado. En el marco del entonces baile del Centenario de la Ópera de Montecarlo, Estefanía y Alberto concedieron una emotiva entrevista, donde hablaron sobre cómo vivieron su niñez y adolescencia rodeados de sus papás, Rainiero y Grace Kelly.

“Sin duda, la diferencia de siete y ocho años con mi hermana y mi hermano influyó”, comentó Estefanía. “Mi hermano era encantador, me aguantaba muchísimo: siempre quería jugar con él. Su paciencia conmigo ha sido inagotable”, recordó.

Por su parte, el príncipe reveló cuáles eran los juegos que ambos compartían. “Jugábamos al Monopoly y a pequeños juegos de construcción”.

Pero, sin duda, el recuerdo más memorable que tiene Estefanía es cuando “yo te robaba tus figuras de Action Man para celebrar bodas con mis Barbies”, detalló la también excantante.

La vida a lado de Rainiero

Además de compartir aspectos de su tiempo de juego y convivencia con sus hermanos, Estefanía también recordó su niñez a lado de su papá.

“Quería estar con él siempre que fuera posible. Recuerdo que al mediodía iba al zoológico. Yo salía del colegio a las once y media y corría para poder estar con él”, comentó.

Ahora, a la distancia, reconoce que siempre vivió rodeada de mucho cariño, pues al ser la hija menor de la familia, todos la cuidaban y consentía.

“Quizás, por ser la más pequeña, me mimaban más o me salía con la mía en más cosas. Pero creo que me aprovechaba demasiado. Y debo admitir que mi hermano fue muy paciente conmigo, sobre todo porque de niña era un poco hiperactiva”. 

La princesa rebelde

Desde niña, Estefanía mostró que su carácter y temperamento eran muy distintos a lo que se esperaba de ella. Desafiante y con una personalidad firme, desde temprana edad exigió su lugar y se hizo notar frente a los demás, una actitud que no siempre fue bien recibida dentro de su entorno.

En la misma entrevista, reconoció que siempre se oponía a acompañar a su familia a los eventos que convocaban, como los Bailes de la Rosa o de la Cruz Roja, impulsados por su mamá.

“Cuando era adolescente ¡No quería ir! A cierta edad, no es muy divertido encontrarse vestida de gala, con tu mejor traje, sentada en una mesa durante cuatro horas y siendo observada por todos. Pero solíamos ir en familia, y se convirtió en nuestro propio momento”, afirmó.

Con el paso del tiempo, esa misma determinación se convirtió en una de sus mayores fortalezas, marcando su forma de enfrentar la vida y de construir una identidad propia, lejos de los moldes tradicionales que se le intentaron imponer.

“Es cierto que cuando tienes 16 o 17 años, quizá quieras estar haciendo otra cosa. Y estos eventos pueden ser muy intimidantes y abrumadores”.

La princesa Estefanía era la consentida de sus papás y sus hermanos mayores.
La princesa Estefanía era la consentida de sus papás y sus hermanos mayores. (Foto: www.palais.mc)

Relaciones fallidas

La vida de la princesa Estefanía ha estado marcada por episodios que hoy forman parte de su historia, incluyendo su faceta como cantante, cuando decidió incursionar en el mundo de la música. A pesar de las críticas y el escepticismo que enfrentó, logró hacerse un lugar en la industria y demostrar que su talento iba más allá de su título nobiliario.

Otro aspecto importante son sus relaciones sentimentales. Su primer esposo fue Daniel Ducruet. Era su escolta, quien prestaba funciones como Guardia Real de Mónaco. Fruto de este matrimonio nacieron sus hijos mayores Louis, quien ya la hizo abuela, y Pauline. Su divorcio se dio por una infidelidad de él con la stripper belga Fili Houteman.

Tiempo después, la princesa mantuvo un noviazgo con Jean Raymond Gottlieb, con quien tuvo a su hija Camille. Con él nunca se casó. Otro polémico romance fue el que tuvo con el domador de elefantes, Franco Knie.

Otro de sus romances memorables fueron con Paul Belmondo, el hijo del famosísimo Jean-Paul Belmondo; y con Anthony Delon, heredero de Alain Delon.

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