Aunque era un ‘rumor’ casi imposible de creer, ahora Kendall Jenner confirma su sentir hacia sus medias hermanas Kourtney, Kim y Khloé Kardashian, un clan del que no se siente parte desde hace tiempo. La modelo, de 27 años, tenía apenas 11 cuando el reality show Keeping Up With The Kardashians se convirtió en un fenómeno del que ella formaba parte sin haberle pedido su opinión.


Kendall Jenner aparece en la portada de The Wall Street Journal Magazine y ofreció su entrevista más sincera sobre su vida privada y su papel dentro de una de las familias más controversiales del mundo del entretenimiento: las Kardashian-Jenner. Honesta, directa y sin tapujos, la modelo admitió en pocas palabras que no se siente parte de la familia. “Nací en ella, pero no la elegí. No se me da bien. Lo hago y he aprendido a hacerlo”, confesó sin chistar. La modelo aseguró que el hecho de compartir a su mamá con las Kardashian no la hace sentir parte de ese clan.
“Obviamente entiendo que caigo bajo el paraguas de las hermanas Kardashian. Es raro para mí… porque soy como mi padre en muchos aspectos. En mi opinión soy muy Jenner”.
El reality show del clan Kardashian que ‘alteró’ la vida de Kendall Jenner
Después de 16 años de vivir bajo los reflectores y exponer gran parte de su vida en un reality show, Kendall Jenner continúa adaptándose a las presiones de la industria. Sin embargo, es su vida privada la que intenta proteger a toda costa, pues no quiere que su vida amorosa sea parte de un circo. Y eso que ha tenido romances con personas famosas como Harry Styles y ahora Bad Bunny, una relación de la que se sabe hasta ahora muy poco. “Me tomó casi 20 años pensar que esto (el exceso de exposición pública) estaba bien. Supongo que me estoy acostumbrando y hasta ahora lo entiendo“, explicó la modelo sobre el exceso de atención a su vida por ser parte de esta familia a la que por supuesto ama.


La también empresaria demostró desde niña cuál era su sentido en la vida. “Desde que era chica, ha parecido muy definida en quién es y cómo quiere hacer las cosas”, compartió su mamá, Kris Jenner, a la revista WSJ. Sin embargo, Kendall Jenner pasó ‘por mucho’. La transformación física de su padre, de Bruce a Caitlyn Jenner fue un parteaguas en su vida que logró procesar gracias a su familia. Sin embargo, la dueña del Tequila 818 no disfruta las multitudes y todavía sufre ataques de ansiedad al verse rodeada de gente.
La verdad sobre Kendall que no todos conocen (o aceptan)
Este tipo de situaciones provocó confusión entre los seguidores que la reconocen por la calle. Aunque Kendall logra controlar su ansiedad, su comportamiento puede confundirse con hostilidad, algo que ‘no cae bien’ a los fans que se acercan a ella.
“Sé que estoy aquí por trabajo y hay una parte de mí que lo disfruta, pero otra que se siente muy ansiosa por obvias razones. Siento que cualquier cosa que hago es odiada. La historia sobre mí y mi familia se nos ha ido tanto de las manos que ya no se puede cambiar”.


Aunque creció con este entorno de exposición constante, quizá lo que más le molesta a Kendall es toda esa clase de ideas erróneas que la gente piensa sobre ella. “Hay muchas pero creo que lo que más me duele es que piensen que soy mala, porque no es así. Puede ser molesto cuando alguien cuestiona tu carácter como si realmente me conociera”. Por si fuera poco, Jenner tuvo que superar la parte más compleja de la adolescencia al saber que sus ‘amigos’ sólo eran personas que deseaban salir junto a ella en el reality show de su familia. “Sólo querían aparecer en la tele”.
Realmente si analizamos bien las primeras temporadas del reality de las Kardashian, la actitud de Kendall Jenner siempre fue distinta. Si bien la vimos crecer y hacer travesuras junto a su hermana menor, Kylie Jenner, también hubo capítulos en el reality en los que no aparecía. Aunque ahora es una top model, sin duda ha sido un proceso para ella acostumbrarse a la fama y al acoso constante de los medios gracias al reality show que catapultó a la fama a sus hermanas.







