Recordada mayormente por su icónico papel como Kelly Taylor en la serie de los años 90, “Beverly Hills 90210”, la actriz Jennie Garth está a punto de presentar su libro de memorias en el que dedica varios capítulos a su paso por el famoso programa.
En su publicación, titulada “I Choose Me: Chasing Joy, Finding Purpose & Embracing Reinvention”, Garth relata los desafíos que pasó durante la grabación del show mientras maduraba en la vida real.
Y también aborda rumores, como sus romances, con sus coprotagonistas Luke Perry y Jason Priestley, además de su rivalidad con la fallecida Shannen Doherty.
Por primera vez, Jennie Garth habla abiertamente sobre su relación con Luke Perry
Tal como se mencionó, la actriz narra en sus memorias algunas de las complejas relaciones que mantuvo con sus compañeros de elenco de la serie “Beverly Hills 90210”.
Conocidos por su icónica química en pantalla, Jennie Garth, quien era Kelly, y Luke Perry, con su personaje de Dylan, fueron una pieza clave a lo largo de la trama dejando a sus fans convencidos de que siempre hubo algo más.
Aunque el final de la serie se insinuó que Kelly y Dylan terminaron juntos, en la vida real, la dinámica entre Garth y Perry fue mucho más compleja.
“Creo que Luke fue mi primer amor verdadero. Me resultaba difícil diferenciar entre los sentimientos de Kelly, mi personaje, y los míos. Sentía celos hacia todas las estrellas invitadas con las que Perry coqueteaba”, dijo Jennie en entrevista con People.
“Ahora, mirando hacia atrás, pienso: ‘Eras igual que cualquier otra chica del mundo: todas lo imaginaban como su primer amor verdadero'”.
Una amistad que duró hasta la muerte de Luke Perry
La actriz admitió que la intimidad entre sus personajes le dificultaba distinguir entre la ficción y la realidad.
“Pero la verdad es que era confuso. A veces todo se volvía un poco borroso. Había muchas conversaciones y momentos íntimos entre estos dos personajes, y creo que me dejé llevar y me permití pensar que era real”.
Aun así, ella afirmó: “Sigo creyendo que había algo real entre nosotros. Teníamos una relación muy especial”.
En su libro, Garth narra también sobre que la relación con Luke no desapareció tras el fin de la serie, pero el sentimiento sí se fue desvaneciendo.
“Cuando Kelly se enamoraba de Dylan, yo me enamoraba de Luke”, explicó.
A su vez, aseguró que la relación no terminó cuando el programa dejó de emitirse, pero su amor por Luke se fue desvaneciendo a medida que la vida real se imponía.


“Toda esa confusión desapareció para mí, porque él se casó y yo me casé, y nos hicimos muy buenos amigos. Y eso fue solo un sueño tonto. Pero mi yo adolescente realmente lo creyó”.
Cuando, Luke Perry falleció de un derrame cerebral, a los 52 años, en 2019, Jennie Garth confesó que sintió un profundo dolor.
“La pérdida de Luke me conmovió profundamente. Me sentí paralizada, incapaz y sin ganas de hablar. Era demasiado difícil de comprender, demasiado devastador para aceptar”.
La historia de Kelly influyó en su propia visión sobre el amor
Garth, quien es mamá de tres hijas con el actor Peter Facinelli, también reflexionó sobre cómo la compleja dinámica entre su personaje, con las relaciones de Luke Perry (Dylan McKay) y el de Jason Priestley (Brandon Walsh) tuvo un enorme impacto en su visión del amor y las relaciones.
“Tuvo un gran impacto en mi visión del amor y las relaciones. Kelly se vio envuelta en muchos triángulos amorosos. Incluso Brandon (Priestley) terminó siéndole infiel a Kelly. ¡Precisamente Brandon Walsh! Así que recibí muchos mensajes de que ‘amar es arriesgado, es peligroso amar a alguien’”.
“Por eso, viví mi vida con mucha cautela en el mundo de las relaciones. Hasta que descubrí que eso tampoco me funcionaba a mí”, explicó.
Si bien Kelly Taylor y Brandon Walsh tuvieron una fuerte conexión amorosa, en la realidad, la relación de los actores fue estrictamente personal.
“Nunca nos besamos fuera de cámara. Él y yo somos muy unidos. Somos como hermanos. Nos queremos muchísimo, pero no, la pasión era exclusiva de Brandon y Kelly”.
La rivalidad con Shannen Doherty
Además de asuntos del corazón, la actriz se refirió a la rivalidad con la fallecida Shannen Doherty (Brenda Walsh en la serie), la cual sí fue real, situación que con el tiempo llegó a arrepentirse.
“Creo que las dos estábamos en la misma situación, realmente en el centro de atención, y nuestros personajes fueron escritos para ser rivales”.
“Eso se reflejó en los medios de comunicación, en la audiencia y, posteriormente, en la percepción que el mundo tenía de nuestra relación. Y eso, a su vez, fue confuso para nosotras, creo”.
Incluso, piensa que la energía les llegaba de todas partes y las enfrentaba a la una con la otra.
“Me di cuenta de lo terrible que fue, de lo terrible que fue ponernos en esa situación. Nadie nos guiaba, recibía terapia. Nadie hablaba con nosotros sobre las cosas. Simplemente nos las arreglábamos solas”.
“Estábamos haciendo lo mejor que podíamos. Y a veces las mujeres fuertes chocan, sobre todo cuando son jóvenes y no tienen mucha educación sobre la amistad y su importancia”.
Doherty falleció en 2024, a los 54 años, víctima del cáncer, una despedida que aún le cuesta creer a Jennie.
“Al final, nos teníamos un gran respeto mutuo como mujeres fuertes que hemos perdurado en esta industria. Y ella me enseñó mucho. Me enseñó muchas cosas valiosas sobre ser fuerte, defenderme y alzar la voz. Y siempre le estaré agradecida a ella y a la relación que tuvimos”.
“I Choose Me: Chasing Joy, Finding Purpose & Embracing Reinvention” sale a la venta el 14 de abril en Estados Unidos.
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