Hoy estuve aprendiendo a jugar ajedrez con mi hija, a mis 47 años apenas comencé este aprendizaje.

Mientras tanto buscaba la canción de Mecano que habla sobre las fichas del juego y me encontré una lista de música que me cautivó y me dieron ganas de llorar.

No sé si fue nostalgia de la revolución cubana, de la liberación de Franco, de mi infancia, mi adolescencia o de lo que veo que se acaba en este momento de vida.

Espero que los músicos estén componiendo mucho, me siento responsable de volver a cantar.

La música es lo que nos rescata en momentos en los que no sabemos bien a dónde vamos pero nos rescata.

Siento emoción porque mi corazón sabe que viene un cambio de status quo, de paradigmas, pero al mismo tiempo siento ya nostalgia de lo que debemos dejar ir por nuestro bien. Estuve muchos años empecinada en resolver cuestiones familiares que no logré resolver y que hoy toman un tamaño distinto.

He visto mis errores e intento solucionar muchos de ellos pero también logro observar que quien no vea la vida con amor va a batallar mucho más para pasar este importante momento de cambio.

Siento que el universo nos da la oportunidad de abrir los ojos de nuevo para poder escoger lo que vamos a ser y a hacer a partir de que salgamos de la cuarentena que puede durar lo que deba durar.

Tal vez se nos dio la oportunidad de meternos en un capullo para transformarnos en lo que realmente podemos ser.
Como dicen los Pando, querer tener la razón en este momento es una especie de suicidio.
Pensemos en reinventarnos, en dejar ir para permitir que llegue lo nuevo. La nostalgia es rica cuando te lleva  a algo nuevo y creativo. Si la nostalgia te sobrepasa piensa en formas de crear a partir de ella para salir adelante.
No niegues el sentimiento pero trabaja para que no te inmovilice. Las crisis son los mejores momentos para crecer, crear, transformar y resurgir.

Les compartimos una playlist: Nostalgia por Tatiana Solana

#ReginaTeLoCuentaMejor