Tengo 40 años y más de 20 escribiendo.

Me llamo Veronica Marbez Nacif, todos me dicen Vero.

Tras la inesperada perdida de mi papá cuando iba a cumplir apenas 11 años me di cuenta que la vida es lo que es y no lo que uno quiere que sea, que nos debemos adaptar a los cambios porque nos gusten o no, los entendamos o no, van a suceder.

A esa edad no entiendes mucho, pero mi ejemplo fue mi mamá, qué destrozada por dentro, tuvo que salir adelante y fingir una fortaleza que claramente le habían arrebatado para que mis hermanas y yo estuviéramos bien, enorme sacrificio y después de haber aprendido de ella, ahora a la que le toco ser fuerte fue a mí, cuando hace casi 12 años la vida, otra vez la impredecible vida, se la llevó.

Mi mamá fue la primera persona que leyó algo de lo que escribía, tenía como 16 años, 14 poemas para un regalo del 14 de febrero, y aunque le pedí que no le dijera a nadie, le sacó copias y se los mandó a toda la familia, me sacaron del anonimato.

Desgraciadamente la persona a la que le hice ese regalo me dijo que estaba muy cursi y si no me importaba que los tirara, un balde de agua fría sin duda.

Creo que inconscientemente dejé de escribir y después de algunos años, en una de las etapas más difíciles de mi vida, lo retomé, era mi manera de desahogo, pero tenía un seudónimo, Sofía Franco, no quería que nadie supiera por lo que estaba pasando, escribía para mí y solamente compartía algunas cosas con personas de mucha confianza.

Cuando se lo mostré a mi mamá para que entendiera lo que me estaba pasando me pidió permiso para compartirlo, se lo di.

Gracias a ella supe que escribía bien, que le llegaba a la gente, que podía generar empatía y tal vez hasta ayudar a alguien en la misma situación.

Sin poder despedirme, muere mi mamá, el apoyo más grande de mi vida y con ella murieron mis letras. Cada vez que lo intentaba iba hacia ese momento tan triste, su pérdida y revivía el dolor más grande que he tenido, escribir dejó de ser terapéutico para convertirse en una tortura, lo dejé.

Después de casi 12 años en plena pandemia y un momento tan sensible para el mundo, tomé mi computadora y volví a escribir.

Esta soy yo:

  • Amo a mi esposo, a mis hermanas, a mi familia y amigos.
  • No me gusta que me traten de ver la cara.
  • Para mí la lealtad es algo invaluable.
  • Perdono fácil, pero me cuesta mucho trabajo olvidar.
  • Una traición, para mi es lo más bajo que alguien puede hacer.
  • Amo el deporte y la comida también.
  • Mi debilidad son los animales, en especial los perros son lo máximo.

Mi terapia, otra vez, la escritura.

#ReginaTeLoCuentaMejor