Por Uriel Trejo

Rebecca de Alba sabe que en la vida no hay casualidades y que las situaciones a las que se ha enfrentado le han servido para edificar la mujer que es actualmente, en la que el ayudar al otro es algo muy importante, de ahí el porqué de su fundación, que desde hace 11 años se enfoca en la lucha contra el cáncer.

ENTREVISTA REBECCA DE ALBA

“Mi verdadera pasión es la entrega a los demás, eso lo entendí desde los 14 años”, dice, y recuerda de manera vívida esa ocasión en la que regresando del colegio hacia casa de su abuela, en Zacatecas, para cortar camino se metió a la vecindad El Jobito, “vi otro panorama, sin realmente ponerle palabras y estarlo razonando, en ese momento percibí las disparidades e igualdad, paredes no pintadas, drenajes estropeados y niños jugando futbol sin zapatos, había una gran armonía y mucha vida, pero mucha necesidad. Pasé un par de veces más –los pequeños me tenían obsesionada–, pregunté por qué no iban a la escuela y me respondieron que no los admitían por no tener zapatos, dije: ‘¡No puede ser!’, entonces fui a una zapatería y le comenté al dueño que necesitaba muchos pares, que vendía pasteles y palomitas para ahorrar dinero y lo iba a destinar para que los niños tuvieran zapatos, que si él me podía ayudar y me contestó que no. Siempre he sido una persona muy insistente, te puedo dar dolor de cabeza hasta que consigo lo que quiero; yo le explicaba que no eran para mí, sino para los niños. Fue hasta que lo convencí de ir a la vecindad a ver la situación y no  solamente donó zapatos para todos los niños, sino también a jóvenes y adultos, que eran los saldos. Nunca me hubiera imaginado que mi evento anual más fuerte de la fundación iba a ser eso, marcas que venden sus saldos. Eso fue lo que me movió mucho y ya no paré, siempre me involucré en eventos que fueran para ayudar a una causa y hasta la fecha”, comparte.

Y es precisamente ese involucramiento lo que la ha llevado a trabajar en la Fundación Rebecca de Alba, la cual tiene ya 11 años buscando impactar de manera positiva en la vida de esa gente que recibe un diagnóstico de cáncer. Confiesa que no es fácil, “es mucho trabajo, la tienes que proteger de todo, llevar en un orden de excelencia, de transparencia, de honestidad, de cuentas claras, y no nos cuesta porque mi equipo y yo tenemos los mismos valores”.

Entre sus preocupaciones siempre estuvo el descentralizar la ayuda y llegar a más puntos de la República, por lo que apoyan a 12 instituciones por todo el país, “más alianzas con hospitales como el INCan (Instituto Nacional de Cancerología), el INP (Instituto Nacional de Pediatría) y el Hospital Juárez, con quien más colaboramos y donde la fundación ya existe dentro del hospital, y es que uno de nuestros ejes principales es la Navegación, en el que llevamos al paciente en todo su trayecto desde que le dan el diagnóstico, hasta a qué médico debe de ver, organizar sus citas y les damos todas las herramientas para que en ese laberinto no se pierdan y encuentren la puerta adecuada”.

Además de ofrecer campañas de prevención en escuelas y empresas sobre diferentes tipos de cáncer de mujer y hombre, a cualquier edad. “Otro de nuestros puntos de acción es la incidencia en políticas públicas, que implica un acercamiento con el senado u otras estructuras en lo relacionado a la salud. Ahorita no sabemos qué es lo que va a pasar con todo el cambio de que sí desaparece o no el Seguro Popular; esperemos que no sea una tragedia, pero ha causado un gran temor y mucha desesperación y angustia en los pacientes que no tienen seguro de gastos médicos, que son en su mayoría los que atendemos. A mí esto me apasiona, pero es muchísimo trabajo una fundación, porque la gente te dice: ‘Ayudas, está bien padre’, y claro, te da satisfacción, pero estas hablando de una persona que es vulnerable en todos los aspectos, no tiene economía, no tiene trabajo o si lo tenía ya se endeudó, y es acompañarlo en ese proceso. Ahora muchos hospitales nos refieren también a pacientes con cierto tipo de cáncer, que ellos no atienden, nosotros buscamos donde puedan recibir el tratamiento”. Sin duda, es un gran esfuerzo por parte de todos los involucrados, pero lo mejor es la satisfacción de ver la mejora de las personas e impulsar la prevención. “Originalmente el mes rosa –octubre– se trataba del cáncer de mama, pero ahora es de todo tipo, por eso en las conferencias que impartimos hablamos del cáncer de ovarios, cervicouterino, mama, colorrectal, y en el caso de los hombres testicular y de próstata, entre otros. Hemos logrado informar a 43 mil 500 personas y casi tres mil quimioterapias se han donado; también entregado como dos mil 500 despensas para apoyar a las familias, seis mil viajes redondos cubiertos por la fundación para que los pacientes continúen con sus tratamientos y suplemento alimenticio ocho mil 500, en total serían tres mil 600 pacientes incluidos sus familiares, somos una fundación que da resultados”, destaca Rebecca. Para lograrlo reciben varias donaciones y organizan diferentes actividades, siendo la Gran Venta Anual la más importante, la cual estará celebrando su edición número 12 los días 15 y 16 de octubre, en las instalaciones de Frattina, localizadas en Masaryk 420, Polanco.

Esta iniciativa, más allá de su principal función que es recaudar fondos, están los lazos de unión que se han creado entre los asistentes, como “una señora que viene todos los años y su hijo prácticamente nació en la venta, Mariano tiene 5 años y es un entusiasta para promover en redes sociales la venta. Pasan muchas cosas entrañables por aquí y ya con Frattina son 10 año que nos cierran la tienda y nos donan el espacio para que entren otras marcas”. Lo mejor es la comunidad que se ha hecho y que hace que gente no solo de la ciudad, sino de otros estados lleguen año con año para adquirir piezas de una gran variedad de precios y con la asesoría personal de Rebecca, quien goza de ayudar a la gente a encontrar esa prenda o accesorio que le va muy bien.

“La gente viene por ropa nueva, maquillaje, zapatos, este año hay tres marcas específicas para hombre. Por mencionar, está la joyería de Aristocrazy, que ha estado con nosotros tres años y pone muy buenos descuentos; Claudia Estrada, una diseñadora mexicana de bolsas que lleva varios años porque vende muchísimo; Frattina va a tener marcas de alta costura como Laurel, Escada y un diseñador turco que me gusta mucho Joseph Ribkoff; los trajes de baño israelíes Gottex; Gran Via que tiene los zapatos más increíbles de diseñadores como Jimmy Choo, es su tercer año y no nos han dicho la cantidad de calzado que nos van a donar, pero siempre nos dan bastantes; el maquillaje Inglot que es una marca vegana, yo llevó dos años usándola y me encanta y van a estar nuevamente con sus asesores; Members Only, que son estas chamarras para hombre y mujer de los 80 o 90 súper cool que seguro volarán; la ropa italiana para mujer de la marca Pinko y Max Mara, que entra por primera vez con accesorios, zapatos y ropa, es un diseño clásico y yo soy fan; para hombre tengo Le Coq Sportif, Scotch & Soda, Donna Karan que también son zapatos y ropa y es una línea exclusiva para mujer; Emporio Armani y Merkaba que son abrigos para hombre y mujer increíbles.

Nos han buscado algunas marcas que les tuvimos que decir que ya se había cerrado, porque la preparamos con un año, hay toda una curaduría, revisamos lo que las firmas van a donar, porque al principio nos sucedió que nos decían una cosa y llevaban lo que les convenía vender, ahí empiezas a cuidar todos los detalles, es puro aprendizaje”. Es así como se abrirán las puertas de 11 de la mañana a 8 de la noche para recibir a todos los entusiastas que quieran colaborar con esta causa, que sigue en pie de lucha para guiar a la gente en un mal que aqueja a nuestra sociedad.

#reginatelocuentamejor

Fotos : Sergio Bejarano