Por: Cris Aubry

Hace algún tiempo había escrito algo sobre esto. Pero últimamente reafirmo más la importancia de la empatía en las personas.

El_Buitre

 

Esta foto de Kevin Carter fue la foto que no solo, lo hizo ganar un Pulitzer en 1994, si, no que también terminaría con su carrera.

Es un a foto que solo al verla me movió por completo.

Un buitre asechando a un niño en la miseria total. Una imagen que me hace querer correr hacia él y ayudarlo.

Y fue por esta foto que a Kevin Carter lo llamaron “el verdadero buitre”.

Después de que recibiera su premio, se le cuestionó sobre que había sido de ese niño.

A lo que él respondió: que no sabía.  Que después de tomarla, se fue.

La gente, no podía creerlo.

¿Cómo se sentó ahí por horas para poder lograr esa foto, sin hacer nada por el niño?

¿Cómo al terminar de tomar la foto, se fue de ahí sin saber el desenlace de ese niño? Sin ayudarlo…

Y en mi opinión creo que este tipo de actitudes, se han vuelto algo común.

Vivimos tan enfocados en nuestras necesidades y nuestra vida, que rara vez nos ponemos en el lugar de los demás.

Estamos rodeados de personas enojadas e insatisfechas. Con trabajos que no les gustan, que pasan horas en el tráfico, y que rara vez se toman el tiempo para ver que no todo es malo en sus vidas.

Tomar un tiempo y agradecer…

Reflexionar un poco que no todo lo que pasa a nuestro alrededor es en nuestra contra. Que todos los seres humanos a diario están luchando una batalla. Y que, si nos permitimos ponernos un poco en el lugar de los demás, no solo nuestras vidas serían diferentes. Haríamos las de los demás algo diferente.

 

Creo firmemente que la empatía en los seres humanos es como un músculo. Si no trabajamos en la compasión, la bondad… Ese músculo se va deteriorando hasta desaparecer.

Y no es hacer grandes cosas. Es empezar desde lo más básico como el ser cívicos.

El otro día venía en mi coche sola, oyendo música mientras llovía a cantaros. De repente en el tráfico, un pesero se le cerró a una camioneta. La camioneta en lugar de permitirle el paso aceleró y eso terminó en un choque.

El pesero venía completamente lleno.

Y fue ahí donde me cuestioné por primera vez algo: ¿Qué pasa con esa gente del pesero en lo que llegan los seguros?

Todas esas personas tienen que bajarse del camión y caminar para subirse a otro. Y eso solo, si no viene lleno como ya venía ese.

No, no es justo lo que el pesero hizo. Pero nada le costaba a la camioneta dejarlo pasar. Y no por el chofer del pesero. Por todas esas personas que venían en él.

En lo personal, una vida sin empatía no tiene sentido.

El dejar de permitirnos sentir el dolor del otro, ponernos en su lugar. Tratar de ver de otra forma sus preocupaciones y circunstancias. Reconocer en nosotros mismos, muchas de esas actitudes y sentimientos que nos molestan en los demás, pero de los que no somos ajenos.

Siento que es la única forma que tenemos para realmente conectar y hacer un cambio.

Y es también en lo personal, que creo que el día en que dejamos de sentir empatía, nuestras vidas, o por lo menos la mía, dejará de tener sentido. Me habré convertido en un ser egoísta que poco tendrá ya para dar y trascender.

Sería como un cuerpo sin alma, sin esencia, simplemente usando un espacio.

Permitirnos sentir al otro nos despierta y mueve. Nos saca lo mejor de nosotros mismos y nos hace ser esos seres humanos que el mundo creo pide a gritos.

Más humildes, soltando egos.

Como diría Alfred Adler: “Mira con los ojos de otro, escucha con los oídos de otro y siente con el corazón de otro.

 

#reginatelocuentamejor