NOTASUS

Por Susy González

Somos una extensión de esta magnifica naturaleza, somos parte de la tierra, de las plantas, del agua, incluso de las estrellas (los científicos afirman que la explosión de supernovas tuvo que ver con la vida en a tierra), en definitiva estamos conectados con la Madre Naturaleza.

Por ejemplo, los eclipses me llaman mucho la atención porque es un fenómeno natural que impacta a muchos y lo esperamos con emoción por su belleza, pero además porque hay un aire de misticismo muy especial y astrológicamente son puntos de referencia de gran energía. Este año tuvimos cinco, el último fue el 11 de agosto y además fue solar, una forma muy poética de cerrar con broche de oro estas energías.

Y entonces ¿Por qué no nos habría de mover uno que otro eclipse? Por ejemplo, cuando se produce un eclipse de sol los animales cambian su comportamiento porque tienen actividades que dependen de la cantidad de luz que reciben, ellos se desorientan les han cambiado el escenario en un segundo. Incluso, las placas tectónicas se desplazan un poco. Siendo así, aprovechemos su energía.

Más allá de rituales y veladora, (ojo no estoy en contra, de hecho son fan de los rituales), piensa por un momento en la descripción de un eclipse solar en cómo los cuerpos que iluminan la tierra se alinea con ésta, provocando oscuridad… Reflexiona sobre las cosas que apagan tu luz, las situaciones, tus hábitos, las personas con quienes compartes, tu falta de voluntad, pensar constantemente en lo que te ha lastimado en la vida. Ahora, mantén ese pensamiento e imagina cómo se va desvaneciendo mientras la cantidad de luz va en aumento. Del mismo modo pasa con un eclipse, porque además esa oscuridad no es la eterna, en algún momento el sol volverá a iluminar, igual que tu vida cuando ha pasado por momentos difíciles.

Imagina lo aburrida y triste que sería la vida si viviéramos en un eclipse eterno, eso es porque nos aferramos a situaciones o pensamientos que nos bajan la vibra que nos ponen en la penumbra. Pero así como la luna se mueve de ese instante, nosotros lo podemos hacer… movernos de las cosas que nos consumen, de las cosas que no nos hacen felices.

Sólo muévete un poco, un paso a la vez y cuando menos lo sientas estarás nuevamente en luz, brillando, dejando atrás lo que no te aporta.

Ahora que los eclipses se despiden del 2018, vibremos con esa luz que aparece después de un eclipse. Repasa en tu mente las cosas que comenzarás en adelante, siéntelas, ponle esa emoción como si ya estuvieran sucediendo y deja que los rayos de este nuevo sol llenen de energía tus nuevos pensamientos.

ECLIPSE

Hoy vi una frase que me gustó mucho y tiene que ver con esta magnifica conexión con la Madre Naturaleza.

“Eres agua no te agites, eres tierra no te seques, eres cielo no te nubles, eres fuego no te apagues”.

 

Y en los eclipses… sólo recordar que nada se queda en penumbra para siempre y que la luz que el sol representa es la misma luz que que emanamos cuando estamos en paz.

¡Gracias por leer!

 

Síganme en:

 

Facebook: SuSanando

Instagram: susanando.ofi