Realeza

El paso de la princesa Carolina de Mónaco y Hannover por la Ciudad de México: entre arte, cultura y elegancia

El paso de la princesa Carolina de Mónaco y Hannover por la Ciudad de México: entre arte, cultura y elegancia
La princesa Carolina de México asistió al Museo Jumex como parte de su agenda en la Ciudad de México. (Foto: Instagram/ fondation_prince_pierre)

Carolina de Mónaco es una mujer que ha inspirado a muchas personas, cuya vida, por el hecho de ser princesa, ha sido vista durante años como una auténtica historia de cuento de hadas.

Desde pequeña, su vida reflejó el sueño de muchas —y también de muchos—: ser hija de una bellísima actriz de Hollywood que, a su vez, encarnaba la fantasía de tantas personas al casarse con el príncipe azul y mudarse a un pequeño país que parecía salido de un cuento.

Con el paso de los años, hemos vivido junto a ella sus alegrías, sus travesuras, su diversión y sus amores… pero también sus tristezas, y vaya que las ha tenido.

Hoy, Carolina es princesa no solo de Mónaco. También lo es de Hannover, título que recibió a raíz de su matrimonio con el príncipe Ernst de Hannover. Con esta unión, pasó de ser Su Alteza Serenísima a ostentar el tratamiento de Su Alteza Real.

Matrimonio que, al mismo tiempo, le ocasionó no pocos momentos de vergüenza. Difícil es olvidar los episodios de su esposo a causa del exceso de alcohol. Como la ocasión que la dejó plantada en la boda real del entonces príncipe Felipe de España. Qué decir de los altercados físicos con fotógrafos, además de los rumores de infidelidad que rodearon su unión tras el nacimiento de su hija en común, la princesa Alexandra.

Como alguien comentó hoy: “nos ha hecho sentir sus emociones como propias”, tal es el grado de fascinación que despierta.

La labor de Fundación Jumex

Imagínense la emoción al saber que visitaría la Ciudad de México para representar a la Fundación Príncipe Pierre de Mónaco y presidir la presentación de las esculturas de la artista Simone Fattal en el Museo Jumex.

La Fundación Jumex, que este año celebra su 25º aniversario y está presidida por Eugenio López Alonso, tiene como misión promover la producción, el estudio, la discusión y el conocimiento del arte contemporáneo, fomentando su valoración y comprensión en la sociedad mexicana.

Además, funciona como plataforma de apoyo a través de la Colección Jumex, el Museo Jumex y sus programas de fomento y educación. Fundación Jumex busca democratizar el acceso al arte y fortalecer el sector cultural.

Esto último ha trascendido fronteras, y cada vez más, el mundo voltea a ver a México en el ámbito cultural y artístico. Gracias a este impulso y proyección, fundaciones de todo el mundo buscan acercarse a la Fundación Jumex para exhibir sus obras o a sus artistas en el museo y, por extensión, en México, que actualmente vive un momento destacado a nivel artístico y cultural.

La pasión por el arte de Carolina de Mónaco la trae a México

Hace un año, la Fundación Príncipe de Mónaco y la Fundación Jumex comenzaron a trabajar en conjunto con el objetivo de estrechar vínculos culturales y fortalecer la relación entre Mónaco y México.

Carolina, por su parte, es presidenta del consejo de la fundación desde 1988 y, desde 1992, también preside el consejo artístico del Premio Internacional de Arte Contemporáneo.

La artista Simone Fattal fue galardonada con el XLIX Prix International d’Art Contemporain 2025, lo que motivó su elección para viajar a México y presentar sus esculturas en el Museo Jumex.

Y fue así como un selecto y reducido grupo fue elegido para estar presente en la inauguración, donde se presentaron las esculturas Adam and Eve y Door.

La princesa llegó a la cita elegantemente vestida, con un estilo cómodo que realzaba su porte natural. Muy amable y sonriente, estuvo acompañada por la artista Simone Fattal, el curador de la exposición Cristiano Raimondi y otros miembros de su equipo.

Ahí fue recibida puntualmente por Eugenio López Alonso. La obra de Fattal, que dialoga con la arqueología y la memoria, fue explicada por la propia artista. Eugenio ofreció un recorrido por el museo a la princesa y a sus acompañantes, quienes mostraron especial interés en la exposición del artista Gabriel de la Mora.

Al concluir, los invitados la esperaban en la terraza del museo, y ella se mostró muy cercana y amable con quienes se le acercaron; entre ellos, yo, quien no pude evitar expresarle la emoción que sentía por conocerla y por su visita a mi país.

La estancia de la princesa en la ciudad

La princesa se hospedó en un hotel de Polanco y visitó restaurantes como Entremar. También recorrió varios museos, entre ellos el Museo de Antropología y Casa Barragán. También recorrió el Museo Tamayo, adonde asistió a la Gala Tamayo invitada por Eugenio López.

La princesa Carolina también fue vista en la feria Zona Maco, donde fue recibida por Zelika García. Allí asistió para escuchar la conversación entre Simone Fattal y Cristiano Raimondi.

Quienes conversaron con ella comentaron que, en todo momento, se mostró encantada de estar en la Ciudad de México. Además de mostrarse sorprendida por la oferta cultural de la ciudad, así como la obra de los artistas.

El miércoles por la noche, Eugenio organizó una cena en su honor en su casa para 20 invitados. Entre los invitados se encontraban María Asunción Aramburuzabala, Emilio y Sharon Azcárraga y Patricia Marshall . También estuvo Ana Lucía de Teresa, quien como recordaremos, es descendiente de los Polignac, al igual que Carolina y sus hermanos.

Jerónimo Gaxiola, quien también estuvo a cargo de la producción del brindis en el Museo Jumex, se encargó de todos los detalles de la cena. Impecable como siempre, incluyó gestos tan cuidados como bordar el nombre de cada invitado en el sitting.

Carolina fue muy bien atendida por Eugenio, y al conocerse y conversar, descubrieron que comparten muchos intereses, entre ellos el amor y la pasión por el arte. Eugenio es un filántropo comprometido con el apoyo y la difusión del trabajo de artistas mexicanos en el mundo, una labor que refleja su pasión y lo distingue notablemente.

La elegancia de la princesa

En todos los eventos en los que la princesa fue vista, irradiaba una elegancia natural y un saber estar que solo se adquiere tras vivir una vida plena y, al mismo tiempo, intensa.

Durante la gala de Museo Tamayo, la princesa eligió un vestido de la marca de su nueva Tatiana Santo Domingo.

Alguien cercano la describió como “un ícono de la clase y el estilo, con una belleza serena, llena de simpatía y gracia”.

Me considero muy afortunada de haberla conocido y conversado con ella; para mí, siempre ha sido una inspiración.

Carolina de Mónaco con un vestido de la firma de su nuera Tatiana Santo Domingo. (Foto: Sergio Bejarano)

R.

#ReginaTeLoCuentaMejor

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