Semanas antes de la boda de Peter Phillips, se reveló que el príncipe Harry y Meghan Markle no habían sido invitados a la celebración. La ausencia alimentó especulaciones sobre el estado actual de las relaciones dentro del entorno real, especialmente en un contexto marcado por la distancia pública entre los Sussex y el resto de la familia.
La boda del hijo de la princesa Ana se marcó como una fecha importante para la Familia Real, no solo por el matrimonio de Peter con Harriet Sperling, sino porque el enlace permitiría el anhelado encuentro entre Harry con su hermano William, quienes se han distanciado.
Sin embargo, dicha posibilidad quedó descartada desde el inicio, ya que Harry y su familia no fueron incluidos en la lista de invitados. De acuerdo con una fuente citada por la prensa británica, la decisión respondería al distanciamiento sostenido entre ambas partes. “No hablan entre ellos desde hace varios años y simplemente han perdido el contacto”, señaló.
Meghan y Harry se hacen “presentes” en la boda de Peter Phillips
A pesar de no haberlos invitado a su boda, Peter Phillips habría tenido un gesto sutil hacia el príncipe Harry y Meghan Markle.
El novio se trasladó junto a su esposa Harriet Sperling, una vez concluida la ceremonia, en un Rolls-Royce Phantom IV clásico. Se trata del mismo vehículo que llevó a Meghan Markle a la capilla de San Jorge, durante su boda con el príncipe Harry en 2018.
El detalle no pasó desapercibido entre los seguidores y expertos de la realeza, quienes señalaron la coincidencia como un posible “guiño” a los Sussex. Recordemos que las tensiones familiares han marcado los últimos años dentro de la Familia Real.
La historia detrás del Rolls-Royce Phantom IV clásico
El origen del Rolls-Royce Phantom IV clásico se remonta a 1952, cuando se incorporó a la flota de vehículos oficiales de la monarquía británica. El auto fue adquirido por la entonces reina Isabel II como su automóvil personal.
Tras su fallecimiento, pasó a formar parte del rey Carlos III quien lo ha utilizado en ocasiones especiales. Entre ellas, en 2022, cuando lo condujo hasta la base aérea de Northolt para abordar un vuelo con destino a Edimburgo, donde participaría en una vigilia familiar en la catedral de St Giles en memoria de su mamá.
El icónico automóvil también fue protagonista en 2018, cuando transportó a Meghan Markle a la capilla de San Jorge en Windsor para su boda con el príncipe Harry. Ahora, ocho años después, el Rolls-Royce Phantom IV vuelve a ocupar un lugar central en otra celebración real: la boda de Peter Phillips con Harriet Sperling.
Una nuevo boda real luego de seis años
La última boda real antes de la de Peter Phillips con Harriet Sperling fue la de la princesa Beatriz con Edoardo Mapelli Mozzi en 2020. Ahora, seis años después, la familia real británica vuelve a celebrar un enlace matrimonial con la unión del hijo de la princesa Ana y la enfermera Harriet Sperling.
De acuerdo con Lucy Norris, corresponsal de la revista Hello!, “Los novios lucían radiantes. Encantaron a la multitud al darse un beso en el coche al marcharse. Su felicidad era evidente mientras saludaban a los presentes, y era obvio que todo había transcurrido tal como lo habían planeado, a pesar de la lluvia”.
Para su gran día, la novia eligió un diseño de Emilia Wickstead, que combinó con la tiara y los pendientes de la familia “Pragnell”. Su calzado fue de Jimmy Choo, mientras que su ramo fue diseñado por la artista floral Millie Richardson, que incluía guisantes de olor, mirto y lirios del valle.
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