Realeza

A 70 años de la tragedia: cronología del accidente en plena Semana Santa en el que murió Alfonso de Borbón frente a su hermano Juan Carlos I de España

A 70 años de la tragedia: cronología del accidente en plena Semana Santa en el que murió Alfonso de Borbón frente a su hermano Juan Carlos I de España
El rey emérito Juan Carlos I dice que está seguro que de seguir vivo su hermano Alfonso, su vida sería muy distinta. (Foto: depositphotos.com)

Siete décadas han transcurrido de la muerte de Alfonso Borbón y Borbón a la edad de 14 años, ocurrida el 29 de marzo de 1956 en Estoril, Portugal, en un accidente casero con una pistola.

Corría la Semana Santa de ese año cuando Juan Carlos, de entonces 18 años, se encontraba jugando con su hermano Alfonso, de 14, con una pistola automática que se disparó y, aunque no fue un tiro directo, la bala rebotó impactando en su cabeza.

Este trágico episodio aparece en uno de los primeros capítulos de las memorias del rey emérito Juan Carlos I, tituladas “Reconciliación”, que fueron lanzadas a finales del año pasado.

La Semana Santa que nunca olvidará Juan Carlos I por la inesperada muerte de su hermano menor, Alfonso

Por muchos años, Juan Carlos optó por callar ante la tragedia que enlutó a su familia.

“No fue un silencio cómodo, sino un mutismo cargado de responsabilidad, de dolor íntimo y de la conciencia de que ciertas verdades, por humanas que sean, pesan más cuando se pronuncian desde un trono”, cuenta el rey emérito en sus memorias.

Ni en sus casi cuatro décadas de reinado se permitió abordar públicamente aquel episodio que quebró su juventud. Pero, en su libro, “Reconciliación”, Juan Carlos I reconstruye aquel instante.

Todo inició en marzo de 1956 cuando Alfonso y su hermano Juan Carlos partieron hacia Portugal en el Lusitania Express para pasar las vacaciones de Semana Santa en Estoril con sus padres y hermanas.

El menor de los hermanos aún estudiaba el bachillerato mientras que Juan Carlos ya había comenzado su formación militar en la Academia General Militar de Zaragoza. Alfonso tenía previsto iniciar su formación en la rama marítima en 1957.

El 29 de marzo de 1956, Jueves Santo, el joven de 14 años había iniciado su día acudiendo a misa en la mañana acompañado por su familia.

Por la tarde, Alfonso debía acudir al Club de Golf de Estoril.

“Alfonso era un apasionado de este deporte, al igual que su padre, algo que le había acercado mucho a este. Aquel día Alfonso disputó, y ganó, la semifinal de la competición”.

Luego de jugar golf, Alfonso regresó a Villa Giralda junto a su padre y su hermano, que le habían acompañado al torneo.

Después de ir a misa, la familia se dirigió a su casa

Más tarde, toda la familia acudiría una vez más a misa. Acabada la celebración eucarística, y debido al mal tiempo, todos regresaron a la casa para pasar el resto de la tarde.

Alfonso y Juan Carlos subieron a la planta de arriba. Hacia las ocho, jugueteando con un arma corta, Alfonso recibió un disparo.

La bala provenía de un pistola de pequeño calibre disparado por su hermano.

“Salvo que afectara a zonas vitales, era prácticamente inofensiva; pero a Alfonso le alcanzó la cabeza, por lo que murió de forma casi instantánea”, señala la nota.

La dolorosa escena

Los padres de Alfonso, los condes de Barcelona, subieron al cuarto de juegos. Su hijo menor yacía sobre un charco de sangre. Pese a los esfuerzos del padre por reanimarle, el infante murió en sus brazos.

Hubo un antes y un después“, resume Juan Carlos I.

A partir de ahí, todo adquirió una tonalidad distinta.

Según diversas fuentes, Juan de Borbón cubrió el cuerpo de su hijo con una bandera de España y, volviéndose hacia Juan Carlos, le señaló: “¡Júrame que no lo has hecho a propósito!“.

A las ocho y media, Joaquín Abreu, el médico de la familia acudió a Villa Giralda, pero no pudo salvarle.

Alfonso fue enterrado el 31 de marzo en el cementerio de Cascais.

Permaneció enterrado en Portugal durante treinta y seis años hasta que, a petición de su padre, fue trasladado a España, ya durante el reinado de Juan Carlos.

En octubre de 1992, sus restos fueron exhumados en presencia del duque de Alburquerque, jefe de la casa del conde de Barcelona, y de José Joaquín Puig de la Bellacasa, embajador de España en Portugal.

El 15 de octubre fue trasladado a su morada definitiva, en el Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial.

"Reconciliación" saldrá a la venta en Francia el 5 de noviembre.
“Reconciliación”, las memorias del rey emérito Juan Carlos I, se publicaron en noviembre de 2025.

La versión oficial dada tras la trágica muerte de Alfonso de Borbón

Al día siguiente, la prensa portuguesa publicó el comunicado oficial que había emitido la embajada española.

“Mientras su Alteza el Infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos”.

“El accidente se produjo a las 20:30, después de que el Infante volviera del servicio religioso del Jueves Santo, en el transcurso del cual había recibido la santa comunión”.

La versión oficial del Gobierno español difería mucho de la realidad, pues Franco en persona había impuesto que se silenciaran los detalles sobre lo ocurrido.

Sin embargo, en los días siguientes, se supo que era Juan Carlos quien sostenía el arma, así que fue la disparidad de versiones, más que el hecho en sí, lo que sembró las dudas entre parte de la opinión pública.

“No me gustaba hablar de ello, y esta es la primera vez que lo hago”, confiesa el rey en su libro.

“No teníamos ni idea de que quedaba una bala en la recámara (…) Murió en brazos de mi padre. Hubo un antes y un después. Todavía me cuesta hablar de ello, y pienso en ello a diario”.

Las consecuencias de la muerte de Alfonso sobre Juan Carlos I

El impacto de la tragedia habría hecho que Juan Carlos se volviera taciturno y retraído.

Fue enviado de vuelta a Zaragoza, mientras que su madre cayó en una profunda depresión por la que fue ingresada durante un tiempo en una clínica cercana a Fráncfort.

En los meses siguientes, Jaime de Borbón, tío de los infantes, enfrentado con el conde de Barcelona por cuestiones dinásticas, criticó la actuación de su hermano y exigió que se llevara a cabo una investigación judicial.

El rey emérito Juan Carlos asegura que habría sido menos infeliz si su hermano Alfonso estuviera vivo.
El rey emérito Juan Carlos asegura que habría sido menos infeliz si su hermano Alfonso estuviera vivo. (Foto: depositphotos.com)

Su muerte no solo truncó una vida joven, alteró la trayectoria emocional de quien, años más tarde, sería rey.

“Lo echo de menos; desearía poder tenerlo a mi lado y hablar con él. Perdí a un amigo, a un confidente. Me dejó un vacío inmenso. Sin su muerte, mi vida habría sido menos oscura, menos infeliz”, dice Juan Carlos en sus memorias.

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