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Toreros de pura cepa, nacidos en el ruedo y curtidos en el dolor, la vida para Francisco y Cayetano Rivera no fue fácil, crecieron sin un padre, con una madre libre y rebelde, la historia de su familia ha sido contada en muchas ocasiones, de mil maneras y en cientos de versiones, lo que es verdad es que todo aquel que es apasionado de los toros o de las revistas del corazón, saben que existió una mujer llamada Carmen, Carmina la llamaban, que con 17 años se casó muy enamorada de un torero, Paquirri, lo demás, hoy se los voy a contar.

Poco después del mediodía del 23 de julio de 2004, España entera se conmociono al saber la noticia: “Carmen Ordóñez ha sido encontrada muerta en la bañera de su casa” tenía 49 años, su muerte dejo impactado al mundo de la prensa rosa y de los toros, pero sobre todo a sus hijos Francisco, Cayetano y Julián, quienes según se dice veían venir el final de la caótica vida de una madre que vaticino desde muy joven que no llegaría a los 50, y así fue.

Las generaciones más jóvenes ubican a los Rivera como los toreros más guapos del ambiente, Francisco siempre será el gran amor de Eugenia Martínez de Irujo, con la que protagonizó su propio cuento de hadas; Cayetano son esos ojos azules que adornan las campañas publicitarias más trendy de España  y que torea con trajes de luces hechos a la medida por Giorgio Armani, pero por eso hoy les quiero recordar que la historia de este par comenzó a escribirse un 16 de febrero de 1973 con la boda de sus padres y el inicio de una de las historias de amor que toda España atesora entre las páginas de esos Hola que guardan como memorabilia de un gran amor.

Carmen Ordoñez y Francisco Rivera “Paquirri” se conocieron cuando ella era una adolescente (solo 15 años), él era el torero del momento, arrancaba suspiros y ella era la hija de una leyenda, se cuenta que en la casa de Carmina se reunían personajes como Dalí, Ernest Hemingway entre otros…con decirles que los restos de Orson Wells descansan en la finca El Recreo, de los Ordóñez, la madre de Carmina era Carmen Dominguín, hermana de Luis Miguel Dominguín, otra leyenda y padre de Miguel Bose. Sin embargo en España no importaba si eras una niña rica o una niña de barrio, se les educaba por igual, para casarse y ser buenas esposas y madres abnegadas, así era Carmina, una jovencita de su casa, con valores y principios, eso fue lo que enamoro a Paquirri, el ver a una chica toda dulzura, cuando la vio en el Sanatorio de Toreros hoy desaparecido en Madrid, con motivo de una grave cogida de Antonio Ordóñez, ahí fue que se dio el flechazo.

Aunque era muy jovencita, sus padres aprobaron la unión, Carmen solo saldría de su casa vestida de blanco y así fue, impresionante lucia ese día, fue la portada de un centenar de diarios y revistas que publicaron el gran día en que Antonio Ordoñez entrego a su hija en la basílica de San Francisco el Grande, la novia con su vestido, era de corte princesa muy sencillo, de seda natural, con medallones bordados de plata, cristal y brillantes, en la parte delantera, en forma ascendente confeccionado por Herrera y Ollera. El más orgulloso era Antonio Ordoñez que veía en Paquirri al hijo que no tuvo, así lo acogió en su familia.

 

Por: Eugenia Garavani