El nombre del rey emérito Juan Carlos I de España está acaparando las noticias de la prensa especializada en realeza desde hace varios días y es porque tras la publicación de sus memorias en diciembre pasado también ha hecho una especie de regreso público, muchos creen que incluso podría regresar a vivir en España, pero con ciertas condiciones.
Fue el domingo pasado cuando protagonizó la tradicional corrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde fue ovacionado y ocupó el lugar de honor en el palco de la plaza junto a su hija mayor, la infanta Elena, y dos de sus nietos, Felipe Froilán y Victoria Federica de Marichalar.
Y esta semana se anunció el homenaje del próximo sábado 11 de abril que la Asamblea francesa le rendirá al libro de memorias del emérito, “Reconciliación”, escrito por Laurence Debray, quien se ha vuelto su portavoz.
Es ella la que compartió a ¡Hola!, donde colabora, una de las supuestas condiciones del rey Juan Carlos para que vuelva a residir en España.
La condición de Juan Carlos I para regresar a vivir en España, según su biógrafa
En lo que sonaría como a un intento de negociación con la Casa Real, Laurence Debray habló sobre un latente regreso del rey Juan Carlos para residir en su país y la condición que estaría detrás para ello.
“Que primero le dejen dormir en su casa de la Zarzuela… Para tener residencia fiscal hace falta tener residencia”.
Esta declaración es en respuesta a que fuentes de Palacio dejaron clara la postura de su hijo Felipe VI: “Si don Juan Carlos desea volver, tendría que fijar en nuestro país su domicilio fiscal. Es decir, tendrá que pagar en España sus impuestos”.


Desde Casa Real se ha insistido en que el emérito puede regresar cuando lo desee, aunque bajo dicha y clara condición: recuperar su residencia fiscal en España, un requisito considerado clave para preservar la imagen de la institución.
Sin embargo, la respuesta del propio Juan Carlos, transmitida por su biógrafa Laurence Debray, ha sido contundente.
El simbólico regreso de Juan Carlos I a España
Estas declaraciones coinciden con un momento de especial relevancia internacional para el antiguo monarca. Hace unos días, Juan Carlos I regresó a España en un viaje discreto, pero cargado de simbolismo.
El rey aterrizó el Lunes Santo procedente de Ginebra y, tras su llegada, se trasladó a Sevilla, donde se alojó en el hotel Vincci La Rábida.
El Domingo de Resurrección, previo a la tradicional corrida en la Maestranza, compartió un almuerzo en el restaurante Hoyo 16 del Real Club Pineda junto a la infanta Elena, sus nietos Felipe y Victoria de Marichalar, y un reducido grupo de allegados, relató Informalia.
“El reencuentro familiar estuvo marcado por la emoción, especialmente en el caso de Victoria, que llevaba tiempo sin ver a su abuelo”.
También estuvo presente Jorge Navalpotro, novio de la joven, quien saludó al rey con cordialidad, en un gesto que reflejó la normalidad del encuentro.
Tras su estancia en la capital andaluza, Juan Carlos partió hacia Cascais, en Portugal, donde tenía previsto permanecer unos días antes de reaparecer públicamente en París, Francia, para recibir premio por sus memorias.
El reconocimiento de Francia al rey emérito Juan Carlos I
Será el 11 de abril cuando el monarca español, de 88 años, recibirá un reconocimiento en Francia por sus memorias, “Reconciliación”, obra escrita originalmente en francés, publicada inicialmente en la nación gala el pasado noviembre, antes de su lanzamiento en España en diciembre.
La distinción, el Premio Especial del Libro Político, dada en conjunto con la asociación Lire la société será otorgada durante las jornadas Lire la Politique.
El libro ha dado de qué hablar por sus referencias contra la reina Letizia, porque habla bien de Franco y por algunas afirmaciones sobre su hijo, además de algunas omisiones.
“Reconciliación” recoge las primeras memorias de un exjefe de Estado español y ofrece un recorrido íntimo por su vida personal y política.


Un premio que ha generado controversia
Debido a este reconocimiento, las altas esferas de la política de Francia han mostrado su asombro pues el acto se celebra en las instancias de la institución.
“El premio reconoce su papel histórico en la transición democrática española y su labor de transmisión de la memoria política”, comparte una nota de prensa enviada desde la editorial responsable de la publicación en España”, informa Lecturas.
El padre del rey Felipe VI será recibido en las altas instituciones francesas con honores por lo que ya hay descontento.
“Parece extraño que una figura tan controvertida en España vaya ahora a recibir un premio en la Asamblea Nacional con la presencia de la presidenta”, explican portavoces de la presidenta de la Asamblea Nacional a El País.
“Nosotros cedemos salas a la asociación para celebrar el premio. Son actos externos a la vida política de la Asamblea”.
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