Por Ana Elena Mallet

Para aquellos que estén planeando ir pronto a Morelia ya sea por turismo, por el día de muertos o porque se avecina el Festival internacional de Cine de Morelia(FICM), quiero invitarlos a que visiten la exposición —de la que soy curadora junto con Minoru Kabayashi—Kimonos y Diseños de Minoru Kobayashi y Huellas de Japón en la moda mexicana que se inaugura en el Centro Cultural Clavijero este 17 de octubre y permanecerá abierta hasta enero.

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Impulsada por la Fundación Javier Marín, esta exposición se presentó primero, con gran éxito, en la Fábrica de San Pedro en Uruapan, Michoacán y ahora, una nueva versión ve la luz en Morelia.

 

La exposición consiste en dos componentes distintos que dialogan y se complementan. La primera parte presenta una parte de la colección de kimonos de Minoru Kobayashi, destacado promotor cultural y diseñador de origen japonés que hace más de dos décadas reside en Michoacán. 

 

Una selección de 50 prendas refleja el interés por compilar y conservar memorias, historias y costumbres de su natal Japón. Su colección de kimonos lo mismo de uso cotidiano que de gala, provienen de mujeres de su familia, amigas y conocidas que ante la imposibilidad de heredar a algún familiar por diversas razones, deciden ororgárselos al Kobayashi con el objetivo que los conserve y si puede, cuente sus historias.

El trabajo de diseño de ropa que Kobayashi ha realizado para la Casa de las Artesanías en Morelia, se presenta también por primera vez y revela el interés del diseñador por las formas ancestrales y la tradición, no sólo de su país de origen sino también de México.

El segundo componente de este proyecto es una selección de piezas de 5 diseñadores de moda mexicana contemporánea – Aurea Bucio, Carla Fernández, Julia y Renata y Guillermo Vargas de 1/8 Takamura- cuyos cortes, estilos e inspiración, toman referencias lo mismo de la cultura ancestral mexicana que de la tradición japonesa. Así estos dos diferentes momentos del diseño de indumentaria dialogan, se contraponen y se alimentan para generar una reflexión sobre la importancia de la tradición, de las memorias y las historias que al final, generan identidad y arraigo.

Los maniquíes en los que se presentan los kimonos son diseño del escultor Javier Marín, lo mismo que la museografía de la muestra. Una exposición por demás original que sin duda nos hace pensar por qué no hay más exposiciones de moda en México.

 #reginatelocuentamejor