El fin de semana pasado salí a pasear con mi familia y me encontré con un lugar nuevo. Desde afuera podría pasar desapercibido, pero una vez que abres y atraviesas esa cortina blanca de algodón con caracteres japoneses, pareciera que te transportas miles de kilómetros. Y es que entrar a Wabi, es como si estuvieras en Japón. Así es, un pedacito de Japón en el corazón de la Roma.

a1cde794-8134-422c-8e31-525b6a931525

49c601b1-426b-4348-998c-e2f5e2b78f4e

Todo desde la comida hasta el mínimo detalle de la decoración tienen su origen en la cultura japonesa. El nombre Wabi viene del término japonés “wabi sabi” que se refiere a la estética como una visión del mundo centrada en la belleza de lo imperfecto. Es decir, encontrar la belleza en lo simple, lo modesto, lo íntimo y asimétrico de los objetos naturales. Y precisamente esto es lo que se respira en este lugar: elementos minimalistas como la madera, el cemento y la piedra; y en las paredes dibujos hechos a mano de flores y plantas japonesas como el sakura (árbol de cerezo) grandes abanicos, esculturas japonesas y botellas de sake.

Puedes sentarte en la barra, que está bastante amplia o en el salón adjunto donde hay unas cuantas mesas tradicionales por si prefieres platicar de frente con tu gente. Si te sientas en la barra puedes ver todo el proceso de los cocineros preparando tus sushis en el momento, en una experiencia más personal. Ahora, hablemos de mi parte favorita ¡la comida!

614a8d6a-628a-440b-935a-360aa064322e

Aquí puedes encontrar toda la variedad de platillos tradicionales japoneses, desde  makis, nigiris y conos, hasta donburis (bowls) y  Shabu Shabu; pero lo que más me llamó la atención fueron los Temaris, que son pequeñas piezas redonditas de sushi, originarias de Kyoto, hechas especialmente para las geishas. Me contaron que para evitar que su elaborado maquillaje se arruinara comiendo, sólo podían ingerir pequeñas porciones de sushi, así es como surgió esta idea. Me sentí inspirada con esta historia y quise sentirme geisha por un día.  Decidí probar uno de atún, uno de salmón y uno de hamachi;  y cuando los probé OMG!! perfección total, no sólo tienen un increíble atractivo visual, si no que se deshacen en tu boca.

La presentación de todos los platillos es impecable y vanguardista y lo más importante, la calidad y frescura de los ingredientes hablan del exigente control de calidad que manejan. El shabu shabu que pedimos estaba buenísimo también y vino acompañado de tofu, verduras y diferentes tipos de hongos. La salsa de yusu-kosho con habanero que preparan aquí le da un toque acidito y picante ¡espectacular!

Como buen japonés tiene una amplia variedad de sakes y cervezas japonesas. El sake frío de la casa es perfecto para ponerte en el mood. El postre estrella de la casa es la esponja de coco: un panqué poroso de color negro (que lleva carbón activado) y se sirve con helado de matcha y una salsita de coco que  humedece el panqué creando una combinación muy original y rica.

Déjenme les cuento que cuando me paré al baño vi que en el fondo del restaurante había otra cortina. Mi curiosidad me llevo a descubrir que detrás de ella se escondía  una agradable sorpresa: el Wabi Room, un pequeño bar tipo speakeasy clandestino. Al entrar lo primero que notas es una original figura de un oso panda de neón que lleva una pistola en cada mano y hace referencia al shooting panda de Banksy. El espacio es pequeño con una barra bien surtida donde un barman te prepara el drink de tu elección mientras escuchas música y te relajas con tus amigos o pareja.  Ideal para un sabadito o un festejo privado muy íntimo. Me dieron tantas ganas de quedarme ahí a tomar algo que ya estoy pensando en ir a festejar mi próximo cumpleaños en ese lugarcito tan cool con mis amigos.

fed08abf-23c9-4304-86b1-995127fc2202

 

Cuando estaba por irme, se acercó a saludarnos Diego Patrón, uno de los socios de este lugar, quien tiene ya 8 años de experiencia en esta industria. Wabi es su primer proyecto japonés el cual llevó a cabo con mucha ilusión y cuidando todos los detalles para crear un lugar especial, íntimo y con gran servicio. Estoy segura que le va a ir muy  bien. Nosotros comimos muy rico y nos fuimos muy contentos y con ganas de regresar pronto. Así que ya saben, si quieren salirse de la rutina y sentir que estuvieron en Japón un par de horas, vayan a Wabi sushi. Salgan a conocer esta increíble ciudad. ¡Siempre hay una primera vez!

The Chic Wanderer @thechicwanderermx

Wabi Sushi @wabi.sushi