Años de crianza, minutos de placer, momentos que perduran para siempre.

 

Hace unas semanas recibí una llamada proveniente de la Madre Patria de un buen amigo de la infancia,  me comentaba que vendría por un par de días a la Gran Tenoch a dar una cata de vino. Como es sabido por él acerca de mi afición (obsesión) por los vinos, me invitó a que estuviera presente en ella, a lo acepte de forma inmediata y simplemente le pedí que eventualmente me confirmara la fecha y hora del emotivo evento.

Mi amigo Vicente quería platicarnos acerca del vino que están produciendo en La Ribera del Duero. A la cata asistirían sommeliers, distribuidores, periodistas, consultores, entusiastas y uno que otro metiche como su servidor y siempre amigo.  Me comentó que probaríamos las dos etiquetas de la bodega Pinea.

El evento se llevaría a cabo en el restaurante La “Glutonerie” de Polanco. Al llegar al lugar me dio mucho gusto saludar de nuevo a mi viejo amigo quien junto con Andres Amor, reconocido sommelier, estarían a cargo de la cata. Esperamos unos cuantos minutos para que llegaran todos los asistentes y comenzaron con la presentación.

Pinea nace de un sueño de dos amigos mexicanos, Vicente Pliego y Hugo del Pozzo, con el propósito de elaborar un vino que estuviera a la altura de los mejores del mundo, siempre respetando los atributos de la tierra que trabajaran y en el mejor lugar posible. Este lugar resultaría ser La Ribera del Duero.

Un gran vino solo se puede producir en un lugar único, con suelos calcáreos, un entorno exigente y clima estricto. Todos estos factores permiten que la uva tempranillo pueda expresar sus mejores atributos en La Ribera del Duero mejor que en cualquier otra parte del mundo.

Pinus Pinea es una especie arbórea de la familia de las pináceas que puede encontrarse en la Mesa Central de la península Ibérica. Esta conífera es imponente de altura y espectacular a la vista. El nombre de Pinea nace inspirado por un hermoso y majestuoso exponente, seguramente uno de los más grandes y antiguos de la región, el cual da sombra a algunas de las viñas más viejas y queridas de la bodega.

La cata comenzó con 17 by Pinea, un vino que recibe el nombre de un año de importantes acontecimientos para la bodega, incluido el debut comercial de su vino insignia. Este vino de color vibrante, limpio y de intensidad media fue servido en nuestras copas y pudimos constatar lo que se nos comentaba. Un equilibrio perfecto entre fruta y madera, el cual aporta frescura, estructura e intensidad. Un tinto 100% Tempranillo, atrevido, elegante y con un final largo y persistente. 18 meses en barrica de roble francés y americano, con fermentación espontánea.

Nos mencionaron que los viñedos se encuentran ubicados cerca de Olmedillo de Roa y Villatuelda, esto en la provincia de Burgos, también conocido como el corazón de La Ribera del Duero. Tierras ricas, con mucha historia y con un arraigo profundo en sus tradiciones.

Por la delicadeza de los vinos, nuestros anfitriones decidieron maridar esta experiencia con unos finos platillos franceses de alta calidad. Empezamos con una empanada de “caza” rellena de  venado y pato confitado y servida con salsa de mango. Con esto concluiríamos la cata de la primera etiqueta y pasaríamos a probar su vino premium.

Pinea, la estrella de la noche, es un vino artesanal, hecho a mano y con el corazón. Se obtiene a partir de cepas viejas y los trabajos de viticultura son de precisión y no intervencionistas, esto permite dejar que la uva se exprese en plenitud. El vino es un crianza y el coupage se hace en barricas nuevas de roble francés, lo cual permite obtener un vino equilibrado, elegante y sutil. Se seleccionan solo los mejores racimos y se recogen a mano. Nos comentaron que el enólogo de la bodega es Isaac Fernandez, quien es considerado por la revista Wine Spectator como una de las estrellas jóvenes y vinícolas más brillantes de España hoy en día.

Este vino es un 2014, 100% Tempranillo con 30 meses en barricas. Descubrimos que es un vino poderoso, el cual envuelve la boca de principio a fin. Es potente, con taninos marcados y el cual goza de un equilibrio perfecto.  Tiene notas ahumadas, y podríamos decir que es un vino complejo con  todo el potencial de un tempranillo de larga crianza, definitivamente un vino de guarda.

Como maridaje esta vez llegó un espectacular risotto de morillas con terrina de foie gras y posteriormente un delicioso Prime rib añejado. Sin lugar a duda un maridaje perfecto.

Para concluir, Vicente nos comentó que en Pinea trabajan con profundo amor y respeto a la tierra donde crecen sus viñas, toman en cuenta la sabiduría de la naturaleza, su armonía y su biorritmo. Existe siempre una máxima atención al detalle y un debido conocimiento de las tradicionales centenarias. Elaboran una vinificación no intervencionista que permite que la fruta sea la estrella y se exprese con autenticidad.

La cata llegó a su fin y varios de los asistentes después de compartir sus interesantes comentarios de cata, felicitaron al bodeguero y a Andres por habernos envuelto con historias, las cuales lograron transportarnos por unos minutos y hacernos sentir como si estuviéramos en un viaje por  La Ribera del Duero. Al finalizar el evento y poco antes de despedirme de mi amigo, me comentó que al día siguiente realizaría una cata en el restaurante Alcalde en Guadalajara, es más, que le habían hecho un menú especial para maridar sus vinos y me comentó que si no lo quería acompañar. Después de pensarlo por unos cuantos segundos decidí aceptar esta oportunidad única y quedamos de vernos la tarde siguiente en el muy deteriorado Internacional Benito Juárez.

Hace mucho tiempo que no iba a Guadalajara y tenía muchas ganas de conocer Alcalde. La escena gastronómica en esta bella ciudad ha estado en su máximo apogeo en los últimos años y hay proyectos sumamente interesantes e innovadores.

Pasamos a dejar nuestro morralito al hotel y nos dirigimos inmediatamente al restaurante. Ahí ya nos estaban esperando nuestros anfitriones en un salón privado donde iba a llevarse a cabo la cena. El menú, preparado especialmente por el chef Paco Ruano, fue pensado especialmente para maridar las dos etiquetas de Pinea.

 

 

Alcalde, como nos comenta el chef es una cocina franca con una cocina abierta, sincera y apegada a los ciclos de la tierra. En el 2019 se ubicó en el lugar 14 de los Latin America’s 50 Best Restaurants, y recibió el premio de “Highest Climber” por parte de los mismos. En este restaurante se busca es reinterpretar la cocina tradicional mexicana, incorporando ingredientes de temporada, creando sabores y texturas nuevas.

Vicente comenzó a hablar de la bodega, de la historia, del proyecto y obviamente del vino. La cena comenzó con una deliciosa Tártara de betabel la cual se marido con el vino 17 y continuaría con un plátano nixtamalizado, servido con un mole negro sumamente especial. Texturas diferentes, un plato complejo e interesante y sobre todo con un sabor desbordante. Para entonces ya habíamos cambiado de tercio y nos encontrábamos probando Pinea, el cual maridó espectacularmente con el mole. De último llegaría un cordero en chileatole delicioso.

La cena resultó todo un éxito y para entonces el bodeguero ya había recibido muchas felicitaciones por la gran calidad de sus vinos.  Continuó la sobremesa con nuestros nuevos amigos tapatíos y la plática resultó de lo más interesante por decir lo menos. Una vez habiendo roto el hielo, decidimos abrir unas botellas extras para corroborar las enseñanzas de la noche y dar nuestras propias impresiones. Me exhortaron a probar el arroz con leche, el cual mencionaron que era un imperdible de Alcalde. Debo de confesar que nunca he sido fan de los postres y mucho menos del arroz con leche me quiero casar, pero tengo que aceptar que este era digno de un arrastre lento.

La noche llegaría a su final y nosotros partiríamos con dolor hacia nuestro hotel ya que al día siguiente regresaríamos en el vuelo de las 6 de la mañana a la CDMX. Ya de regreso me di cuenta de que lo que más me había pesado no era la desmañanada, sino el no haber podido desayunarme una buena torta ahogada en Guadalajara. Ahora tengo una nueva excusa más para regresar y saludar a mis nuevos amigos.

@Huey_tlacuali