“El buen vino es una necesidad de la vida para mi” Thomas Jefferson.

Dedicado a mi Abuelo

Independientemente de país, raza, credo o metabolismo alguno, la humanidad siempre se las ha ingeniado para crear diferentes formas de bebidas estimulantes. Imperios, prohibiciones, incluso reyes vienen y van, sin embargo el origen de fluidos tan placenteros siempre encontrará constantes fuentes de inspiración.

La fermentación y el arte de destilar licores mediante el calor se convirtieron en buenas costumbres desde las épocas en que nuestros peludos ancestros empezaban a pintar mastodontes y dientes de sable en sus oscuras cuevas. Elixir de jugo de frutas, raíces molidas y bebidas a base de mieles datan de tiempos incluso más antiguos que la escritura, de cuando los dioses eran jóvenes y el mundo tenía otras formas.

Los Fenicios, Faraones, Chinos y todas las razas antiguas, enterraban vasijas y jarras de vino con sus muertos junto con dinero, comida, armas y esposas, para que en su viaje al más allá tuvieran un cierto tipo de confort y felicidad. Hoy en día gozamos de una gran cantidad de bebidas espirituosas, licores y vinos, sin embargo no los logramos entender, apreciar y muy pocas veces lo disfrutamos como es debido.

Nada con respecto al vino debe ser apresurado, y me refiero a nada en absoluto. Empezando porque toma bastante tiempo para las uvas en crecer, más tiempo aún para madurar, otro tanto más para fermentar, luego deben envejecer debidamente en barricas y después pasar un tiempo en botellas. Toma tiempo para un hombre aprender acerca de vinos, tiempo para tomarlos y toda una vida de apreciación para valorarlos.

Aquél que vive bajo la prisa del mundo moderno no tiene la sensibilidad para notar el vino y mucho menos apreciarlo. El valiente que quiera sumergirse en este fascinante mundo deberá aprender a jugar con él, así como respetarlo y entenderlo.

Se necesitará algo de estilo, un poco de paciencia y hasta cierto punto se convertirá en una forma de relajación.

A continuación les presento una guía sumamente sencilla acerca del vino:

Tipos de Vino:

Vino Blanco: va bien con pescados y mariscos, aves poco condimentadas; frutas, platos dulces y postres.

Vino Tinto: va bien generalmente con carnes, carnes rojas de preferencia; platos condimentados, animales de caza y animales rostizados.

Vino Rosado: va bien con mariscos, crustáceos y pastas poco condimentadas; frutas dulces y chocolate.

Champaña: va bien con caviar y foie gras, sin embargo también va bien con animales de caza y durante toda la comida; va bien cuando a uno la apetezca.

Oporto:va bien con quesos.

Nota importante: no se debe beber vino con la ensalada. Como regla general el vino se deberá omitir durante la ensalada ya que la acidez de los aderezos interfiere con el verdadero sabor del vino.

Temperatura del Vino

El vino blanco debe y tendrá que enfriarse, el vino tinto no. Como regla general el vino tinto deberá servirse a temperatura ambiente. La manera más fácil de servir un vino tinto es abrirlo unas cuantas horas antes de que los invitados vayan a pasar a la mesa, decantarlo y dejarlo reposar en esa habitación antes de servirlo.

Si se enfría un vino tinto se atenta severamente con su sabor y características. Esta regla puede y debe romperse cuando nos encontremos en lugares tropicales y no tengamos manera de guardar o mantener el vino a la temperatura adecuada. Servir un vino tinto demasiado caliente será mal visto y puede llegar a ofender a los invitados, al igual que el servir un vino blanco caliente. El vino tinto debe servirse fresco; no caliente, no frio.

 

Sorbe el Vino

El vino se debe de beber despacio, podría decirse que a base de sorbos. No sé en realidad de donde salió la burda idea de que el vino existe para aplacar la sed. Podrá ser la emoción, exceso de fuerza o simple ignorancia, pero ningún digno bebedor deberá jamás de beber grandes tragos provenientes de un vino que se considere decente. El agua existe para satisfacer la sed, el vino existe para tomarse en pequeños sorbos y disfrutarse.

Primero deberás hacer girar una copa mitad servida con vino, observa el fino lagrimeo que escurre en la parte que no tiene el dulce elixir. A continuación acerca la copa a tu nariz y aspira de una manera elegante y desinhibida para poder atrapar su “bouquet”.  Prueba un poco del vino, haz que se deslice a través de la lengua y disfruta los diferentes matices y sabores cuando tocan las papilas gustativas, el paladar y una vez más  al rebotar con la sección de la cavidad nasal. Posteriormente traga y atrapa ese retrogusto final.

 

Etiqueta para servir el Vino

A continuación presento una serie de reglas estrictas para abrir y decantar vinos finos. Desatender alguna de ellas reflejará una falta de cortesía para los invitados presentes.

  1. Guarden las botellas en una cava con estantes donde el cuello de la botella este un poco levantado. Esto eliminará los riesgos de sedimento en el corcho.
  2. Un vino verdaderamente fino deberá ser levantado gentilmente, limpiado y depositado con cuidado en una canasta para vino tres o cuatro días antes de servirlo, así los sedimentos caerán al fondo. . . las buenas botellas siempre estarán polvorientas. Tómenla con cuidado para no revolver los sedimentos, y cárguenla como si fuera un recién nacido.
  3. Cuidadosamente limpien el cuello de la botella, remuevan la cápsula o cera de la parte superior. . . no limpien toda la botella, ya que quitarán todos los vestigios de envejecimiento de la botella y estos siempre presentan una agradable imagen al sibarita.
  4. Usen el sacacorchos quirúrgicamente, no sacudan la botella. Saquen el corcho de una manera gentil y suave.
  5. Es de buena educación envolver la botella con una servilleta de tela blanca. Cuando el corcho esté fuera, limpien el cuello de la botella cuidadosamente, siendo precavidos de que no caigan pedazos de corcho en el vino. Un pedazo de corcho en la copa es como una mosca en la sopa. Se recomienda como gesto de educación el enseñar el corcho al invitado de honor para su pronta inspección, este deberá de murmurar audiblemente su aprobación.
  6. Si el vino necesita ser decantado en este punto, hagan este paso contra una luz brillante, sirviendo continua y suavemente y parando precisamente cuando el sedimento empiece a subir hasta el punto en que pueda salir de la botella. . . es siempre preferible desperdiciar una onza de vino que la posibilidad de echar a perder todo aquello que ya hemos decantado.
  7. Si no se va a decantar el vino, sirvan un poco en su copa, usen la vista, el olfato y el gusto para comprobar que el vino esté en estado óptimo. Esto no es un mero ademán ocioso. . . desde la época de los Borgia, el anfitrión siempre era el primero en probar el vino frente a sus invitados y así demostrar que el vino no tenía veneno alguno; como una especie de favor especial hacia ellos. . . en tiempos más recientes se acostumbra que el anfitrión se sirva las primeras gotas del vino, de tal manera este podrá detectar si existen malos sabores, defectos en el mismo o incluso que el vino esté echado a perder, así evitamos que los invitados pasen un momento desagradable o embarazoso y podemos remplazar la botella. Esto es sin lugar a duda  meramente un gesto cordialidad y elegancia que vale la pena mantener vivo.

 

Esta simple rutina realmente solo deberá tomar unos cuantos minutos de nuestro tiempo. La razón por la cual no lo hacemos de la manera correcta simplemente requiere de un esfuerzo mental que permita regalarnos un momento agradable de buen estilo de vida, el cual cabe advertir que muchos sin lugar a duda pensarán que es altamente innecesario, irrelevante y hasta de mal gusto. Estas reglas deberán observarse siempre y cuando el vino que vayamos a abrir valga la pena.

No es la intención de esta guía el involucrarse en tipos, cualidades, añadas memorables y gustos con respecto al vino. Esta información se puede encontrar en cientos de fuentes provenientes de profesionales que han dedicado su vida entera y por ende están más calificados que su servidor a dar detalles explícitos sobre los mismos. Sin embargo la mayoría de estos libros escritos por expertos fallan en recordar que el bebedor promedio, necesitará siempre una mano que los guíe en sus primeros pasos en el emocionante y complejo mundo del vino y sobre todo que los ayude a sortear estas primeras barreras.

 

Finalmente les comparto unas líneas sumamente interesantes que encontré escritas por Vicomte de Mauduit en el año de1933, las cuales me parecieron de muy interesante contenido:

“A la gente melancólica o con depresiones no se le debe de dar buena comida ni buen vino o bebida alcohólica alguna, ya que no les vendrá bien. La primera cualidad que debe poseer  un gourmet es joie de vivre la cual implica el tener una chispa, una satisfacción natural con la vida, una genuina apreciación de todas las cosas buenas en la vida, independientemente de  lo malo, así como la creación de felicidad a su alrededor”

“ . . .  Bons vivants nunca comerán o beberán en exceso; siempre dejarán la mesa con espacio suficiente para siguientes encantos gastronómicos. . . indigestión o intoxicación son los dos peores castigos que un gourmet puede recibir. . .”

                                        

@huey_tlacuali

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