Fue el 16 de julio de 1999 cuando la avioneta en la que viajaban John F. Kennedy Jr., Carolyn y Lauren Bessette se impactó en las costas de Martha’s Vineyard.
Como consecuencia del accidente, los tres pasajeros murieron de inmediato tras el impacto. La noticia acaparó la atención, no solo en Estados Unidos, sino a nivel internacional, al considerar el perfil de los tripulantes.
El plan de vuelo comprendía que los tres saldrían desde el aeropuerto de Essex County, en Nueva Jersey. Juntos volarían rumbo a Martha’s Vineyard, Massachusetts, donde Lauren se quedaría. Después, John y Carolyn viajarían hacia Hyannis Port para acudir a la boda de Rory Kennedy.
Las condiciones climáticas que influyeron en el accidente
Sobre el último día con vida de la pareja se han surgido varias versiones. A nivel personal, se ha confirmado que John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette atravesaban por una crisis matrimonial.
Precisamente su viaje a la boda de la prima de John, en Hyannis Port ayudaría a restablecer la conexión que estaban perdiendo. El plan es que John John sería el responsable de pilotear la aeronave para su traslado.
Tras su despegue, no se reportaron anomalías durante vuelo. Fue hasta que la avioneta se acercaba a Martha’s Vineyard, cuando de un momento a otro se dejó de recibir señal.
Tras el accidente, los monitores reportaron que la aeronave comenzó a descender rápidamente hasta que desapareció del radar. Que fue el momento donde ocurrió el terrible impacto.
Según el informe oficial de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, un factor que incluyó en el percance se debió a las condiciones sobre el océano Atlántico.
“Otros pilotos que volaban rutas similares la noche del accidente informaron de la ausencia de visibilidad al sobrevolar el océano debido a la bruma”, comentó Jeff Guzzetti, quien formó parte del equipo de rescate.


John habría perdido visibilidad mientras piloteaba
Además de la falta de visibilidad, el reporte de la National Transportation Safety Board indicó que el avión sufrió a un fenómeno conocido como desorientación espacial.
Según se explica, John perdió las referencias espaciales, mientras el avión entraba en una espiral que terminó por impactarse en el mar.
“Las condiciones meteorológicas eran técnicamente de vuelo visual (VFR), a pesar de la neblina”, explicó el experto en el libro JFK Jr.: An Intimate Oral Biography, de las autoras Liz McNeil y RoseMarie Terenzio.
“Pero en cuanto viró hacia el océano oscuro con una visibilidad de tres a cinco millas en medio de la neblina, bien podría tratarse de vuelo instrumental (IFR), lo que significa que debía consultar sus instrumentos [para garantizar un vuelo seguro y estable]”
Para ese momento, John no contaba con la capacitación para realizar un vuelo instrumental. “Lo entrenaron para que mirara hacia afuera y así obtener referencias visuales”, expuso Guzzetti. “No había referencias visuales”.
La “desorientación espacial” que se sumó a la tragedia
Sumado a las condiciones climáticas de aquella noche de julio, un factor que se suma a la lista como causantes del accidente es la “desorientación espacial”.
De acuerdo con Guzzetti, el avión en el que viajan “empezó a desviarse” durante sus últimos 48 kilómetros en el aire. “Sus oídos internos le jugaban una mala pasada. El oído interno le dice que está girando a la izquierda, cuando en realidad no es así. Entonces corrige hacia la derecha, pensando que está nivelando el avión”., explica.
Debido a esta percepción, es que John F. Kennedy Jr. realizó una maniobra que, según él, le daría estabilidad a la nave, cuando en realidad se dirigían hacia abajo directo a estrellarse.
“Si simplemente hubiera volado en línea recta y nivelado, sin realizar las maniobras, habría estado sobre Martha’s Vineyard en tres o cinco minutos”, confirmando que estaba muy cerca de llegar a su primer destino.
El error que les habría costado la vida a John F. Kennedy Jr., Carolyn y Lauren Bessette
Tras el accidente donde perdieron la vida John F. Kennedy Jr., su esposa Carolyn y su cuñada Lauren Bessette, se dio a conocer que el hijo del expresidente no contaba con la experiencia suficiente para volar una aeronave muy distinta al modelo Cessna al que estaba acostubrado.
El informe de la NTSB señala que Kennedy acumulaba alrededor de 310 horas de vuelo. Además, conocía bien la ruta hacia Martha’s Vineyard, a la que había viajado en más de 30 ocasiones, tanto en solitario como acompañado por un instructor.
Esa noche, un instructor se ofreció a acompañarlos y apoyarlo durante los vuelos, pero John John se negó porque “quería hacerlo solo”. Esta decisión terminó por costarle la vida a él, su mujer y cuñada.
“No se habría sentido cómodo con que [JFK Jr.] realizara operaciones de vuelo nocturno en una ruta similar a la que se siguió, y en condiciones meteorológicas similares a las que existían la noche del accidente”, dijo el piloto que se había ofrecido a acompañarlos.
Además, de los problemas climatológicos y su poca experiencia manejando avionetas como la Piper Saratoga, a John le habían quitado días antes una escayola de un tobillo. Semanas previas había tenido un accidente cuando practicaba parapente. Para el día del accidente, se apoyaba de muletas, pues tenía en una férula en el pie para poder caminar.
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