El éxito e impacto de la música de Bad Bunny ya es objeto de estudio. Con su reciente victoria en los premios Grammy, en el que obtuvo el gramófono a Mejor Álbum de Año, y tras su histórica presentación en el Halftime Show del Super Bowl, lo cierto es que el puertorriqueño está cambiando la percepción de la música urbana en la industria musical.
Un análisis académico hecha por un profesor de Harvard revela aspectos poco explorados detrás del fenómeno del artista puertorriqueño y deja abiertas cuestiones sobre el impacto cultural y social de su obra.
Harvard estudia el éxito global de Bad Bunny
Su victoria en el Grammy a Mejor Álbum del Año lo convirtió en el primer disco completamente en español en ganar el galardón principal de la Academia de la Grabación estadounidense.
Para la Universidad de Harvard este logro es calificado como “remarcable”, subrayando su magnitud cultural y global.
Alejandro L. Madrid, profesor en Harvard, explica que en sus inicios, Bad Bunny debutó como un artista de trap, pero hoy su trabajo es una fusión que integra trap, hip-hop y elementos del reguetón.
“Trap es un término que proviene de casas relacionadas con el tráfico de drogas y es, además, el nombre de un subgénero urbano de hip-hop”.
“Muchos puertorriqueños no querían que su cultura se asociara con el trap”, señala Madrid en un artículo de Infobae.
El académico sostiene que no se puede juzgar la música urbana actual con los criterios de la música clásica y que, desde 2016, el estilo del artista evolucionó.
“Otros géneros como el danzón o el mambo también fueron tildados de vulgares cuando surgieron”.
El ascenso de Bad Bunny coincide con el crecimiento del mercado latino
El auge de Bad Bunny se ha dado en el contexto de la expansión de la música latina en Estados Unidos.
Madrid añade que este ascenso coincide con el crecimiento del mercado musical latino, impulsado por la migración y el desarrollo de la industria en ciudades como Los Ángeles y Miami en los años 90.
“Entre esa década y la siguiente, figuras como Shakira y Ricky Martin adquirieron fama global dando el salto al inglés”.
Pero en 2017, el éxito de “Despacito”, de Luis Fonsi y Daddy Yankee fue una catapulta para la música latina en Estados Unidos.
“Ese fue el momento en que la música latina se hizo global y Bad Bunny, que debutó en 2016, supo aprovechar la oportunidad”.
El llamado “Conejo Malo” también se apoyó de colaboraciones estratégicas con artistas como J Balvin, Karol G, Drake, Rosalía.
“Fue hábil al sumar a Cardi B, J Balvin, Karol G, Drake, Rosalía y otros artistas internacionales, articulando diferentes audiencias y creando la suya propia”.
En 2020, Jennifer Lopez y Shakira lo invitaron al espectáculo de Medio Tiempo del Super Bowl que ellas protagonizaron.
El éxito en español en el mercado estadounidense es el gran logro de Bad Bunny
El especialista de Harvard asegura que la insistencia en el idioma y la jerga puertorriqueña forman parte esencial del éxito de Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real de Bad Bunny.
“La llegada de Bad Bunny a la élite musical global es extraordinaria porque lo ha logrado en español”, destacó Madrid.
“Cantar en español parecería ir en contra de convertirse en un fenómeno global, pero el mercado siempre busca lo próximo y exótico, y Bad Bunny, como artista de trap hipersexualizado, encajaba en esa búsqueda”.


Madrid subraya que el hecho de que Bad Bunny cante en español, use jerga que muchos en América Latina ni siquiera conocen y que, aun así, lo sigan a nivel global.
“Hay canciones de su último álbum que abordan la historia de Puerto Rico como condición colonial, y eso nos brinda un servicio porque esa historia ha permanecido invisible en Estados Unidos”.
Y es por ello que al mantener el español y la identidad puertorriqueña en el centro de su carrera, Bad Bunny podría marcar un antes y un después en la historia de la música global, sentencia el experto académico.
México acompañó a Bad Bunny en su histórica presentación en el Super Bowl
La marca mexicana Aora fue el proveedor del maquillaje para el espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX.
Jennifer Hatching, jefa del equipo de maquillaje, junto con su equipo de más de 13 maquillistas, usaron el maquillaje de Aora México, que incluyó el palette de Mírame, los lápices de labios Háblame y Acaríciame para lograr los looks de los más de 150 bailarines.
El equipo de producción de Bad Bunny quiso apoyar a las marcas latinas y pidió que todas las marcas involucradas en el espectáculo lo fueran.
“Este no fue un medio tiempo cualquiera, fue un show de amor, tolerancia y latinidad. Eran familias, hijas, hijos, amigas, amigos, tías y tíos, primos, compadres, novios, novias, abuelos y abuelas. Eran todos y estaban incluidos, no podemos estar más orgullosos de haber sido parte de este momento de amor”, compartió Nour Tayara, CEO y Fundador de Aora Makeup.
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