Si hace un mes me hubieran dicho como iba a estar hoy no me lo hubiera creído. Hace tres semanas fui a casa de mi hermana; mis sobrinos me pidieron que saliera al jardín a ver unas pelotas que estaban adentro del tumbling. No sé en qué momento se me ocurrió que grabar un video mío, saltando con las pelotas de colores, en cámara lenta era ideal para subirlo a
Instragram.

Empecé a saltar mientras mi sobrino grababa, y en el cuarto salto, al pisar, caigo en una pelotita, pisándola de lado, y digo pelotita porque realmente era muy chiquita.

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En ese momento escuché y sentí un tronido en la pierna:

se me rompió el ligamento cruzado anterior (LCA), una de las lesiones más temidas por los futbolistas por el tiempo de recuperación que esta conlleva.

Pero una de las cosas de las que más me arrepiento no es el haberme subido, ni brincado, es el no haberle hecho caso a las indicaciones de peligro. Antes de subir, le comenté a mi hermana que esas pelotitas eran muy peligrosas; además mi mamá acababa de decirme que un hijo de una amiga suya había tenido un grave accidente en un tumbling pero “A oídos
sordos, palabras necias”
, simplemente NO escuche!

Hoy estoy recién operada, sin poder pisar, y me quedan tres semanas más para poder apoyar la pierna, y después unos 6 o 7 meses de rehabilitación.

Así que mi aprendizaje de este desafortunado evento es que hay que escuchar los mensajes cuando la vida te habla, nos podríamos ahorrar muchas cosas.

por Añu Cervantes De Ovando

#ReginaTeLoCuentaMejor