Y tú, ¿qué harías si tuvieras una varita mágica? Tal vez podrías decir: “Eliminar las enfermedades del mundo”, “Ser súper-poderoso”, “Tener casa nueva”, “Aumentar mi cuenta en el banco”…

Y, ¿si yo te dijera que el solo hecho de pensarlo y emocionarte ya está llevando la magia a tu vida y contribuyendo a no necesitarla?

¿Te has dado cuenta que cuando te sientes feliz o enamorado o alegre o esperanzado te suceden cosas buenas, como mágicas?

Por ejemplo, hace unos días pasó algo en el banco en el cual tenía algunos ahorros, la situación era muy estresante, porque no sabía si los recuperaría. Imaginé que tenía mi varita mágica y creí en que todo era posible.

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¿El resultado?

Los recuperé sin hacer nada, recibí una llamada del banco que estaba encargado de reponer el dinero a los clientes, me dijeron que me lo depositarían tal día y así fue. Asunto arreglado y todos felices. En cambio había personas que
intentaban controlar la situación e hicieron mil cosas para recuperarlo rápido, y siguen sin tener sus ahorros.

El por qué es fácil: creer hace magia. ¡Sí! Confiar es mágico, como si fuera un conjuro para el bien. Es como cuando tomas un placebo en lugar de medicina y te curas.

Cuando piensas que todo es posible, ¡se convierte en posible!

Así que eso hago eso con las situaciones que no puedo o que no quiero controlar, que son bastantes. Imagino que tengo una varita mágica y que esta los resuelve en un abrir y cerrar de ojos y confío en que así será.

Te invito a que lo pruebes alguna vez, al cabo, no pierdes nada. Y sí puedes ganar tranquilidad, fe, magia y milagros.

 

#ReginaTeLoCuentaMejor