sexandthecity

Si alguien le hubiera dicho a Candase Bushnell en 1993 que su pequeña columna que todos los viernes enviaba por Fax a su editor en Los Ángeles iba a marcar una pauta en la historia de la televisión y en la vida de millones de mujeres alrededor del mundo, creo que no lo hubiera creído. En una época Candase había logrado cierta notoriedad como escritora en diversas publicaciones, a sus 34 años y con 300 dólares en la cartera pensó seriamente en cambiar de rubro pero una llamada cambio su vida, su trabajo en una revista femenina ya no la satisfacía, ella quería hablar de temas sin tapujos y llegar a la corazón de millones de mujeres solteras buscando lo mismo que ella: el amor.

Peter Kaplan,  se estrenaba como editor del New York Observer le pidió a Candase que ya escribía como colaboradora, escribiera su propia columna, que hablara de todo, de sus amigas, de su estilo de vida, del día a día de una chica soltera en Nueva York, Candase se sintió feliz de saber que se estaba abriendo una nueva oportunidad para ella. Kaplan fue el mismo con la idea del título de la columna, Sex & the City, era un título que atraía al público, lo que no imaginaban es que también iban a atraer a productores de cine y televisión. No es necesario tener que explicar que la manera en que Candase se expresaba fue lo que atrajo a todo aquel que se topaba semanalmente con su columna y las anécdotas que ahí se leían, con un carisma genuino y una espontaneidad nata, Candase narraba sus peripecias, sus dudas, sus miedos, ella no escribía una columna, ella le contaba al mundo su historia, para contarla usaba un alter ego, otro yo que se encargaba de hablar de amigas, moda y sexo.

En 1997, las columnas de Candase –así como las de Carrie en la serie-fueron publicadas en un libro, el éxito para la autora de entonces 39 años comenzaba ¿Quién dijo que no había vida después de los 40? Fue ese año cuando subió al cuarto escalón, que Michael Patrick King la contacto con una idea brillante, llevar a la pantalla su columna, la idea era escribir un programa de televisión que le hablara a las mujeres de la manera que la columna la hacía, sin dudarlo Candase se puso a escribir, tras una ardua búsqueda para conformar al elenco encabezado por Sarah Jessica Parker, Sex & the City vio la luz el 6 de junio de 1998 y a partir de ese momento un fenómeno en tacones Manolo Blahnik cobro vida: Carrie Bradshaw.

Cuando uno analiza Sex & the City siempre busca similitudes con todos los personajes, todas hemos llorado con algún capítulo, tendremos siempre ese momento que podemos ver una y otra vez, todas tenemos esa amiga a quien llamar a media noche o a primera hora en la mañana, siempre un objeto fetiche que desear desde un bolso de Hermès o un par de Manolos. Siempre he pensado que lejos de ser una serie feminista donde se habló abiertamente por primera vez de sexo, es una serie que nos devuelve a las mujeres la confianza de querer alcanzar nuestros sueños ya sea exhibir para Vogue, cambiar de religión, ser madre o encontrar a esa alma gemela.

Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha tienen un lugar en nuestros corazones, Miranda le dio a todas las profesionistas un empoderamiento jamás visto, jóvenes estudiantes de leyes veían a Miranda como ese modelo a seguir, la mujer autosuficiente e independiente; Samantha le dio una lección al mundo masculino, las mujeres también se pueden divertir y disfrutar sin remordimiento alguno, también vencen el cáncer; Charlotte la eterna romántica, busco el amor incansablemente, le dijo a las mujeres que no había ningún problema con tener a la familia como prioridad, le dijo al mundo en esta era feminista que ser ama de casa, esposa y madre puede ser también el trabajo ideal.

El movimiento social no era un movimiento feminista, sino femenino, mujeres de todo tipo, podían identificase, y si hablamos de marcas, la industria de la moda fue una de las favorecidas, seguramente Manolo Blahnik recibió solicitudes para registrar su mesa de regalos de boda, ya que no es necesario decirles que cada capítulo estaba escrito en alta costura. Obviamente todos tenemos ese personaje masculino que nos robó el corazón, especialmente si fue novio de Carrie, y es que también nos enamoramos de Mr. Big, odiamos a Berger por romper con Carrie en un post-it, y quisiéramos a tener a Stanford como conciencia.

Escrita dirigida al público femenino, Sex & the City impacto en todos lados, cambio el rumbo de las carreras de diseñadores de modas y ni hablar de Nueva York, Carrie fue el escaparate perfecto para que cadenas de restaurantes, discotecas y puntos turísticos de la Gran Manzana se convirtieran en el lugar de moda; el departamento de Carrie en Greenwich Village es visitado por cientos de turistas que sueñan tomarse fotos con la fachada más famosa de la ciudad,  Desde una tienda en la Quinta Avenida hasta la legendaria Biblioteca Pública de Nueva York.

Siendo escritora y de cierta edad (30s) pueden entender que estoy en ese punto donde Carrie y la misma Candase bien podrían ser mi reflejo en el espejo, en algunas áreas, especialmente en la profesional, amo escribir, amo expresarme libremente así como Carrie, que sin tapujos puede narrar como un hombre le rompió el corazón, y a mi desde el corazón me nace contarles historias, porque un escritor no vive para escribir, vive para ser leído. Así fue Carrie, marco la vida de las personas mientras escribía la suya propia. Espero estén a punto de prepararse un Cosmopolitan y brindar a la salud de la serie que nos hizo salir en tacones en busca del verdadero amor.

Por: Eugenia Garavani