Por Susy González

Estamos por comenzar un nuevo ciclo en el que la Madre Tierra nos regala la oportunidad de recolectar todo lo que sembramos, es tiempo de cosecha. Es momento de ver cuáles son esas nuevas herramientas que nos hacen evolucionar como seres humanos, pues cada experiencia es una enseñanza.

Los sucesos agradables los reconoceremos de inmediato y en ocasiones los desagradables preferimos no echarles ese vistazo, sin embargo, es bueno miraros únicamente para extraer las lecciones y utilizarlas a nuestro favor como parte de nuestro crecimiento.

Al hacer este recuento de nuestra siembra, haremos consciencia que lo hoy cosechado es totalmente nuestra creación, si bien existen factores aparentemente externos somos nosotros quienes decidimos cómo vivir y caminar con las circunstancias que se nos ponen enfrente. Así andamos más livianos, sin culpas o cargas. En este punto recordamos una de las emociones más poderosas que es necesario poner en práctica: la gratitud.

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Aquí comienza nuestro ritual de otoño…

Pongamos en práctica la gratitud, demos gracias por nuestra cosecha, TODA.

¿Por qué es importante agradecer?

Cuando le extendemos nuestra gratitud al otro, nuestro ego baja, hay ausencia de separación, por lo tanto vibramos en unidad al reconocernos en el otro y esa es la misión de la humanidad en estos últimos tiempos. También cuando agradecemos lo que sí tenemos le estamos diciendo al Universo que queremos más de eso… ¿Puedes notar si lo haces a la inversa? Si pones el foco en lo que no tienes, en el agobio que te produce no tener algo, el de sentir culpa por no tener eso que anhelas… le estás diciendo al Universo que quieres más de eso. La gratitud nos conecta con la abundancia.

A partir de hoy comienza las mañanas agradeciendo por poder respirar y después por todo lo que te rodea. Reconoce lo que el otro hace por ti y agradécele: gracias por escucharme, gracias por estar ahí, gracias por atenderme, date cuenta que siempre hay algo por lo que agradecer.

Comencemos el ritual de otoño. Entre el 21 y 23 de septiembre haz un altar que simbolice las cosechas.

Materiales para el altar.

  • Salvia blanca
  • Tabaco Natural
  • Una varita de incienso de mirra.
  • Maíz
  • Manzana Roja (el número que te vibre)
  • Frutos secos
  • Vela color marrón (si no encuentras que sea color dorado o blanca)
  • Hojas secas de árboles.
  • Un papel donde esté escrito Mis Cosechas. (Haz una lista de las cosas que obtuviste que hayas trabajado durante la primavera y verano, también aquellas que no resultaron bien pero son parte de tu siembra y por tanto fue lo que cosechaste. Frente a cada cosecha pon la palabra. GRACIAS).

 

Arma tu altar como mejor te vibre, mi recomendación es poner la vela en medio. Puedes agregar algunos detalles que sean apegados a tus creencias espirituales o simplemente algunos objetos que lo decoren para que lo hagas más personal. Prende el incienso, la vela y un poco de salvia (Muy poquita ya que humea bastante).

Una vez montado el altar tómate tu tiempo para comenzar el ritual. Siéntate frente al altar, relájate, este momento es sólo para ti. Toma con la mano un poco de tabaco, mantenlo pegado al pecho. Cierra los ojos, respira profundo tres veces sacando el aire por la nariz. Piensa en la idea que el otoño marca un estado de madurez en donde el viejo tú está muriendo para darle paso al renacimiento.

 

Abre los ojos y lee tu la lista de cosecha con su respectivo “Gracias”. Mantén el puño con tabaco cerca de tu pecho. Al terminar, deposita el tabaco en el fuego de la vela.

El fuego transmuta tus palabras para que el humo del tabaco las eleve a los Dioses, al Universo o a esa fuerza que para ti resuene como divina, de este modo las regresará a ti multiplicadas.

Gracias por leer.

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#reginatelocuentamejor