Si buscas un destino donde el diseño, la naturaleza y la tranquilidad se fusionan en una experiencia inolvidable, en El Mundo de Regina queremos recomendarles Punta Pájaros, un exclusivo hotel boutique en la costa de Puerto Escondido, Oaxaca, considerado uno de los secretos mejor guardados del Pacífico mexicano.
Situado en una franja costera privilegiada, muy cerca de Casa Wabi, este refugio redefine el concepto de lujo, donde el gran el protagonista es el entorno natural, no la ostentación. El silencio, la privacidad y la conexión con el paisaje son parte esencial de la experiencia.
Diseñado por el arquitecto mexicano Alberto Kalach, el proyecto apuesta por una arquitectura abierta, que respira con el mar, la luz y las dunas, integrándose de forma orgánica al paisaje.


















Punta Pájaros y su filosofía de bienestar consciente
En El Mundo de Regina nos encantan los lugares conscientes, donde se cuida el planeta y se promueve la preservación del medio ambiente. Espacios donde no solo descansamos, sino que también nos desconectamos del ruido cotidiano para recargar energía.
Punta Pájaros es exactamente eso: un lugar que invita a bajar el ritmo, respirar profundo y reconectar con lo esencial. Aquí el bienestar no es un concepto, es una experiencia cotidiana que se siente en cada detalle.
Durante nuestra visita a Punta Pájaros, nos hicieron sentir en casa desde el primer momento. Las atenciones son cercanas y cuidadosas, al grado de algo tan simple —y tan significativo— como llamarnos por nuestro nombre.
Esa calidez humana transforma completamente la estancia. No es solo un hotel, es un espacio donde la hospitalidad se vive de manera auténtica, sin pretensiones, pero con un profundo sentido de cuidado.


















Caminar, descansar, reconectar
La experiencia diaria fluye de forma natural: caminar por playas prácticamente vírgenes, descansar sin prisa, leer, contemplar el mar o simplemente dejar que el tiempo pase.
Es un viaje que invita a reconectarnos con la naturaleza, con nosotros mismos y con el presente. Cada actividad, incluso la más simple, se convierte en un momento de bienestar.


















Gastronomía espectacular
Uno de los grandes aciertos del lugar es su cocina. La comida es espectacular y de primera, con una propuesta que sorprende por su frescura, sabor y calidad.
Cada platillo acompaña la experiencia de descanso y la eleva, convirtiéndose en una parte esencial del viaje. Comer aquí no es solo alimentarse, es disfrutar.


















Naturaleza, cuidado y regeneración
Punta Pájaros también es un proyecto comprometido con el cuidado del entorno. La preservación de las dunas, el respeto por la vegetación nativa y la integración responsable con el ecosistema forman parte de su filosofía.
Es un viaje donde no solo nos desconectamos, sino donde también cuidamos la naturaleza al habitarla de manera consciente.
Al final, lo que queda de esta experiencia es una sensación profunda de bienestar. Un lugar donde el cuerpo descansa, la mente se aquieta y el espíritu se recarga.
Punta Pájaros no es solo un destino: es una pausa necesaria, una invitación a vivir más lento, más presente y más conectado con lo esencial.
Sin duda, uno de esos lugares que en El Mundo de Regina recomendamos volver a visitar una y otra vez.


















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