Estas cabronas endorfinas, son las que me mantienen un poco más sana la cabeza,

y me parece muy cursi decirlo, pero lo diré,

también sana del alma.

Me siento y sentiré eternamente agradecida por este fenómeno de #covid.

El mega-boom de clases en formatos digitales, que lograron en cuestión de nada,

convertirse en A THING.

Esa si fue innovación y no mamadas.

Desde inicios del 2020 todos conectados – a una clase u otra – para escapar del encierro, en todos los países, de todas las edades, fans de low impact, fans de high impact, fans de yoga purista, fans de yoga-charlatana, fans de cross fit, fans de solo fit, fans de 54D, fans de los que le copiaron a 54D, fans de influencers desesperadas-por-atención –haciendo-su-workout público, fans de body barre, fans de todos los que le copiaron a body barre, fans de clases made in the usa como the class y Tracy Anderson, que cuestan un dineral, fans de las que le copiaron a Tracy, pero mínimo cobran en pesos…

y miles más; el caso es que hay de todo, para todos.

Y millones de personas ejercitando desde casa, fabricando endorfinas, para no tener que mandar a todos sus co-habitantes, a la chingada.

En el idioma que sea,

En el lugar que sea.

Cómo me gustaría tener cámaras escondidas para armar ese video.

Cuando arrancó todo esto, yo hacía mis clases de sersana live, y dejaban puestos todos los comentarios de la gente (comprendo que por el feedback),

y era muy complicado concentrarme, porque a la que ponían algo negativo (o cagante), tenía que parar mi circuito, y ponerme a pelear con ellas,

Arrancaban todas las imbéciles free loaders,

“estas ahí Tuchis, si Pikis, ay que risa, con emoticones y más emoticones pendejos, oigan la música no se oye, oigan y si la de arriba apaga el micrófono, oye porque habla en ingles la güera, porque se pausa el video, que mejor no hable, que mejor hable más fuerte, que se acerque, que se aleje…”

Putísima madre.

Era desesperante.

Era amanecer para solo mentar madres.

Así que no era lo óptimo.

Entonces dejé live y pase a las de “it was live yesterday”

En mi caso particular, arrancar como me cuesta.

Empezar el calentamiento es un suplicio, pero a la primera gota de sudor me siento ready to kill.

Y siempre dije que ejercitar sola no era lo mío. Pero ahora lo es.

Me regaño a mi misma cuando me rindo, cambio ejercicios cuando me da la gana, modifico los brincos por mi pie malo, hago más sentadillas de las que me piden – en fin – soy una rebelde.

Siempre disfruté mucho de mis clases en vivo, tengo amigas entrañables que conocí en Sersana Condesa. Luego tembló, se rompió mi casa y me fui a Polanco y en ese estudio hay amigas también – y luego hay de “las otras” – las que se filman, que se sacan selfies a media clase y que ponen su puto celular estorbando el camino de mis burpees.

Eso también lo extraño.

Porque sudar, reír con amigas, y mentar madres – en la misma hora de clase – es priceless.

Pero mientras tanto, ya sé que necesito sudar por las mañanas para estar en paz,

para aguantar a mis seres amados,

y que ellos me aguanten a mi,

para concentrarme en la casa-ofcina,

que el equipo me vea de buenas,

y para arrancar como motor de coche caro,

cada día de esta “nueva vida”.

#coviddiaries

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PD:

Ana Jimena, adoro tener mi caja.

Mis respetos por lo que han logrado Lety y tú, por lo que siguen logrando y por todo lo que les falta.

Son unas chingonas, pero eso ya se sabia.

 

#ReginaTeLoCuentaMejor