Cada vez veo, escucho o soy testigo de la urgencia que tenemos en esta época de conectar…

Al sentirnos aislados de lo establecido, buscamos por diferentes medios encontrarnos con nuestro “yo”, nuestra divinidad, ser superior, alma; espíritu, en fin se le han puesto muchos nombres.

Se busca sanar el pasado, liberarnos de culpas, perdonar o perdonarnos, ser mejores seres humanos…

En el camino de esta búsqueda nos encontramos con infinidad de rituales, ceremonias, deidades, plantas, bailes, olores, colores, cantos, movimientos, que si comes esto o aquello, que asistir al templo, que confesarte, que comulgar, hacer yoga en sus diferentes variantes, meditar, practicar budismo, que estudiar la Kabbalah, seguir el camino Sik o de Bajaullah, el de los Mayas, la Mexicanidad, que si prender incienso o limpiarte con sábila y copal, bañarte en agua bendita, hacer retiros de silencio, viajar a lugares sagrados, prender fogatas para rendir culto al “fuego sanador”, practicar tradiciones ancestrales, vivir en la austeridad, lejos de cosas materiales “no dignas de todo un ser elevado espiritual” (esto según criterios a modo) la pulsera del hilo rojo, el ojo protector, los mantras con monjes tibetanos, las estampitas…

Hay miles de ejemplos, aquí solamente puse los que se me vinieron a la mente en este momento y algunos que yo misma he practicado!!

Creo qué hay muchísimas rutas para un solo destino…

También creo que está bien. Está bien hacer lo que creamos correcto para llegar aunque sea un poco a ser los que en realidad somos o buscamos, está bien hacer lo conocido o desconocido para encontrarnos con Dios y ser personas mas humanas.

Lo que mata todo intento por lograr esa conexión es algo que llamo el ego espiritual y de ese si libérame Dios !!!

Algunos caminantes juzgan el camino de otros que también buscan el mismo destino con la bandera que son más sabios por los años caminados, los libros leídos, por su amistad con maestros espirituales tan humanos como tu y yo pero puestos en un pedestal por sus seguidores…

Yo, me inspiro en la palabra y ejemplo de Jesús, trato de recordar y actuar según sus enseñanzas, que bien lejos estoy pero créanme que lo intento.

También soy amiga de Buda y de la madre Teresa de Calcuta, me cae bien, muy bien Santa teresa de Avila, el papa Francisco y el Dalai Lama, Gauguin y Monet, Bertita que trabaja en mi club cuidando los helechos más lindos que hayan visto en su vida!!

Me inspira la sra Ana que también trabaja en mi club y que a sus 60 años se graduó de prepa Tec.
Ella hace años trabajaba lavando vajillas en el restaurante y hoy muy orgullosa de ella misma me contó que ya es ayudante del chef y que además su ejemplo inspiró a sus nietos para seguir estudiando y lograr sus sueños.

Me anima el ejemplo de mi abuela que seguramente ya está dando maestría en el cielo a las almas por venir, me la imagino guiándolas de como vivir plenamente por aquí !!

Lee también: RITUAL DE OTOÑO: EL EQUILIBRIO

En fin, creo que el chiste es inspirarnos en lo sencillo, lo cotidiano, lo que damos por hecho, en el encuentro con el otro, en un saludo sincero y fraterno, en ser agradecidos y compartir nuestras bendiciones.
En dejar el lugar que visitamos un poco mejor de como lo encontramos, de recoger el papel del suelo que nadie recoge, de salirnos un poco de nosotros para encontrarnos con lo que nos rodea y agradecer siempre agradecer !!

Cada quien que camine por donde mas gusto le dé, solo que de nada sirve tanto ritual, ceremonias o retiros espirituales si al final del día eso mismo nos aleja.

Pues saludos a los caminantes, nos vemos por ahí, amo encontrarlos, caminar algunos momentos juntos y aunque nos separemos para seguir nuestros rumbos, están siempre en mis memorias dándome ánimos para seguir mi ruta.

Gaby Espinosa

@gabyespinosach

#ReginaTeLoCuentaMejor