Por: Pau Espinosa

Ok, ok, lo sé, en México poco a poco nos estamos acostumbrando a la cultura de las dating apps pues nos resulta un poco complicado confiar que alguien que conocimos a través de un match podrían convertirse en algo más. Sin embargo, Sophia y Alessandro son en claro ejemplo que estas aplicaciones rompen fronteras y crean historias de amor de sueño.

Ella, nacida en Francia, un padre americano y una madre mexicana, ha vivido casi toda su vida en Manhattan. Él, Italiano de un pequeño pueblo llamado Verona y todo un trotamundos gracias a su trabajo que le ha permitido vivir en diferentes partes del mundo, hace aproximadamente 4 años llegó a Manhattan.

 

 

Un simple match, unas cuantas dates y muchas botellas de vino hace 2 años bastaron para que Sophia y Alessandro se dieran cuenta que querían pasar el resto de su vida juntos y así fue como en enero de 2019 hicieron oficial su compromiso.

Todo comenzó durante el verano pues el pasado mes de Agosto, ambos tuvieron una pequeña ceremonia en Verona en donde rodeados de familia y amigos cercanos firmaron su amor muy a la italiana. O sea, vean lo cute del venue…

 

Tras un año de planeación, el gran fin de semana llegó y fue (nada más y nada menos que en Oaxaca, México). Reuniendo a más de 200 invitados de diferentes partes del mundo como Ginebra, Colombia, Milano, USA y México, Sophia y Alessandro celebraron su amor como solo ellos saben hacerlo.

 

Todo comenzó el jueves con un pequeño shower para ella en donde las invitadas tenían que hacer su propia corona de flores y al final fueron testigos de un ritual de feminidad que Teresa, su abuela, preparó especialmente para la novia. Por su parte, los hombres disfrutaron una prueba de mezcal.

 

Al día siguiente había la opción de irte a Monte Albán en donde encontrarías 3 diferentes grupos: italianos, americanos y mexicanos. Fue un tour rápido pero realmente divertido pues ver las ruinas de nuestros antepasados siempre me parecerá mágico, ¿no creen? Digo, basta ver la belleza de naturaleza que hay ahí…

 

 

Por la noche, se llevó a cabo un cocktail de bienvenida en el patio del hotel Quinta Real en donde los novios dieron unas palabras de agradecimiento a todos sus invitados. La verdad, el lugar quedó divino pues estaba lleno de papel picado con los nombres de los novios y la novia ufff, se veía espectacular con un huipil de seda.

 

 

 

 

 

Finalmente el gran día llego. El sábado por la mañana la novia se agregó acompañada de su hermana, su prima y su mejor amiga en el hotel Casa Oaxaca. Su makeup estuvo a cargo de Roberto Sierra (un make-up artist mexicano). Su vestido era Marchesa 2020 y no puedo decir otra cosa más que que espectacular se veía.

 

La ceremonia se llevó a cabo en el Patio El Huaje en el Jardín Etnobotánico de Oaxaca. Fue una misa anglicana y estuvo seguida por una divertida calenda donde caminamos por las calles de Oaxaca tomando mezcal y paletas heladas y terminamos bailando en Santo Domingo.

 

 

El menú fue delicioso pues dieron sopa de chile poblando, seguido de un hojaldre relleno de picadillo. Para el plato principal, los novios decidieron degustar a sus invitados con diferentes platillos típicos de Oaxaca, como el mole y arroz con plátano macho, los cuales fueron puestos al centro para que cada quien se sirviera lo que quería. De postre era sorbete de mango o un delicioso pastel y mousse de chocolate (muy bueno por cierto).

Los novios bailaron la canción ‘Stand by Me’ y la fiesta fue toda una diversión. La gran sorpresa dela noche fue que Sophia quiso sorprender a los invitados con una piñata y no saben lo divertido que fue.

-R
#Reginatelocuentamejor